Freaky, Christopher Landon y el otro concepto del slasher
Freaky, película dirigida por Christopher Landon, se ha convertido ya en una de las mejores películas de asesinos y adolescentes de los últimos tiempos
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
17 de diciembre, 2020
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El cine slasher, esa oda al descuartizamiento adolescente por parte de asesinos enmascarados de carácter indestructible que gozó de mucha popularidad en la década de los 80, así como ocurre con el cine zombi o de caníbales, al menos en los últimos tiempos, ha ido decayendo estrepitosamente en un olvido que parece nunca terminar.

Quizá porque eran productos pertenecientes a una época irrepetible incapaz de seguir reproduciéndose con éxito hoy en día o porque definitivamente ya no quedan buenas historias que contar desde hace tiempo. 

Si bien franquicias como Halloween o A Nightmare on Elm Street marcaron para siempre la historia de la cultura pop gracias a personajes icónicos como Jason Voorhees o Freddy Krueger, también es cierto que tantas secuelas innecesarias terminaron por desgastar la fórmula a un punto donde hoy en día prácticamente podemos decir que se trata de un subgénero casi muerto. 

Aunque no se dejen engañar del todo, queridos padawans. El “casi muerto” no es gratuito. Por más increíble que parezca, aún existen muchos cineastas unos mejores que otros, claro que intentan traer de vuelta este tipo de películas a través de interesantes experimentos que juegan con el concepto central del slasher, en pos de hacerlo cuanto menos diferente o llamativo para las nuevas generaciones.  

Como por ejemplo, la fantástica película de Eli Craig Tucker & Dale vs. Evil (2010) que no fue más que una suerte de parodia a las cintas de asesinos y cabañas en el bosque que alguna vez popularizaron títulos como Friday the 13th (1980) o Sleepaway Camp (1983).

En su intento de ayudar a una jovencita a punto de ahogarse, un par de montañeses ingenuos interpretados por Tyler Labine y Alan Tudik terminarán envueltos en una serie de malentendidos cuando un grupo de adolescentes promiscuos, vayan a su rescate al creer que se tratan de auténticos asesinos en serie. Pero sin pensar, irónicamente, que serán ellos mismos los que terminarán muriendo a través de accidentes tan hilarantes como definitivamente desafortunados.

¿O qué me dicen de la interesante, aunque poco conocida You Might Be the Killer (2018) de Brett Simmons? Sobre un supervisor de campamento que en medio de una auténtica masacre decide llamarle por teléfono a su mejor amiga, fanática de las películas slasher nada menos que Alyson Hannigan de la serie Buffy: the vampire slayer para que pueda ayudarle a salir con vida siguiendo las particulares reglas de supervivencia dentro de una película de terror:

  1. Nunca tengas sexo prematrimonial
  2. Olvida la droga y la cerveza
  3. Jamás te separes y digas “ahora vuelvo”… porque nunca volverás

No obstante, nadie puede negar que el mejor exponente en este desgastado subgénero, al menos en pleno siglo XXI, no es otro más que el mismísimo Christopher Landon.

Pese haber debutado con algunas películas regulares que pasaron prácticamente sin pena ni gloria, como la quinta entrega de Paranormal Activity: The Marked Ones (2014) o la divertida, aunque ignorada Scouts Guide to the Zombie Apocalypse (2015), no fue sino hasta que abordó el cine slasher junto a la mítica casa independiente Blumhouse Productions que pudo hacerse de cierto renombre dentro del cine de terror. Principalmente por su interesante forma de innovarlo, ya que ha demostrado ser bastante creativo. 

Por un lado, con la ya mítica Happy Death Day que llamó mucho la atención en 2017 por su propuesta de horror y ciencia ficción cuya trama giraba en torno a una chica atrapada en un bucle infinito el día de su cumpleaños hasta que fuera capaz de descubrir la identidad de su asesino. 

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Pero por el otro… con Freaky (2020), su más reciente película slasher que se ha vuelto una propuesta hilarante dentro del propio subgénero. Sobre un asesino enmascarado interpretado esta vez por el mismísimo actor de comedias estadounidenses Vince Vaughn que luego de apuñalar a una chica con una extraña daga de origen Azteca intercambia cuerpo con ella. 

Freaky

Foto: Universal Pictures

¡Oh-la-lá, queridos padawans! Con esto ya hemos descubierto la fórmula efectiva de Christopher Landon; ¡el otro concepto del slasher!: tomar viejos argumentos de películas noventeras, y otros más de principios de los dosmiles, para combinarlas hábilmente con el cine de asesinos y adolescentes de la más dura categoría.

Porque si Happy Death Day (2017) tomó el concepto de los bucles espacio/tiempo vistos en la película de Harold Ramis Groundhog Day (1993); Freaky (2020) hace lo propio, pero con la cinta de Mark Waters Freaky Friday (2003), donde el personaje de Anna Coleman (Lindsay Lohan) intercambia cuerpos con su propia madre (Jamie Lee Curtis).   

¿El resultado? ¡No me lo van a creer! Un violento, divertido y hasta emocionante slasher que se ha hecho de todos los clichés habidos y por haber, para crear una experiencia completamente diferente. 

Algo que no se había visto desde la década de los 90, con la magnífica Scream (1996) de Wes Craven, cuando el subgénero al igual que ahora estaba muriendo y se vio en la necesidad tanto de modificar como rediseñar las reglas a su antojo.

Freaky

Foto: Universal Pictures

He de reconocer que Christopher Landon tiene un talento particular a la hora de crear una buena historia de terror adolescente ya que usa los tres elementos efectivos de este tipo de películas: drama, comedia y suspenso. Un drama ligero principalmente preocupaciones escolares o familiares que permite el desarrollo de sus personajes. Pero mucha tensión con cierta dosis de violencia que lleva a las risas cuando el momento de verdad lo amerita. 

En Happy Death Day (2017), por ejemplo, nos presentaba a una chica poco determinada, además de egocéntrica y altanera como Theresa “Three” Gelbman cuya vida rutinaria de pronto adquirirá dimensiones irónicas cuando deba repetir el día de su cumpleaños una y otra vez. Permitiéndole cambiar su actitud para hacer frente al problema y resolver de paso ciertos conflictos dentro su propio círculo familiar.

No obstante, así como el drama y la comedia eran construidos de forma gradual, el suspenso también lo hacía puesto que no se olvidaba que era una película de terror. Y para beneficio de nosotros, los que amamos este subgénero, obtuvimos una historia lo suficientemente interesante e ingeniosa junto a un personaje tan digno como lo es este misterioso asesino cuya máscara ya casi un referente para las nuevas generaciones era nada menos que la mascota de la escuela: una suerte de bebé regordete con un solo diente en la boca.  

En Freaky, en cambio, tenemos la historia de Millie Kessler, una tímida y sumisa adolescente interpretada por Kathryn Newton cuya madre alcohólica no hace más que sobreprotegerla tras la lamentable muerte de su padre (el factor drama). No obstante, cuando intercambie cuerpo con el infame ‘Carnicero de Blissfield’, en un irónico punto de inflexión, le permitirá resolver estos conflictos personales. 

De ahí que las risas y la ironía sobre cómo ambos personajes hacen sus vidas, pese a tener el cuerpo equivocado, cumpla en el rubro de la comedia, pero los asesinatos y la violencia desmedida nos recuerden a cada rato que también estamos frente a una película de terror. ¡Y qué película de terror!

Los primeros 15 minutos, por ejemplo, son un fascinante homenaje a la franquicia de Friday the 13th, iniciada por Sean S. Cunningham, con algunas escenas literalmente recreadas de varias de sus películas. El descuartizamiento adolescente para todo fanático del slasher a la vieja usanza y esos ingeniosos asesinatos como no habíamos visto desde hace mucho tiempo. Es algo que hay que aplaudir ya que, pese a ser una cinta de horror teen, Christopher Landon no se anda con rodeos. 

Freaky

Foto: Universal Pictures

Freaky, damas y caballeros, es realmente encantadora. ¡Es realmente efectiva! Uno creería que estaríamos frente a otro bodriazo más del montón, pero la verdad es que me ha dejado gratamente sorprendido. Aunque el mérito, sin temor a las represalias, recae en nuestros queridos protagonistas.

Sin llegar a lo exagerado o hasta ridículo en el mal sentido de la palabra, pueden hacernos creer que ambos personajes realmente han cambiado de cuerpo. Nos permiten pensar, gracias a sus estupendas y divertidas actuaciones, que auténticamente están atrapados en un dilema de géneros. 

Por un lado, la joven Kathryn Newton que cumple a la hora de ser una jovencita antipática y sumisa al principio de la película, pero empoderada y decidida cuando cambia de cuerpo. Pero por el otro, a nuestro querido y también excelente ¿quién lo diría? Vince Vaughn como el descarnado asesino de Blissfield, que posteriormente cambia cuando debe encarnar a una linda adolescente. 

Lo que claro, deja implícitos mensajes y discursos bastante acorde con nuestros tiempos. Sea sobre el empoderamiento de la mujer véase la escena final, que es más descarada que nada—, la empatía a cierto sector LGBTQ o la importancia de personajes afrodescendientes y homosexuales en la industria del cine, reflejados por supuesto, en los mejores amigos de la protagonista.  

No obstante, debo decirles debo advertirles que, al menos en esta particular película, dichos discursos pasan completamente desapercibidos y son aprovechados a favor de la trama. Es una forma muy interesante de hablarnos de estos problemas a través de una película de terror. Y, en lo que a mí concierne, funciona sin ningún problema. 

Freaky, al igual que Happy Death Day (2017) lo fue en su momento, se ha convertido ya en una de las mejores películas de asesinos y adolescentes de los últimos tiempos. Tan divertida como irónica. Tan entretenida como aterradora. ¡Este es Christopher Landon y el otro concepto del slasher!

Sinopsis:

“Tras intercambiar su cuerpo con un asesino en serie (Vince Vaughn), una joven estudiante (Kathryn Newton) descubre que tiene menos de 24 horas antes de que el cambio sea permanente. Del director de ‘Feliz día de tu muerte’.”

 

*Foto de portada: Universal Pictures

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Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com