El Jardín Botánico de la BUAP, centro de investigación y educación ambiental
Por Josué Cantorán @josuedcv
26 de abril, 2015
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Foto: Maya Guarneros

Josué Cantorán

@josuedcv

El Jardín Botánico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), fundado en 1985 y tras cuatro en los que ha abierto sus puertas al público, se ha convertido no sólo en uno de los espacios de investigación más importantes de la institución en lo que respecta a las ciencias biológicas, sino también en un centro de educación ambiental con el objetivo de formar niños, jóvenes y adultos comprometidos con la conservación de la flora.

El centro, que depende de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado, sufrió un cambio radical en 2011 cuando un cambio en su infraestructura permitió la posibilidad de que se abrieran sus puertas al público de manera más amplia, pues si bien desde antes se recibían visitas del público general, esto generó que se abriera todo un programa de talleres.

De acuerdo con Irina Acevedo, responsable de relaciones públicas del Jardín Botánico, este sitio, como todos sus símiles a nivel mundial, tiene el objetivo de dedicarse al estudio de las plantas para ayudar a su conservación y preservación, pero también la de dar a conocer el resultado de las investigaciones a la comunidad universitaria y al público general.

Ubicado en plena Ciudad Universitaria, frente al estadio de los Lobos, el Jardín Botánico es un gran área verde dentro del complejo de edificios de aulas, oficinas y laboratorios, que cuenta con ejemplares de al menos mil especies diferentes de flora en su colección viva.

Además de la colección viva, el Jardín Botánico cuenta con el herbario más completo especializado en flora del estado de Puebla. En este catálogo se conservan 27 mil ejemplares almacenados y disecados para su conservación, además de una base de datos donde se puede consultar. Este no sólo sirve para proyectos de investigación, sino que también tiene el objetivo de divulgar la importancia de la catalogación y taxonomía de las plantas.

Foto:  Mayra Guarneros

Foto: Mayra Guarneros

Desde hace cuatro años, cuando el jardín botánico abrió sus puertas al público con el objetivo de dar promover la educación ambiental y no mantener de forma hermética los resultados de las investigaciones que se realizan ahí, se ha abierto un sistema de talleres dedicados al público general, pero sobre todo a los escolares de todos los niveles, desde preescolar hasta universitario.

Las áreas de educación ambiental y horticultura adscritas al Jardín Botánico ofertan actualmente cursos en temas como composta, huertos verticales (dedicado a quienes tengan poco espacio en casa pero quieran abastecer su cocina de ciertas plantas), lombricomposta, diseño de jardines, cuidado de las plantas, control de plagas, propagación de plantas, hidroponía, plantas medicinales y herbario.

Incluso, las escuelas de nivel básico pueden solicitar que el Jardín Botánico diseñe un taller sobre un tema en específico que tenga que ver con las plantas. Recientemente, cuenta Acevedo Rodríguez en entrevista, se ofreció un taller sobre los usos medicinales de las cactáceas a petición expresa de una escuela, y de la misma forma se podría trabajar con peticiones específicas.

Además, el Jardín Botánico brinda asesorías a empresas o instituciones que busquen lanzar un proyecto que tenga que ver con las plantas y que no sepan necesariamente sus implicaciones o cómo llevarlo a cabo.

Algunas de las investigaciones que se realizan en el Jardín Botánico tienen que ver con el cultivo y la adaptación de las especies vegetales fuera de su hábitat de origen, el cultivo de plantas medicinales o de potencial económico, así como los biocombustibles, las hormonas de crecimiento y la horticultura.

Este centro de estudios e investigación cuenta con la certificación como Centro Ambiental de Calidad otorgado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

El deber de este Jardín Botánico, concluye Irina Acevedo, como la de todos los sitios de este tipo en el mundo, es la de promover la educación ambiental y divulgar la importancia de la conservación de todas las especies de flora, en especial las que tienen algún grado de peligro de extinción, así como su estudio.

Para consultar más información sobre los talleres que se ofertan en el Jardín Botánico, visite su página de internet.

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Josué Cantorán