Lado B
Por una agenda feminista y antiprohibicionista
Por Lado B @ladobemx
20 de octubre, 2021
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Alex Guzmán y Monserrat Angulo

El pasado 4 de septiembre se llevó a cabo de manera virtual la Encuentra Nacional de Mujeres Feministas y Antiprohibicionistas, convocada por diversas colectivas y organizaciones de México, con el objetivo de crear un diálogo amplio, generar lecturas de contexto y estrategias de organización política entre mujeres usuarias. Dicha actividad se presentó como una antesala rumbo a la Primavera Feminista Antiprohibicionista: rompiendo estigmas, cultivando libertades, la cual inició el pasado 2 de octubre y continuará con más actividades todo el mes.

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Más de 45 personas que se identificaron como mujeres, lesbianas y personas no binarias, se reconocieron como usuarias de sustancias psicoactivas. Durante cuatro horas compartimos experiencias desde nuestras realidades locales, la vivencia personal y la organización colectiva, así como miradas críticas desde los diversos feminismos que habitamos o construimos, para nombrar cómo nos afecta la política prohibicionista.  

Pasado el mediodía, y una vez dada la bienvenida por parte del comité organizador, trabajamos  en salas de zoom divididas aleatoriamente, donde logramos identificar las principales afectaciones a mujeres y disidencias sexogenéricas en el marco de las políticas prohibicionistas patriarcales. Las experiencias recuperadas mostraron  el miedo al estigma, el castigo y la criminalización como prácticas constantes. La discusión también dejó ver la necesidad de repensar la cuerpa como territorio, las dimensiones de la guerra y su intersección con otros sistemas de opresión.

El tema de las redes de cuidado estuvo presente en toda la Encuentra, y fue señalado como una de las demandas imprescindibles para una articulación política, ya que a pesar de la virtualidad, para las personas que en el espacio público o en la actividad política somos  discriminadas por un sistema androcéntrico, espacios de encuentro entre pares como éste, son una especie de oasis porque dan cabida a escuchamos y compartir desde la empatía, la escucha activa y no el juzgamiento; desde el hablar con la voz propia y nombrar a las que no pueden estar también.

En ese sentido, coincidimos en la urgencia de llegar a compañeras que por su condición económica, de clase o racial aún no pueden elegir y son usadas por las redes del narcotráfico como medio de transporte en este mercado, siendo el Estado el principal responsable al no garantizar derechos y por criminalizar con penas privativas de la libertad dichas actividades, sin enfoques diferenciados de género y garantes de derechos humanos.

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Es así que en todas las salas de trabajo se reiteró la necesidad de generar redes de acompañamiento -desde el barrio, pasando por lo regional hasta llegar a lo nacional- que procuren la construcción de espacios seguros tanto para el uso de sustancias, como para cuidarnos y organizarnos políticamente desde las distintas apuestas feministas

Sin embargo, sabemos que al igual que la construcción de la agenda por una vida libre de violencia y el derecho a decidir, existen obstáculos de índole estructural contra los cuales necesitamos formarnos. Por eso es de vital importancia priorizar el fortalecimiento de nuestros saberes -silenciados históricamente-, y disputar los imaginarios colectivos, mediante la sensibilización y la reeducación. La transformación de los estigmas comienza por cuestionar las narrativas que nos atraviesan. 

Algunas equipas no tuvimos, ni queríamos descanso, el remover todas estas afectaciones que atravesamos a lo largo de nuestras vidas, en un país militarizado, patio trasero del mayor consumidor de drogas ilícitas, produjo el ímpetu de continuar y seguir explorando cada detalle. En la plenaria tuvo lugar un intercambio de experiencias e ideas mucho más amplio, las cuales trazaron un mapa mental que dibuja con mayor claridad nuestra situación actual.  

Para el segundo tiempo de la Encuentra, las participantes compartimos experiencias y pensamos creativamente en formas innovadoras de acción y difusión, de organización y solidaridad comunitaria que apuesten por una estrategia de articulación nacional.

La cultura y el artivismo se hicieron presentes como formas de expresión y de resistencia. Incluso en vivencias más particulares, auxiliarnos de estos recursos puede acompañar procesos como salir del “clóset” psicoactivo y contribuir al proceso de formación identitaria en la niñez o adolescencia. Las herramientas de  reducción de riesgos y daños y educación sexual integral son de suma importancia para construir otros mundos posibles, mediante la prevención y detección oportuna de las diferentes manifestaciones de la violencia y/o discriminación.

También se resaltó la urgencia de modificar la manera en que se distribuyen los recursos dentro del sistema económico y los modelos de regulación de cannabis. El Estado mexicano tiene la obligación de legislar un modelo de acceso y distribución con un enfoque de justicia social, con medidas tendientes a resarcir el daño para las poblaciones que han sido más afectadas por la prohibición. 

Conforme a lo anterior, resaltan experiencias de redes locales de economía social y solidaria en torno a los derivados de la cannabis, le necesidad de generar vínculos asociativos, cooperativas de trabajo, cultivos colectivos y el consumo desde local, apoyando así a quienes ya están emprendiendo en el rubro y obligando al Estado, como ente regulador, a tener que mirar estas experiencias, que las apoye e incluya en la industria emergente bajo un principio de justicia social. 

La Encuentra dejó en claro que “lo personal es político” y que si bien son imprescindibles estos espacios de intercambio entre nosotras y nosotres, también es urgente generar estrategias de articulación que lo cuestionen absolutamente todo, desde la vivencia  personalísima de identificarse como usuaria de drogas, hasta el fortalecimiento de los espacios de incidencia político legislativa, pues el cambio de paradigma prohibicionista a uno garante de derechos humanos lo estamos construyendo y sosteniendo todas y todes desde nuestras trincheras. 

En la mesa de apertura de la Primavera Feminista Antiprohibicionista presentamos un posicionamiento que concentra una serie de exigencias puntuales ante las distintas violencias que a travesamos y que deben ser tomadas en cuenta para replantear el funcionamiento de las políticas actuales. Pronto publicaremos las memorias de la Encuentra con la intención de colocar un piso común que nos permita coincidir, articularnos y construir una agenda feminista y anti-prohibicionista en México. 

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