Lado B
Fundación Juconi: formar y acompañar familias para dar un hogar a las y los adolescentes refugiados
Las familias que han tomado la decisión de dar acogida temporal a una o un adolescente refugiado por medio del programa de Fundación Juconi y ACNUR, viven un proceso de acompañamiento y enseñanzas permanente con la finalidad de dar una nueva oportunidad a estas y estos jóvenes
Por Ray Ricardez @RayRicardez
17 de diciembre, 2020
Comparte

Pocas son las personas que saben que pueden dar un hogar temporal a una o un adolescente refugiado en México. Y quizás al escuchar sobre ello, surjan dudas en relación al proceso, así como los requisitos que se deben cumplir para poder ser una familia de acogida temporal. 

Así, Fundación Juconi acompaña a quienes han decidido dar a estos jóvenes los cuidados parentales necesarios. 

Ariel Flores, asesor del Instituto Juconi (área encargada de brindar asesoría a otras instituciones enfocadas a la protección de la infancia de Fundación Juconi), cuenta a LADO B cómo es que las familias son asesoradas y encaminadas en el Programa Cuidado Alternativo de Acogimiento Familiar, con el propósito de que estas y estos jóvenes encuentren la restitución de sus derechos.

Te podría interesar: Familias de acogida, una oportunidad para las y los adolescentes refugiados

“La familia sabe que está acompañada; que Fundación Juconi la está acompañando y que no se quedan a solas en el acogimiento; tienen el mensaje de que forman parte de un equipo grande que está brindando cuidados a una chica o un chico”, explica Flores.

Proceso de selección y características de una familia de acogida

La primera acción que debe tomar una familia que quisiera dar acogida a una o un adolescente refugiado es contactarse con Juconi mediante vía telefónica o correo electrónico. A partir de este primer contacto, a la familia se le informa sobre el proceso del acogimiento, destacando, desde el primer momento, que no se trata de una adopción, sino de una estancia temporal como medida de cuidado alternativo. 

Las características principales que Fundación Juconi toma en cuenta en su proceso de selección de familias de acogida, de acuerdo Flores, son las siguientes: 

  • Que haya mínimo una persona adulta responsable que pueda dar cuidado
  • Que cuenten con el espacio apto para poder dar el acogimiento 
  • Que todos los miembros de la familia estén de acuerdo en que se dé esta convivencia
  • Paciencia para realizar los trámites necesarios en el proceso de acogida
  • Que estén dispuestos todos los integrantes de la familia a mantener contacto y recibir acompañamiento constante por parte de Juconi 

Flores asegura que en esta selección no se hacen distinciones de credo o de otra índole, ya que en la fundación son completamente incluyentes con las familias y sus ideas, siempre y cuando tengan el interés de brindar cuidados a una o un adolescente refugiado y respeten, de igual forma, su forma de pensar. 

Además, el asesor de Juconi recuerda que no se busca una única estructura familiar, entendiendo que existen diferentes formas de construir una familia, sin importar el número de los integrantes, sus creencias o su configuración. “Todas son válidas”, reitera. 

Cabe destacar que, de igual forma, una sola persona puede ser quien reciba a un adolescente refugiado, convirtiéndose en su familia temporal. Flores menciona el caso de una maestra jubilada, con dos hijas independientes económicamente, que ahora vive sola y tiene la intención de, próximamente, dar cuidados a una o un joven solicitante de refugio.

De igual forma, existe la posibilidad de que una familia reciba a dos o más adolescentes, dependiendo de sus capacidades y también del caso específico; Ariel Flores explica que hay casos en donde, por ejemplo, vienen hermanas o hermanos acompañados que no tienen cuidados parentales y, al ser la unidad familiar el ideal principal del programa, no se les separa.

A su vez, hay un proceso paralelo que se hace en las y los adolescentes antes del acompañamiento. Una vez que se les identifica y se sabe que tienen interés en el programa, empiezan a tener reuniones con Juconi, en donde se les informa del procedimiento y se les pregunta si quieren formar parte

Acompañamiento y formación Juconi

Foto: Fundación Juconi

Flores detalla que, a lo largo de 32 años, la fundación ha creado modelos de cuidado que permiten acompañar a las familias para que puedan desarrollar un ambiente seguro (a nivel físico y emocional) para las y los menores a los que dan acogida. 

“Ver que una chica o un chico esté en un ambiente familiar y que ese ambiente les permita desarrollar herramientas para la vida independiente, para poder aspirar a una educación, a un cuidado médico, a pertenecer a una comunidad, es invaluable”, cuenta Ariel Flores.

El acompañamiento vela por el desarrollo óptimo de la estancia, haciendo una valoración del ambiente familiar con base en sus recursos y fortalezas, identificando, también, cuáles son las áreas de oportunidad para poder detectar necesidades particulares. 

Pero, además de esta valoración, Juconi tiene como principal objetivo acompañar a las personas involucradas en todo momento, realizando, por ejemplo, sesiones en el hogar que contribuyen a la integración del joven, desarrollando rutinas o actividades que fomenten el acogimiento. 

El monitoreo de las estancias se realiza por medio de dos figuras de acompañamiento. Por un lado, un equipo se encarga del acogimiento familiar, haciendo dinámicas que fomenten la convivencia y el sano desarrollo de la o el menor (creando rutinas, dando manejo emocional, llevando actividades de integración, etcétera). Mientras tanto, otro grupo mantiene comunicación con la familia para cualquier duda, dificultad o necesidad que surja. 

Las visitas del primer equipo se realizan de manera periódica, cuenta Flores. Al principio se hacen de manera semanal, y después cada 15 días. Posteriormente, dependerá del desarrollo de cada caso el cómo y cuándo se organizarán estos encuentros.

Aparte, la fundación organiza sesiones grupales en las que participan todas las familias de acogida para que se aconsejen, cuenten sus experiencias y se apoyen. Existe, además, otro grupo de contención en donde las y los adolescentes cuentan sus experiencias para que no se sientan solos. 

La intención de la fundación es evitar que la o el joven deje el acompañamiento a la mitad del proceso. Flores explica que existe una relación de compañía por parte de la organización en todo momento para identificar si en el acogimiento hay una dificultad o problema, buscando cuáles son las necesidades de integración para atenderlas, en vez de esperar a que la relación se rompa. 

Prevenir esta ruptura es importante para Juconi. Desde la fundación entienden que, si estas y estos jóvenes alguna vez ya perdieron los cuidados parentales, la finalidad es evitar a toda costa que esto se repita. 

Paralelamente, Flores cuenta que mantienen un contacto permanente con el DIF Nacional, autoridad encargada de la protección y atención de menores. Los apoyos que reciben por parte de esta institución están basados en la restitución de los derechos de estos menores. Por ejemplo, si en alguna escuela o centro de salud no los reciben, se realiza una intervención, obligando a estas instancias a atenderlas y atenderlos. 

Después de la acogida

Foto: Fundación Juconi

Terminando el periodo de acogimiento (que por lo general finaliza cuando el o la adolescente llega a la mayoría de edad o decide iniciar su vida laboral), Juconi mantiene contacto tanto con las y los jóvenes, como con las familias. En el caso de los primeros, Flores cuenta que hay situaciones en donde regresan con sus familias nucleares y otras en donde buscan iniciar su vida adulta. Siempre se les acompaña para que, lo que decidan, lo hagan de una manera segura. 

Para las familias también hay una continuidad más allá del acompañamiento. Ariel Flores cuenta que se les prepara para finalizar el proceso y que, incluso, en ocasiones muestran interés en seguir dando acogimiento a más jóvenes refugiados. 

Las experiencias han sido muy positivas, cuenta Flores. Él recuerda personalmente el caso de un matrimonio joven que empezó el acogimiento con una adolescente y que, en menos de una semana, conectaron de manera inmediata. La visitadora del equipo de acompañamiento de Juconi indicaba que “parecía que tenían años conviviendo juntos”. 

“Realmente identifican que están siendo cuidados y protegidos en un ambiente afectivo”, cuenta Ariel Flores sobre las sensaciones de las y los adolescentes del programa. 

El asesor del Instituto Juconi hace un llamado a las familias para que se sumen a este proyecto de acogimiento familiar. Esta es una forma de ayudar, asegura, que “va a beneficiar a que muchas [y muchos] adolescentes puedan ver que el mundo es un lugar de oportunidades y no un lugar de amenazas”, concluye. 

***

Si quieres darle un hogar temporal a un o una adolescente, puedes contactar a Fundación Juconi al teléfono: 222 1831 413 o mandar un correo electrónico a: ariel@juconi.org.mx.

*Foto de portada: Fundación Juconi

 

**Contenido patrocinado**

Comparte
Autor Lado B
Ray Ricardez
Licenciado en Relaciones Internacionales por la UDLAP con Maestría en Medios, Comunicación y Cultura por la Universidad Autónoma de Barcelona. Investigador, periodista en proceso y músico de corazón. Coordinador de la revista digital Libertad de Réplica. Interesado en la movilización, el periodismo y el cambio social. Soñando con hacer un mundo mejor ayudado por las palabras.
Suscripcion