Lado B
Métodos anticonceptivos también son responsabilidad de los hombres
La prevención y cuidados en torno a la fecundación ha recaído históricamente en las mujeres, dejando a un lado la responsabilidad de los hombres de asumir un rol activo desde su corresponsabilidad reproductiva. Colectivos de masculinidades opinan que es importante conocer los nuevos métodos anticonceptivos y que los varones reflexionen sobre el tema
Por Ray Ricardez @RayRicardez
30 de septiembre, 2021
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Tradicionalmente se ha construido la idea de que la salud reproductiva compete únicamente a las mujeres, de ahí que históricamente se les ha responsabilizado del proceso de fecundación y su prevención, mientras que a los hombres poco o nada se les ha hablado sobre su rol al respecto

Martes

Esta concepción parte de roles y estereotipos de género impuestos en un contexto machista, explica Yair Maldonado, responsable del subprograma de capacitación en Gendes A.C. 

“Tendríamos que reeducarnos en esta corresponsabilidad en salud sexual y reproductiva”, asegura también Cirilo Rivera, psicólogo enfocado en trabajar las masculinidades y autocuidados desde procesos individuales y colectivos en Puebla

Para Maldonado, este replanteamiento tiene que ver con que los hombres asuman su responsabilidad y, a partir ello, también utilicen los métodos anticonceptivos correspondientes y de esta manera, además, ayuden a erradicar las infecciones de transmisión sexual que, agrega, la mayoría de veces son contagiadas por hombres heterosexuales.

Este tema no es nuevo, advierte Rivera, ya que desde la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo en El Cairo en 1994 se señaló que los hombres debían asumir un papel responsable en el servicio de la salud sexual y reproductiva.  En ese entonces, por ejemplo, se apeló al concepto de paternidad responsable, en donde desde los métodos anticonceptivos, se asume que la vasectomía juega un rol fundamental en prevención de embarazos no deseados para las familias.

Rivera agrega, además, que el proceso de repensarse debe hacerse desde los hombres para los hombres y no dejarle, una vez más, la tarea a las mujeres de reeducarnos en estos temas. 

Diferentes y nuevos métodos anticonceptivos para hombres

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Foto: pressfoto | Freepik

La utilización por parte de los hombres de los métodos anticonceptivos que les corresponden es, para Maldonado, reconocerse desde su propio rol y apostar por asumir la responsabilidad en el proceso de prevención y cuidados de infecciones y embarazos. 

Tradicionalmente, explica el subcoordinador de Gendes A.C., el método conocido y utilizado por los hombres ha sido el condón masculino o, en su defecto, la vasectomía, dejando con ello todos los demás a uso y responsabilidad de las mujeres, tales como: pastillas anticonceptivas, pastillas de emergencia (“día siguiente”), dispositivos intrauterinos (DIU), cirugías, entre otros. 

La vasectomía, de acuerdo con la Secretaría de Salud, es un método de anticoncepción efectivo para aquellos hombres que no desean tener más hijos e hijas. Se realiza sin bisturí, colocando anestesia local en la zona genital, haciendo un pequeño orificio en la piel para extraer los conductos. Después, se cortan estos conductos, se ligan o cauterizan y se regresan nuevamente a su sitio. Tiene una efectividad del 99 por ciento y puede realizarse de manera gratuita en esta instancia gubernamental. Además, es un procedimiento sencillo, reversible y sin complicaciones médicas. 

Sin embargo, Rivera asegura que ahora el espectro empieza a abrirse, teniendo como resultado nuevas opciones anticonceptivas para los varones.

Una de ellas ha sido la inyección anticonceptiva para hombres, también conocida como Vasalgel, desarrollada por la Fundación Parsemus. Este es un anticonceptivo que no requiere la utilización de hormonas, su efecto es reversible y puede durar hasta 13 años con una efectividad del 99 por ciento; se aplican conductos deferentes, bloqueando el paso de los espermatozoides. 

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Foto: Parsemus

Maldonado detalla que desde Gendes A.C. detectaron que la reacción de la mayoría de los hombres ante este nuevo método es negarse a utilizarlo, ya que, al ser aplicado directamente en la zona genital, genera desconfianza. Esto a pesar de que, por años, las mujeres se han sometido a procesos más complejos para prevenir embarazos, tales como la colocación del DIU. 

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Existe otra opción en desarrollo: la pastilla anticonceptiva para varones. Las investigaciones al respecto fueron muy controversiales dados los efectos secundarios que se registraban en los hombres que las utilizaron, sin embargo, Maldonado agrega que, paradójicamente, esto nunca ha sido impedimento para el desarrollo, comercialización e imposición de todos los métodos utilizados para mujeres, mismos que, en comparación con estos dos nuevos para hombres (inyección y pastilla), tienen entre tres a cuatro veces más efectos secundarios.

Y a pesar de que las investigaciones y promoción de estos nuevos métodos para hombres avanzan, Rivera agrega que el hecho de que la inyección no tenga una base hormonal habla de cómo la ciencia, desde una visión androcéntrica, protege a los hombres. Por ello, él invita a reflexionar cómo es que la investigación científica está diseñada de tal manera que beneficia a la masculinidad hegemónica y patriarcal.

Esta situación puede observarse en la disponibilidad de anticonceptivos que existen para hombres y mujeres. Tan solo en la página oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de los 20 métodos reconocidos para evitar embarazos, únicamente dos son para varones (condón y vasectomía).  

Además, Cirilo Rivera aclara que aunque exista esta inyección para que los hombres asuman un rol activo en la prevención de embarazos, no los exime del riesgo de contraer y contagiar enfermedades de transmisión sexual. 

En la medida en que los varones utilicen y consuman estos métodos, explica Maldonado,  contribuyen a la economía de escala que los abarata e incentiva que se sigan desarrollando. 

Sin embargo, Rivera considera que no basta con tener nuevos métodos anticonceptivos para hombres, ya que es necesario abrir espacios de diálogo en torno a la responsabilidad, el autocuidado y el chequeo. 

Es importante dejar la cultura del “cumplir sin la reflexión”, concluye Rivera.

*Foto de portada: user3802032 | Freepik

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Autor Lado B
Ray Ricardez
Licenciado en Relaciones Internacionales por la UDLAP con Maestría en Medios, Comunicación y Cultura por la Universidad Autónoma de Barcelona. Investigador, periodista en proceso y músico de corazón. Coordinador de la revista digital Libertad de Réplica. Interesado en la movilización, el periodismo y el cambio social. Soñando con hacer un mundo mejor ayudado por las palabras.
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