Lado B
¡Bendita sexualidad!: un motivo de protesta política
Por Lado B @ladobemx
06 de octubre, 2021
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Maya Gutiérrez Alena Danja*

La sexualidad como concepto se ha tratado cotidianamente como un asunto de carácter íntimo que se desenvuelve en un entorno sumamente personal e individual, sin afectación en grupos de mayor número y que no choca con la vivencia diaria de las personas que se mueven en la sociedad. Sin embargo, desde ya hace tiempo es objeto de mucha polémica y disrupción social. 

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Su discusión cuestiona a profundidad las preconcepciones establecidas por los grupos dominantes (cisgénero) acerca del manejo y expresión de las identidades no solo como orientaciones sexuales, sino  como únicas, diversas y sobre todo válidas, abarcando una amplia variedad de aspectos valiosos que afectan directamente en el proceso de  desarrollo y construcción de la personalidad de cada individue circunscrite dentro de una sociedad determinada. Este estudio, por demás interdisciplinario, ofrece una amplía gama de perspectivas desde las cuales puede analizar los problemas sociales generados dentro de un contexto particular, con obstáculos y conflictos específicos que responden a una necesidad dada en la comunidad a la que se estudia, y puede así llegar a fungir como medio de protesta política que exterioriza la invisibilización ejercida a la diversidad y la liberación sexual en les grupes de otredad

Investigadoras como Sofía Argüello, se proclaman al respecto. En su artículo “El proceso de politización de la sexualidad: identificaciones y marcos de sentido de la acción colectiva” se ofrece un amplio análisis desde la sociología acerca de los debates en torno al feminismo, el género, la política de las identidades, la ciudadanía, la diversidad  y el reconocimiento que brindan las herramientas para poder entender procesos sociales concretos (174). Reconoce a las identidades como constructos sociales marcados por un orden normativo; sin embargo, al ser un acto performativo, su ejecución reside en actores sociales, o simplemente nosotres, que estamos en constantemente mutación, y así enmarca a las identidades como conceptos que se fabrican y, muy importante, ¡mueven! (176). 

Un hecho relevante es que el acercamiento a estos estudios de género revelan que de las primeras demandas hechas por las primeras grupas que se autodenominan feministas, fueron las de la liberación sexual femenina, la apropiación del cuerpo propio de la mujer, y el cuestionamiento de los roles de género, que exponen las relaciones de poder y subordinación entre las personas diversamente sexuadas (177). ¿Increíble, no?

En efecto, en el ámbito del arte dulce y valioso medio de protesta, el arte performance fue el producto de una rebelión en contra de la dominación patriarcal sobre el cuerpo femenino, cuyo soporte artístico buscó su desmaterialización llegando al propio cuerpo como forma de expresión que visibiliza la lucha diaria. Fue así como artistas activistas tomaron el concepto de sexualidad y lo resignificaron para usarlo a modo de protesta ante las imposiciones ejercidas por  los círculos, nuevamente, privilegiados. En este punto convergen ambos términos: arte e identidad sexual como juego de la norma y el movimiento. 

Así, la sexualidad se vuelve un arte performativo que representa la liberación, la exigencia de derechos, de educación sexual diversa; una serie de motivos políticos que trabajan para la mejora social. La conforman un conjunto de factores tanto biológicos como sociales que responden a una estructura determinada por la cultura en la que se desarrollan, sin embargo, esta cambia con las personas que la crean, por lo que se vuelve necesario protestar en contra de los viejos estatutos que marginaliza a comunidades que rompen con ellos. ¿Te interesa saber sobre el arte, la protesta y la lucha feminista? ¡Espéralo!

Ciudad de México. Octubre 2021

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Bibliografía

Pazmiño, Sofía Argüello. “El Proceso De Politización De La Sexualidad: Identificaciones y Marcos De Sentido De La Acción Colectiva / The Politicization of Sexuality: Identities and Frameworks That Lend Meaning to Collective Action.” Revista Mexicana De Sociología, vol. 75, no. 2, 2013, pp. 173–200. JSTOR, www.jstor.org/stable/43495653

 

*Alena Danja Maya Gutiérrez es estudiante de 19 años de Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras, UNAM. Feminista y activista, se enfoca en la promoción libre y amplia de la cultura, la prestación de espacios para la libre expresión, la sexualidad, la educación y las infancias.

 

**Foto de portada: Marlene Martínez

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