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Vital pensar en sistemas de captación de agua de lluvia en Puebla
La falta de agua y las recientes sequías han impulsado que colectivos en el país y en Puebla fomenten la creación e implementación de sistemas de captación de agua de lluvia con la finalidad de llevar este recurso a las familias y comunidades más afectadas
Por Ray Ricardez @RayRicardez
08 de junio, 2021
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“¿Dónde empiezas a resolver el problema [del abastecimiento del agua y su buen uso]? Con el agua que te cae en la cabeza”, asegura Arturo Gleason, Doctor y profesor investigador de la Universidad de Guadalajara, quien explica que es urgente posicionar el tema de la captación del agua de lluvia en la agenda pública. 

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Es por esa misma razón que colectivos como la Asociación Mexicana de Sistemas de Captación de Agua de Lluvia A.C. y TECHO Puebla apelan a la creación de dichos sistemas de captación de agua en las ciudades y hogares para poder dar acceso al agua a todas y todos. 

“El ciclo del agua amablemente nos da la lluvia y no es justo que nosotros como seres humanos la mandemos a los drenajes y la mezclamos con aguas negras”, piensa el también presidente de la Amsca, Arturo Gleason. Es por ello que han buscado desde el colectivo impulsar proyectos que fomenten la creación de estos sistemas de captación. 

Estos mecanismos se adaptan en las casas o comunidades y funcionan como proveedores de este recurso en tiempos de lluvia mediante el uso de diferentes técnicas como filtros, tanques y tubos PVC, aportando al consumo de las personas que las habitan y ahorrando, además del líquido, recursos económicos. 

Sistemas de captación de agua en Puebla 

De acuerdo con el Doctor Gleason, Puebla es un estado que tiene el potencial para aplicar de manera masiva estos sistemas en espacios urbanos y rurales. Esto se debe a que la entidad está en una zona de lluvias, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial de la ONU. 

No es toda la solución para la sequía, advierte Gleason, pero es una parte importante de una estrategia para el uso correcto del agua. Es por ello que se utiliza el concepto “gestión integral del agua”, que  se refiere a crear estrategias que fomentan su aprovechamiento. Y a pesar de que en México esto esté estipulado en la Ley de Aguas Nacionales, poco se hace al respecto, lamenta el experto.  

De hecho, ante la falta de iniciativas gubernamentales, en zonas urbanas como Puebla, Guadalajara o Ciudad de México, el 65 por ciento o hasta más del agua de lluvia se va a los drenajes, lamentan en la Amsca. Es decir: más de la mitad del recurso se contamina y pierde.

La aplicación de estos sistemas no es ajena a Puebla, ya que colectivos como TECHO han logrado colocarlos en algunas comunidades y en determinados hogares desde 2019. Christian Galindo, director de la organización a nivel estatal explica que los han colocado en San Mateo Mendizabal, ubicado en Amozoc; después lo hicieron en San Isidro Petlacatl, en el municipio de Santa Clara Ocoyucan y en San Juan Tepulco, ubicado en Acajete. 

Vital pensar en sistemas de captación de agua de lluvia en Puebla

Foto: Cortesía de TECHO

Por ahora estos sistemas son aplicados para abastecer casas y, en algunos casos, pueden ser más grandes para uso comunitario; sin embargo, un solo sistema no abarca dimensiones que sean equiparables a una ciudad o pueblo completo.

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Durante el 2020, el colectivo instaló en total 23 sistemas familiares en estas comunidades con una capacidad de captación de mil 100 a mil 200 litros, mismos que tienden a llenarse cuando hay tormentas; en total, la fundación ha colocado 125. Estos, aunado al posicionamiento de dos sistemas comunitarios en Malacatepec (ubicado en una casa de salud pública) y en San Isidro (en una tienda en el centro del pueblo) con la finalidad de suministrar agua en mayor cantidad a la población local. 

Además, estos mecanismos también ayudan a las familias en su situación económica. Galindo explica que, por ejemplo, en Santa Clara Ocoyucan, en donde las familias han tenido que optar por rentar pipas ante el desabasto, estos sistemas han ayudado mucho, ya que frente al acaparamiento por parte de Lomas de Angelópolis, en la comunidad solicitan este servicio entre cuatro a cinco veces al mes, con un costo de 700 pesos cada ida. 

Aplicación y uso 

Gleason explica que los sistemas de captación de agua son diversos y pueden variar dependiendo del espacio en donde se coloquen. En lo urbano, explica, se puede hacer en las edificaciones, construir estructuras, usar de trincheras filtrantes, jardines de lluvia, concreto permeable, entre muchas más. 

En cuanto a accesibilidad, si una persona en particular desea adquirirlos y colocarlos, debe comprar parte por parte los implementos y adaptarlos a su casa. “Los sistemas no se consiguen; se diseñan y se implementan”, explica Gleason. Es por ello que hay empresas que proveen los servicios, asesoran y venden el equipo necesario, mismas que puedes encontrar en la página web de la Amsca. De ahí que se busca, desde la asociación, que los gobiernos impulsen estos sistemas en los hogares y comunidades. 

Además, cada sistema se tiene que planear de acuerdo a las circunstancias particulares del espacio, tales como zona geográfica, ubicación, cuencas, fuentes de contaminación, entre otras, y a pesar de que es un proceso sencillo, debe hacerse con cuidado, dice Gleason.

Asimismo, en este mismo sistema se pueden aplicar variables dependiendo la estructura, tales como utilizar más tanques o más filtros para poder beberla. Estas etapas son una generalidad enfocada a las edificaciones urbanas y pueden cambiar.

Vital pensar en sistemas de captación de agua de lluvia en Puebla

Foto: Cortesía de TECHO

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Por otro lado, tanto Galindo como Gleason informan que hay dos maneras de intervenir un espacio para implementar estos sistemas: adaptación (cuando la casa ya está construida) y planeado (cuando la casa se construirá a la par del sistema). Ambas son viables

En lo rural, Galindo explica que en TECHO han utilizado en las comunidades ambos métodos (adaptación y planeado), pero advierte que si la casa es de cartón o de un material muy corrosivo, es muy difícil la instalación.

“Sin embargo, para cualquier otro tipo de construcción lo podemos adaptar”, asegura el director de TECHO Puebla. Lo más común, explica, son las casas que tienen ya sus salidas de agua; ahí se enfocan en una de estas tomas para aplicar el sistema, recolectar y distribuir.

En TECHO colocan estos sistemas con tuberías de PVC que después pasan por una serie de filtros; estos a su vez pasan por un sedimentador para después llegar a un tinaco donde se almacena el agua. Para desinfectarla, utilizan pequeñas pastillas de cloro para que el recurso pueda ocuparse para todas las actividades del hogar. En el caso de las casas recién construidas, en vez de tomar las salidas de agua, colocan dos canaletas para distribuirla. 

Un sistema bien diseñado puede subsidiar hasta el 50 por ciento de la demanda anual de una casa en México (en un lugar donde se alcanza en promedio 700 u 800 milímetros por lluvia, como es el caso de Puebla), detalla Gleason. Él cuenta que en su hogar, ubicado en Jalisco, su sistema le subsidia entre 40 y 45 por ciento de la demanda al año.

El futuro está lleno de sequías

Va creciendo el interés por aplicar estos sistemas, explica el investigador de la Universidad de Guadalajara, ya que la escasez va creciendo en todo el país. “El 85 por ciento del país está seco y va a aumentar”, advierte.

Es por ello que pensar en estos sistemas es un ejercicio de responsabilidad civil, plantea el académico. “La ONU ha alertado que para 2030 la crisis medioambiental va a tomar mayor fuerza; tenemos que prepararnos en la crisis del agua para guardarla, filtrarla y ejercer la gestión con una responsabilidad”, explica. 

Y este es apenas el comienzo. Gleason cuenta que después de la aplicación de estos sistemas hay que implementar medidas como recargar los acuíferos (con espacios verdes, por ejemplo, para que se absorba el agua), cambiar las tuberías que tienen desperdicios, bajar los consumos en la industria y en lo doméstico, aplicar riegos eficientes en la agricultura, separación de drenajes, pensar en la medición desde un formato digital para los consumos, entre muchas cosas más. Sin embargo, la captación de agua de lluvia es el primer paso para la solución del problema. 

 

*Foto de portada: cortesía de TECHO

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Autor Lado B
Ray Ricardez
Licenciado en Relaciones Internacionales por la UDLAP con Maestría en Medios, Comunicación y Cultura por la Universidad Autónoma de Barcelona. Investigador, periodista en proceso y músico de corazón. Coordinador de la revista digital Libertad de Réplica. Interesado en la movilización, el periodismo y el cambio social. Soñando con hacer un mundo mejor ayudado por las palabras.
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