Lado B
Un día de amor
El MAGIS adquiere un sentido atingente y relevante, no sólo como parte de la filosofía y el marco de nuestras acciones diarias, sino en cada una de nuestras acciones y decisiones
Por Espacio Ibero @
05 de febrero, 2021
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Mtra. Rocío Barragán de la Parra 

Hace algunos meses, poquito antes del inicio de la pandemia, escuché al querido Padre Carlos Escandón Domínguez SJ en una charla sobre el MAGIS, término de profundo significado para quienes somos colaboradores en alguno de los proyectos de la Compañía de Jesús.

El MAGIS adquiere un sentido atingente y relevante, no sólo como parte de la filosofía y el marco de nuestras acciones diarias, sino en cada una de nuestras acciones y decisiones, es por ello que les comparto las reflexiones derivadas de dicha charla.

MAGIS proviene del latín MÁS y una de sus acepciones más profundas y enigmáticas es sin duda “hacer más con menos”, pero no en el sentido más común de “esto vale más que yo o aquellos que tuvieron más que yo”, pues ello llevaría a generar comparaciones y juicios que sólo conducen a la envidia, el desprecio, la apatía indiferente y de ahí, sólo hay un paso a la violencia.

El sentido de la palabra MAGIS desde el lenguaje y trabajo de la Universidad Iberoamericana Puebla y siendo congruentes con nuestro modelo educativo, se refiere a esa eficiencia que es de algún modo un apostolado, que nos invita a vernos socialmente más allá de un modelo económico o político y nos invita a desarrollarnos como y desde la comunidad (común-unidad) a través de la comunicación efectiva y acompañamiento a todos los miembros de la Institución, pero principalmente a nuestros alumnos, para con ello formar profesionales capaces al servicio de las comunidades que les toque vivir y siempre comprendiendo y resignificando el acelerado cambio social y cultural en el que nos vemos inmersos. A eso le llamamos Modelo Educativo Ignaciano, Educación Integral con valores de inspiración Cristina.

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Este modelo está inspirado en una experiencia mística, espiritual que conocemos como ejercicios espirituales y dentro de esta experiencia debemos entender EL MAGIS; el cual se hace realidad a través de nuestro servicio a la comunidad, a los estudiantes y a la investigación; si este es visto como perspectiva o norte, aparece tres veces en los ejercicios que a continuación compartiré brevemente.

Es importante comentar que, cuando San Ignacio de Loyola desarrolló los Ejercicios Espirituales, en Manresa, España sólo hizo notas espirituales, en París estudió teología y filosofía, para después escribir los principios y fundamentos de dichos ejercicios, ya con los conocimientos adquiridos.

Primer Momento

Ignacio propone un profundo cuestionamiento ¿qué entiendo por ser humano? No es Dios o materia sino una criatura; un hombre comprometido con uso de su libertad que vive siempre eligiendo y deseando, aquello que más magia conduce para lograr el fin para el que fue creado; que comprende como prioridad cumplir ese fin, siempre eligiendo y creando a través del Magis “fuimos creados para amar”.

Fuimos creados por amor y es a través de la concepción que se hace una realidad; por eso el amor siempre es gratuito, somos conciencia limitada con espíritu, por eso cada ser humano es un regalo participado, un pedazo de conciencia (no lo sabe todo) pero está destinado a la plenitud.

Estamos llamados a la alabanza, al respeto y al servicio, agradecidos por el regalo y la encomienda de la propia vida, por ello el más importante precepto es áma(te); de forma que le damos sentido a nuestra propia vida. Pero ¿cómo puedo ver mi quehacer diario? Lo primero es sentirse motivado por el amor, con cuánto amor hacemos las cosas, no cuánto hago sino con cuánto amor.

Entonces hay que preguntarnos diariamente al iniciar el día ¿cuál es la motivación primaria de mi trabajo? De acuerdo al Magis Ignaciano es buscar, encontrar el sentido de mi vida para no caer en el vacío existencial, esa es la verdadera enfermedad de nuestra sociedad, quebrantada por la depresión, la ansiedad, el estrés, la apatía y de ahí, sólo hay un paso a la violencia individual y social; lo que atrasa el avance humano y social. Como claro ejemplo está la violencia diaria en el mundo. “El amor es la vivencia de otro ser humano, en todo lo que su vida tiene de peculiar y singular” decía Victor Frankl.

Segundo Momento

Para que logre el conocimiento interno debo gustar internamente de mí y de aquello en lo que creo, de con quien me relaciono personalmente y veo en el otro el amor, revelando el camino de la felicidad. El amor encarnado en el corazón de cada persona y ahí está la clave del servicio y del amor al otro.

A quien se le ama no se le hace ni se le desea el mal, le procuro todo el bien que sea posible, por eso el MAGIS propone vivir el único principio ético universal. “Hacer el bien y evitar el mal”, y por ello es la inspiración cristiana de nuestra universidad.

Tercer Momento

En la contemplación alcanzar el amor, no se trata pues de dejar de hacer, sino de reflexionar para interiorizar y desde ahí hacer más y mejor. Ver el amor en todas las cosas y en cada una de ellas ver el amor; reconociendo tantos regalos recibidos, viviendo la gratuidad del amor y en todo agradecer tanto bien recibido, en todo amar y servir.

O como dijera el Padre Arrupe “el amor más en obras que en palabras”, de este modo la propuesta es una vida de servicio amoroso al prójimo.

Entendido así, el quehacer diario se convierte en un día de amor, respetar su tiempo, su día, su cariño, sus ilusiones y expectativas llevándonos al trabajo eficiente y eficaz; lo que conduce al respeto y ayuda para los otros. Si priorizamos el amor sobre nuestras limitaciones, cada día será una invitación a la mejora continua llamada desarrollo humano o crecimiento personal.

“Mientras hay un ser consciente en la tierra está vivo el amor” Padre Carlos Escandón SJ

 

*Foto de portada: Foto: Amanda Mills, USCDCP | Pixnio 

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