30 años de ineptos
Algo no ha comprendido la oposición a Morena y tampoco lo han asumido las huestes de López Obrador: los nombres generan tanto rechazo como los institutos políticos
Por Juan Manuel Mecinas @jmmecinas
08 de febrero, 2021
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La Fiscalía General de la República detuvo a Mario Marín semanas después de hacer un papelón en el caso Cienfuegos y de que el futuro de Emilio Lozoya sea más esperanzador que el de millones de mexicanos honrados. Eso somos: un país en el que algunos miembros de la clase política pueden pasar tragos amargos, pero en el que los años, los gobiernos y las legislaturas van y vienen, y la clase política se niega a transformarse. Se baten en el fango, arrastran a las instituciones y prostituyen a los partidos; pero se niegan a morir.

La mayor prueba de lo que aquí se afirma es la postulación de candidatos para ocupar espacios plurinominales en la Cámara de Diputados. Si repasamos algunos apellidos, tendríamos serias dudas del siglo en el que vivimos: Zavala, Creel, Romero Hicks, Murat, Moreira, Gamboa. No ha entendido la clase política, sobre todo la derrotada en las urnas en 2018, que el repudio a ellos es absoluto. 

Algo no ha comprendido la oposición a Morena y tampoco lo han asumido las huestes de López Obrador: los nombres generan tanto rechazo como los institutos políticos. 

El PRD, el partido del “sol azteca”, perdió el rumbo y la dignidad: si surgió como contraparte del PRI para pelear porque el partidazo representaba lo peor, el autoritarismo y la caída del sistema, cuesta trabajo verlo de la mano del tricolor, a pesar de que su “bondadoso” fin (la caída de López Obrador) justifique su unión. Si el PRD entiende que López Obrador es autoritario y decide impulsar una plataforma común con el PRI, no solo quiere combatir al fuego con el fuego, sino que, de tener razón, nos está pidiendo cambiar al capataz y sustituirlo por un mayoral. 

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Por otra parte, se confirma que el PAN se siente cómodo en su alianza con el PRI, desde la “concertacesión”, pasando por la llegada de Calderón al poder en 2006, el Pacto por México y la alianza que proponen este año. Y ni hablar de la renovación de sus élites: los Zavala, Calderón, Larios, los Creel, los Romero, son lo que en su tiempo fueron los líderes de sector del PRI (Fidel Velázquez, como ejemplo más claro), aquellos sin cuya venia el partido no se mueve porque en la foto no sale quien tenga una idea nueva: los planes los imponen quienes se sienten herederos políticos de Clouthier, pero que en los hechos están lejos de plantear políticas transformadoras y democráticas. A final de cuentas, aspiran a seguir señalando las tropelías del régimen desde su curul. Repudiar al régimen sin renovarlo.

La historia no es distinta en Morena: la postulación de Feliz Salgado Macedonio a la gubernatura de Guerrero, o la de Clara Luz Flores en Nuevo León, simbolizan una sordera del partido en el poder, incapaz de entender que la transformación será feminista o no será (no solo en México, sino en el mundo). El partido responde a esa demanda con candidatos/as poco feministas (o abiertamente antifeministas) y sin una agenda progresista. 

Mención aparte merece Movimiento Ciudadano. Como en este espacio se argumentó, el partido de Dante Delgado trata de arrebatarle al PAN una parte importante del electorado de centro derecha, pero sus formas no convencen: postulan a Paquita la del Barrio para diputada federal y a Samuel García a la gubernatura de Nuevo León. Si la ocupación del poder era a como diera lugar, los remedios pueden ser peores que la enfermedad.

Mientras tanto, la gente mira impávida el espectáculo donde unos y otros se arrogan como los mejores y señalan a sus enemigos como los peores, aunque en ambos lados se encuentran los mismos personajes desde hace 30 años; los mismos grupos; los mismos intereses; los mismos ineptos carentes de ideas, planes y talento. Los mismos, siempre los mismos, dispuestos a robar.

 

*Foto de portada: Wikimedia Commons

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Juan Manuel Mecinas
Profesor e investigador en derecho constitucional. Ha sido docente en diversas universidades del país e investigador en centros nacionales y extranjeros en temas relacionados con democracia, internet y políticas públicas.