El LADO B de las calaveritas
Por Lado B @ladobemx
29 de octubre, 2020
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En LADO B nos encanta celebrar el Día de muertos, por eso hicimos estas calaveritas para que quienes nos leen también disfruten de esta tradición con nosotres.

Sin duda, los y las mexicanas tenemos un sentido del humor bastante particular, entonces honremos así al doctor Uribe (que ya bastante tuvo con las conferencias de la mañana) y a todos los seres queridos que se han marchado. Ojalá la Muerte se llevará al maldito bicho de Wuhan, que se lo quede la huesuda, porque aunque carne no tiene, buena compañía será.

Calaverita al querido doctor Uribe 

Aranzazú Ayala

Estaba el doctor Uribe muy preocupado en la mañanera
“A ver doctor, rapídisimo”, le dijo Barbosa sin mayor espera.
El pobre doctor preocupado no pudo leer bien los datos,
y el góber enojado le dijo: «Hable bien, o le quito los zapatos».

“¡Es usted un politicazo!”, exclamó el gobernador,
y respondió el doctor Uribe: “Es correcto señor”.
Pero eso no bastó para detener a la Muerte tan brava
que desde inicio de la pandemia, al doctor el ojo le echaba.

Después del regaño del góber al doctor, a la mañanera la Flaca llegó,
y luego de escuchar las cifras diarias, al pobre Uribe se llevó.
Aunque Barbosa al doctor no quiera, y le guarde mucho rencor,
extrañaremos cuando Uribe a todo respondía con la frase: “Sí, señor”.

Ilustración: Gogo

Al virus del poder

Jorge Lanzagorta

En este dos mil veinte,
la Flaca y su ambición
se ha llevado a nuestra gente
lastimando el corazón.

Tarareaba una canción
con su sonrisa perversa 
y rascando su cabeza 
descubría su comezón.

Diputada o senadora,
pues poder es lo que quiero 
solo pienso en el dinero,
ser una acumuladora.

Había llegado la hora
de sus rondines por zonas
y por no encontrar personas
puso manos a la obra.

Empezó por los changarros
todo tipo de lugares
cafés, tienditas y bares
de artesanías y de carros.

Siguió con los empleos
de jóvenes y abuelas
de talleres y de escuelas 
de bonitas y de feos.

Contenta andaba la Muerte
había llenado su costal
con la plurinominal,
aunque flaqueaba su suerte.

Se denunciaron sus males
reporteados en la web
por el equipo LADO B
y, obligada por la ley, 
devolvió hasta los tamales.

Ilustración: Gogo

También puedes leer: La flor que pinta altares, sembrada desde el amor

Y ahora, un par de calaveritas más en honor a nuestra querida redacción, nuestros jefecitos y, cómo no, a nuestros amados lectores y lectoras. Solo tengan cuidado, que la Muerte anda rondando a aquellos que anden descuidados…

La nota de la Muerte

Marite

A LADO B fue la Muerte
tratando de contar su historia.
Después de una entrevista larga
al puestito fue por una recarga,
a ver si en el portal de Facebook
su historia y su imagen posteaban;
pues el periodista lengüilarga contaba su verdad amarga.
¡La Muerte, la Muerte, la Muerte!
Se quiere llevar a Ernesto y Mely
pues a la historia que LADO B contaba no le dieron difusión.
Fue Betty por andar en foros, que a los practicantes no avisó.
Y la nota solamente en papel se quedó.
Pobre Muerte, ni las arañas en los archivos se enteraron de su narración.

Calaveritas Lado B

Ilustración: Gogo

Calaverita Muerte

Marite

Estaba el periodista investigando una noticia,
cuando vio a la Calaca que le llevaba una primicia,
y como supo que venía a su casa,
decidió que esta no le haría justicia. 
El periodista acostumbrado a que lo persigan, se esconde detrás de su computadora.
―Huesuda sonsa, no creo que puedas encontrarme, si los políticos y su gente no me hicieron nada,  tú no serás la que me enjuicie.
Timbra la puerta y golpea la ventana,
nadie le abre, la Huesuda entra como le da la gana. 
Vio muchos papeles, fotos y carpetas, pero no al periodista que el teclado acaricia.
Busca y busca, sólo encuentra notas. 
La Muerte muy triste agarra una carpeta y unas hojas rotas.
― ¡A este no lo encuentro! Pero qué buenas notas tiene, todo cuenta y nada calla.
Al menos estoy enterada y me ando con cuidado para que a mí no me pase nada.

Calaveritas Lado B

Ilustración: Gogo

Mely, Ernesto y la Huesuda

Sabina Torres

En la oficina de LADO B
Mely y Ernesto bebían café.
Todo muy tranquilo estaba,
cuando de repente un viento helado
les enfrió los pies.

Cerraron las ventanas y la puerta también,
y se sentaron para continuar con su trabajo.
Pero no sabían que una presencia por ahí rondaba,
hasta que escucharon una voz extraña.

A sus espaldas la Huesuda bailaba,
les pedía que leyeran una nota que ella llevaba.
Mely a la Huesuda invitó a sentarse.
Al ver eso, Ernesto congelado estaba.

La nota trataba sobre el Día de muertos, 
esa hermosa tradición en México.
La Huesuda feliz brincaba,
pues Mely a su nota el visto bueno daba.

Al final todos quedaron muy contentos,
la Huesuda por su nota publicada,
Ernesto y Mely por descubrir un gran talento.
En LADO B se hizo una gran fiesta, 
hubo hojaldras y hasta una orquesta.

Calaveritas Lado B

Ilustración: Gogo

La nueva follower de LADO B

Sabina Torres

La Muerte lee por las mañanas,
busca en la web las noticias más sonadas,
pero ya está cansada de no encontrar
un medio que le haga suspirar.

Una tarde la Muerte en Internet navegó,
y a la comunidad de LADO B encontró.
Al leer el portal quedó fascinada,
con las notas periodísticas que presentaba.

Desde entonces, la Muerte sólo lee 
el contenido que LADO B ofrece.
Recomienda las notas y los reportajes;
los comparte con sus contactos,
y los sube en todas sus redes sociales.

¡Ay, pero qué bonita la Muerte! 
Que a los boletines diarios 
y a las actividades que LADO B organiza 
ya se encuentra suscrita;
esa flaquita, de esta familia ya quiere volverse.

Ilustración: Gogo

Lectores B

Sabina Torres

En LADO B la Muerte se presentó
para en el área de redes poder ayudar.
Los contenidos para Facebook revisó,
y lo que encontró, no lo podía imaginar.

Las notas compartidas, las vistas y los likes,
aumentaban de manera exponencial,
y en el sitio web las visitas cada vez eran más.

La Muerte, a tanto cariño pensó agradecer,
y a los lectores B quiso favorecer.
Decidió visitarlos en sus sueños,
para cumplir aunque sea uno de sus anhelos.

Carina y Betty muy contentas estaban,
por aquella visita de la muerte tan inesperada,
quien les felicitó por el gran trabajo realizado.

Lo mismo sucedió con los lectores B,
que postearon lo felices que fueron
con un deseo que extrañamente les concedieron.

La Muerte se despidió de LADO B,
pues a su casa ya tenía que volver.
Se fue gritando que, por allá donde vive,
la casa editorial, en sus amistades también pervive. 

Calaveritas Lado B

Ilustración: Gogo

*Ilustración de portada: Gogo

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