Lado B
The Babysitter: Killer Queen, ¡que la puta masacre continúe!
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
24 de septiembre, 2020
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Si había un estreno al que le tenía tantas ganas -pero enserio, unas orgásmicas ganas como no tienen idea- ese no era Mulan, ni Tenet… ni siquiera la espectacular Dune de Dennis Villeneuve. Bueno, tal vez esta última sí, un poco. ¡Pero al carajo con estos filmes! En mi alcoba llena de juguetes, hentai y cómics, esperaba con ansias ver la secuela de una particular cinta de Netflix estrenada en 2017 que tenía a un inocente chiquillo haciendo frente a una niñera y a su culto de satanistas locos.

Aquella película gore, obscena y malnacida estrenada en el denominado “año del cine de terror” por la inmensa cantidad de filmes de este género que tanto conquistó a la crítica, como destronó la taquilla: la It de Andrés Muschietti, que se volvió la locura en una época donde comenzaba la tan ansiada “Kingmanía”; Christoper Landon con su ópera prima Happy Death Day sobre asesinos slasher y bucles espacio/tiempo; Get Out de Jordan Peele, que ganaría el Oscar a Mejor Guión Original ese año; ¡y la fantástica The Babysitter de Joseph McGinty Nichol!  

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Estrenada especialmente para el Halloween del 2017 y con la participación de nada menos que una no tan conocida, aunque ya inmiscuida en el séptimo arte con papeles cortos, Samara Weaving, lo cierto es que fue esta y no otra película la que la llevó directo al estrellado.

Dirigida por nada menos que el autor intelectual detrás de las películas reboot de Los Ángeles de Charlie (2000 – 2003) y con un guión rechazado por grandes productoras de Hollywood que cayó directo a las manos de la plataforma digital, la descarnada cinta de McGinty pretendía unir elementos propios del cine de invasiones de hogar con el slasher ochentero más violento y emblemático de su tipo. ¿Los resultados? Lo que más de un crítico llamó en su momento:

“Una suerte de Mi pobre angelito (1990) pervertida por el asunto de un pequeño haciendo frente a intrusos de hogar, pero combinada con el halo malsano del Halloween (1978) de John Carpenter precisamente por el tema de la niñera y lo asesinos indestructibles de corte sobrenatural.”

Todo aquel que vio esta película debe entender que se trató de un jodido acontecimiento. Reducido a un estreno de plataforma, pequeño e intimista, pero acontecimiento al final de cuentas. Una de las mejores películas gore de comedia y home invasion de la última década.     

Así que levantad vuestra mirada y decirle al erudito de al lado que se calle con sus análisis pretenciosos. Adiós Nolan porque no queremos argumentos complejos para parecer intelectuales. Adiós Villeneuve con ese tráiler de Dune que, aunque asombroso e impactante, a Jodorowsky le ha parecido tremendamente predecible… ¡y hola The Babysitter: Killer Queen! La tan ansiada secuela de aquel despiporre de horror y vísceras del 2017 que tanto nos encantó.

Es 2020: el fin del mundo se acerca, el cine se va al carajo y lo único que quiero es hablar de esta obra maestra. Pero hay que andarse con cuidado. 

Tratar con este tipo de películas es todo un reto. Uno creería que no pero siempre es así. Es necesario tener el conocimiento y la percepción adecuada. No cualquiera se aventura a recomendar o a analizar una película de esta categoría sin morir en el intento. Menos en esta época donde todos son expertos en cine solo por contar con una suscripción de Netflix o Amazon. 

¡Pero en fin! Es bien sabido que luego de una primer gran película, siempre existirá ese mito de que una secuela jamás podrá superar a su antecesora… o al menos llegar al mismo nivel con el que fue concebida la primera. Y digo que es un mito porque innumerables cintas nos han demostrado todo lo contrario. Especialmente si se tratan de corte James Cameron como Terminator 2 (1990) o hasta Aliens (1986).

Y The Babysitter: Killer Queen, queridos padawans, con toda la sinceridad del mundo, no solo es una película grandiosa en el incomprendido, pero tan amado género que maneja; también es una excelente secuela que si bien no supera a la primera… es tan efectiva y divertida como la anterior. ¡Al César lo que es del César! ¡Y a la maldita niñera del inframundo, lo que es de la maldita niñera del inframundo!

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Aunque también es probable que esta película sufra del típico síndrome de la secuela innecesaria: hacer lo mismo que antes, pero exagerándolo a la enésima potencia. Es decir, si en la primera parte las muertes fueron un recurso destacable, en esta nueva entrega se duplicarán para hacerla más llamativa. Si la comedia funcionó de manera divertidísima en su antecesora, en esta secuela los chistes serán más abundantes y hasta ingeniosos. Y si la violencia fue el tratamiento que más destacó en toda la fucking película… prepárate para recibir ahora un baño de sangre más abundante que la primera. 

Todo con el fin de exprimir la fórmula efectiva para tener el éxito asegurado, aunque no tengas como tal un argumento sólido que aportar a esta posible franquicia. Un recurso ya bastante común en cualquier tipo de secuela innecesaria, pero aún mucho más latente en las grandes sagas slasher del género como Friday the 13th o Nightmare on Elm Street.

A The Babysitter: Killer Queen, de hecho, no le importa ni mucho menos le interesa ser una secuela con poco o nada que añadir a este universo. Repite la mecánica de su antecesora: el mismo personaje, pero ahora adolescente, haciendo frente a los mismos villanos de la primera -con algunas caras nuevas- y pocas veces pretende salir de los mil y un lugares comunes en los cuales fue concebida. Es tan malditamente consciente de lo que es, que no necesita de otra cosa para convertirse en una gran película.  

Película de terror

Fotograma The Babysitter: Killer Queen (en ESPAÑOL) | Tráiler oficial | Netflix / Foto: Netflix España | YouTube

Lo que pocos entienden de estos títulos es que realmente son cintas de serie B paródicas que no pretenden tomarse en serio. Y lo que es mejor, que están hechas como burla paródica de los propios clásicos de terror, satirizando argumentos, situaciones absurdas y los típicos clichés que ya hemos visto cientos de veces. Por lo que cada giro, diálogo o tratamiento será una genialidad solo y exclusivamente para el entendido del género.

Hay quienes encontraron más cómica esta secuela que la primera parte, por ejemplo. Muy parecido al fenómeno de It: Chapter Two (2019) de Andrés Muschietti en donde la molestia radicó en su enorme ruptura de estilos de una cinta a otra. Pero es que pocos entienden que este tipo de saltos del horror a la comedia son bastante comunes en las franquicias del terror. Tanto la secuela de It como la secuela de The Babysitter siguen los parámetros tan míticos de franquicias como Evil Dead (1981), cuya Evil Dead II (1987) fue una exageración total de sus elementos en pos de lo absurdamente fantástico y divertido para la continuación. 

Con The Babysitter: Killer Queen pasa lo mismo. ¡Se lleva dos pulgares arriba por ser especialmente ingeniosa cuando debe serlo! Tanto por generar elementos narrativos fascinantes como la ruptura de la cuarta pared, como por supuesto en la increíble pero visualmente exquisita forma de matar a todos sus personajes. ¡Así es, de matar a sus jodidos personajes! De eso van estas películas. Cada escena de asesinato es una pasada monumental digna de una buena saga de terror. Y las dosis de violencia desmedida no hace más que mejorar esta trama para beneficio de la audiencia más exigente. 

No obstante, debemos aceptar también que no todo en esta película es correcto solamente porque pretende ser absurda y hasta satírica. 

The Babysitter: Killer Queen comete el mismo error de Ready Player One (2018) o Stranger Things (2016 –) de lanzar referencias a la cultura pop sin descanso alguno. Y aunque varias son buenas, como Goethe y su Fausto o el particular sonidito de las películas de Friday the 13th que anuncian que Jason Voorhees está cerca, luego te meten homenajes a Terminator 2 (1991) o videoclips ochenteros que poco o nada tienen que ver con la trama. 

¿Qué se pretende lograr con esto? ¿Llegar a la nostalgia? Pero si ni siquiera hace falta. Los fans estamos aquí para consumir nuestra dosis diaria de gore y vísceras que necesitamos en nuestras vidas. Dejen de usar la cultura pop solo porque suena bonito o qué sé yo. Cada vez se vuelve más molesto. 

Pero en fin, no hay mucho que recriminar realmente. Si ignoramos estos detalles y nos adentramos en la desquiciada aventura exploitation de Joseph McGinty, créanme cuando les digo todo lo que nos queda es diversión y carcajadas. 

Estupendas actuaciones del joven elenco encabezado por Judah Lewis y Emily Lyn Lind, que luego de haberlos visto como un par de mocosos en la entrega anterior, se han consagrado ahora como adolescentes con gran camino en el cine de terror. 

Y en cuanto a nuestros sádicos pero patéticos villanos -Robbie Amell, King Bach, Hanna Mae y Bella Thorne con su OnlyFans- no hay mucho que agregar. Son tan ridículos, pero a la vez tan geniales, que se vuelven emblemáticos por sí mismos. Esta vez, exagerando sus aptitudes y características para el disfrute de una comedia cada vez más absurda. ¡Pero absurda con maestría!

Aunque lo mejor de esta película; la cerecita del pastel a la espera de todo virgen fanático de .la primera parte, sin duda, es la llegada de nuestra amada niñera infernal, Bee, interpretada por Samara Weaving una vez más. Luego de verla en cintas del género como Ready or Not (2019) o Guns Akimbo (2019) ya comenzábamos a extrañarla en este, su primer gran papel. Y la verdad, querida, estás tan hermosa como el día en que te fuiste.

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Pese a que tiene una aparición bastante corta -con algunos flashbacks metidos a lo largo de la cinta- el personaje de la niñera hace un retorno digno y hasta memorable. Puede que algunos queden confundidos -otros más decepcionados- por el tratamiento tan distinto a su entrega anterior, pero a lo que a mí concierne, funciona a manera de homenaje. Como reivindicar un villano mediante la peliaguda vertiente de un antihéroe.

Prepárense para otro brutal descenso a los oscuros recovecos del infierno, quizás no a lo Dante, pero sí a lo Little Nicky (2000). Una secuela azotadora, ingeniosa y estupidísimamente divertida.  Queridos padawans, con ustedes The Babysitter: Killer Queen… ¡que la puta masacre continúe!

Sinopsis:

“Dos años después de derrotar a la secta satánica liderada por la niñera Bee, Cole trata de olvidar su pasado para centrarse así en sobrevivir al instituto. Cuando viejos enemigos regresan, Cole no tendrá más remedio que volver a enfrentarse a las fuerzas del mal.”

*Foto de portada: Fotograma The Babysitter: Killer Queen (en ESPAÑOL) / Tráiler oficial /Netflix / Foto: Netflix España | YouTube 

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Autor Lado B
Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com
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