Recomendaciones para trabajo escolar en casa
La educación en casa durante la pandemia es importante, sobre todo para los niños más pequeños no pierdan hábitos y habilidades
Por Lado B @ladobemx
30 de abril, 2020
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Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos | Espacio Ibero

Y finalmente estuvieron las estrategias de la SEP para que niños y adolescentes aprendan desde casa. Me parece que la SEP hizo su mejor esfuerzo para que los niños y adolescentes no pierdan el curso escolar, y aunque la propuesta deja ver que pensaron en los diversos contextos del país, pues abarca estrategias que pueden implementarse con niños desde contextos citadinos con acceso a internet, hasta los que viven en ámbitos indígenas en regiones en donde muchas veces ni señal de televisión hay, pero puedan tener el material, las instrucciones y las actividades escolares para que sigan aprendiendo.

Sin embargo, en días pasados platicando con un colega cuyos hijos adolescentes viven en Canadá, me comentaba que ellos están prácticamente sin hacer nada y me pedía mi opinión, pues le preocupaba que aquí se están tomando medidas extremas, mientras que, en Canadá, parece que el tema educativo no les preocupa. Así que le dije que a mí me preocupa que los niños pierdan sustancialmente dos cosas en esta pandemia: hábitos y habilidades.

Los hábitos escolares se desarrollan, particularmente en los primeros años de la vida en la escuela y la RAE lo define como: “Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”. Para los pequeños de preescolar y de los primeros años de primaria, habrá un retroceso en sus hábitos escolares, si no los siguen practicando, como levantarse y prepararse para ir a la escuela, trabajar unas horas en la mañana y sobre todo hacer un poco de tarea. 

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Las habilidades, las define el mismo diccionario como: “Capacidad y disposición para hacer algo”. Las habilidades que más desarrollamos durante el Jardín de Niños y la Primaria son la lecto-escritura y el pensamiento matemático. Y estas habilidades facilitan que aprendamos lo que sea. Y las habilidades también se desarrollan de hacer muchas veces las mismas cosas y también cuando ya se domina un nivel, brincar a uno superior.

Me explico un poco más. Un niño de primero de primaria está conociendo los números y está empezando a hacer sumas de un dígito. Pero cuando el niño ya domina estas sumas, puede avanzar a sumas de decenas, primero que no implique llevar en la mente el conteo de la decena que resulta de sumar dos números cuyo resultado en más de diez y después aquellas que nos obligan a llevar. Pero cuando el niño ya hace bien estas sumas, entonces podremos pasar a sumas de tres cifras que impliquen centenas. Aquí se entiende que el niño ya sabrá la técnica, pero si deja de hacerlo la olvidará, porque su habilidad todavía no está afirmada. Para esto se requiere de mucho tiempo y de años de estar practicando.

Foto: Pexels

Con la lecto-escritura pasa más o menos lo mismo. Los niños de primero de primaria, deberán seguir haciendo dictado, a la altura del curso escolar, seguramente los niños de este grado escolar ya escribían y leían, la recomendación es que no dejen de hacerlo. Todos los días deben hacer un breve dictado de no más de 40 palabras, pueden ser frases sueltas o bien un texto con un solo sentido. Y todos los días deben leer al menos cinco minutos y comentar con la persona que lo apoya el contenido del texto. Desde cosas que trata el texto, hasta cosas que imaginan que podría pasar a los personajes si los condiciones cambiaran o bien, si estas continuaran en el tiempo. 

Y de acuerdo a la edad de los niños, estos ejemplos se deben ir diversificando, pues los niños de segundo de primaria además de sumas deben hacer restas y multiplicaciones, resolviendo problemas básicos, siempre con números naturales. Los niños de tercero deben adicionar la división y empezar a trabajar con sumas y restas de números fraccionarios. Los niños de cuarto grado, deben resolver ejercicios de multiplicación y división de números fraccionarios y empezar a comprender cómo funcionan los números negativos en la suma y la resta. Es decir, hacer ejercicios con recta numérica.

Los niños de quinto grado, deben resolver problemas que impliquen número fraccionarios, así como razones y proporciones y problemas en donde se aplique la regla de tres directa e inversa, primero la directa y cuando ya se domina esta, la inversa. Los niños de sexto, deben resolver todos los días problemas aritméticos, en donde apliquen principios de estadística y todo lo que han aprendido a lo largo de la primaria, es decir, sumas, restas, multiplicaciones, divisiones de números naturales y fraccionarios, razones y proporciones y regla de tres.

Por supuesto en la lectura y la escritura debe continuarse, el dictado y la lectura debe aumentar a 10 minutos en segundo grado y 15 minutos en tercero. A partir de cuarto sugiero que los niños lean en silencio y elaboren una síntesis de lo leído, formulen preguntas que harían al autor o bien inventen la continuación de una historia. Ya en quinto y sexto, es conveniente que tengan siempre cerca una novela de aventuras propia de su edad y produzcan sus propios textos, indagando información en la red, o en el periódico, o en otros libros. Lo que tengan cerca. 

Así que aquí hay una serie de recomendaciones para que los niños sigan trabajando sus hábitos y sus habilidades escolares, sin que sea demasiado o que sea poco. Aunque no puedo dejar de decir, que es necesario que los padres estén supervisando en todo momento el trabajo de los niños. 

 

La autora es profesora de la Universidad Iberoamericana Puebla.

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*Foto de portada: Pixabay

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Lado B
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