Lado B
¿Se sabe poco sobre el tema?
Es muy común todavía que los estudiantes universitarios, al presentar un proyecto, afirmen que se sabe poco sobre el tema que investigan; sobre todo cuando se les pide que usen fuentes, confiables y serias, de información. Y es que en esta época más que nunca las afirmaciones como: “Se ha investigado poco al respecto”, “No se sabe mucho sobre el tema”, “Nadie ha investigado el tema”, demuestran que el estudiante no hizo una correcta revisión.
Por Lado B @ladobemx
04 de septiembre, 2012
Comparte

Luz del Carmen Montes Pacheco*

Es muy común todavía que los estudiantes universitarios, al presentar un proyecto, afirmen que se sabe poco sobre el tema que investigan; sobre todo cuando se les pide que usen fuentes, confiables y serias, de información.

Y es que en esta época más que nunca las afirmaciones como: “Se ha investigado poco al respecto”, “No se sabe mucho sobre el tema”, “Nadie ha investigado el tema”, demuestran que el estudiante no hizo una correcta revisión.

Dichas expresiones deben cambiarse por aseveraciones como: “En los últimos diez años, en las revistas X, Y, Z,  y en las bases de datos A, B, C más importantes en el campo, con descriptores que aluden a un objeto, a un proceso, a un grupo, a un campo, a un constructo y/o a un concepto (palabras clave de una investigación), se han publicado “tantos artículos”, y se sabe que…

Ahora tenemos acceso libre, directo, permanente y gratuito a un sinnúmero de reportes de investigación en texto completo alojados en internet, gracias a la iniciativa open access (acceso abierto) lanzada por un grupo de científicos representantes de múltiples  organizaciones en diciembre de 2001 en Budapest. El lector puede copiar, distribuir, imprimir y enlazar textos, cuya supuesta calidad de contenidos está garantizada al menos por una revisión de pares (colegas expertos en el campo). Además con esta iniciativa se garantiza el derecho de autor para el que escribe, no para la editorial, sin un pago de por medio.

Pues bien, con dicho acceso abierto es ahora posible determinar ¿Qué se sabe sobre un tema?, ¿Quiénes lo ha investigado?, ¿Cómo lo han investigado? ¿En qué países? ¿Cuándo? y más; información acompañada de una delimitación espacial, temporal y por supuesto conceptual (al declarar las palabras clave utilizadas en la búsqueda).

Esta acotación permite asegurar sin duda alguna lo que se ha publicado (equivalente a lo que se sabe), que en términos académicos y de investigación se conoce como el estado del conocimiento, el estado del arte o el estado de la técnica; aunque la distinción entre ellas no está suficientemente trabajada, “se sabe que es un reporte de lo que se sabe sobre algo”.

En la web hay también muestras de este tipo de reportes o revisiones; de hecho, se les llama artículos de revisión, cuya intención es informar lo que se sabe sobre un tema. Estos son artículos de alto valor pues pueden ser un buen insumo, no el único, para el estado de conocimiento necesario en una investigación o en un proyecto universitario; de aquí que muchas de las revistas conocidas como “critical review” (que solo contienen artículos de revisión) tienen un alto grado de impacto, lo que significa, entre otras cosas, que son de las revistas más consultadas.

Casos ejemplares en este tipo de revisiones son los reportes que, desde hace tres décadas, generan grupos de investigadores educativos coordinados por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE). Este año se están terminando los reportes del estado del conocimiento de la década 2002 a 2012 y por la amplitud del campo, se están reportando diecisiete áreas de conocimiento: aprendizaje y desarrollo humano; currículo; educación ambiental para la sustentabilidad; educación superior, ciencia y tecnología; educación y conocimientos disciplinares; educación y valores; entornos virtuales de aprendizaje; filosofía, teoría y campo de la educación; historia e historiografía de la educación; educación, desigualdad social y alternativas de inclusión; investigación de la investigación educativa; multiculturalismo y educación; política y gestión; prácticas educativas en espacios escolares; procesos de formación; sujetos de la educación; y; convivencia, disciplina y violencia en las escuelas. Se establecieron además sub-áreas de conocimiento, lo que permitirá tener una descripción más fina de cada área. Si se tiene interés por alguna de estas áreas de conocimiento hay que estar pendientes de la publicación de dichos reportes en el Consejo Mexicano de Investigación Educativa, en donde por el momento están disponibles los reportes de la década pasada.

Por último, baste solo citar una famosísima frase que nos recuerda que las investigaciones nuevas se construyen sobre investigaciones anteriores: “Si he podido ver un poco más allá es porque estoy parado sobre los hombros de gigantes”, frase atribuida a sir Isaac Newton pero que al parecer fue acuñada por el filósofo Bernardo de Chartres.

*El artículo expresa la opinión personal de la autora, que es académica de la Universidad Iberoamericana Puebla

**Este texto se encuentra en Círculo de Escritores. Sus comentarios son bienvenidos.

Columnas Anteriores

[display-posts category=»espacio-ibero» posts_per_page=»-1″ include_date=»true» order=»ASC» orderby=»date»]

Comparte
Autor Lado B
Lado B
Información, noticias, investigación y profundidad, acá no somos columnistas, somos periodistas. Contamos la otra parte de la historia. Contáctanos : info@ladobe.com.mx
Suscripcion