
Joseline Santos EnríquezEl domingo 1 de julio de 2012 los mexicanos elegirán al próximo presidente de la República, a diputados y senadores; sin embargo hasta hace 58 años el nombramiento de los representantes del pueblo era derecho exclusivo de hombres, las mujeres ni si siquiera eran consideradas ciudadanas.
Aunque desde 1925 las legislaturas de Chiapas, Yucatán y Tabasco reconocían los derechos políticos de las féminas, para la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos las mujeres eran entes inexistentes, fue hasta el 17 de octubre de 1953 cuando hubo reconocimiento ciudadano, tras la publicación de las reformas al Artículo 34 en el Diario Oficial.
Las más de 20 mil voces emitidas por mujeres un año antes, en 1952, durante un mitin en el Parque 18 de Marzo de la capital del país fueron escuchadas por el entonces candidato presidenciable, Adolfo Ruiz Cortines, quien al obtener el cargo cumplió su compromiso y modificó la ley para reconocer el derecho de votar y ser votadas.
Fue hasta dos años después cuando las mujeres ejercieron el derecho de acudir a las urnas para eligir a sus gobernantes y representantes populares por primera vez.
Desde entonces ha transcurrido más de medio siglo, sin embargo los gobiernos federales, locales y municipales, así como los Congresos, han dado pequeños pasos para considerar a las mujeres como cuadros idóneos para ocupar cargos públicos.
Si bien el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE) establece que por lo menos el 30 por ciento de las candidaturas deben ser otorgadas a mujeres para garantizar equidad de género, los partidos políticos apenas si cumplen con la norma.
Incluso Puebla se ubica dentro de los 4 estados con menor número de mujeres en el Congreso local, tras la jornada electoral de 2010, está por encima de Michoacán, Nayarit y Jalisco, según el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).
La misma evaluación refleja que la representación femenina en cargos públicos de los diversos niveles de gobierno también es poco significativa.
Aquí algunas cifras sobre la ocupación de cargos públicos y el voto de mujeres mexicanas:
- 42 millones 420 mil 988 mujeres mexicanas tienen derecho a votar, según el IFE.
- El 6.8 por ciento de las mujeres -3.4 millones de votantes- piden permiso a su cónyuge para saber por quien votar, revela el informe del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación elaborado este año.
- El mismo estudio indica que el 15.3 por ciento, o sea 7 millones, “avisan sobre su voto”, incluso tienen disponibilidad de cambiarlo en caso que el esposo o padre lo instruya.
- De los 128 Senadores de la República, 29 son mujeres, es decir, la representación del género es del 22.7 por ciento.
- Sólo el 28.3 por ciento de las curules en la Cámara de Diputados es para mujeres. En la actualidad hay 124 diputadas frente a 376 legisladores hombres.
- De los 32 Congresos locales, incluyendo la Asamblea del Distrito Federal, 6 han superado la cuota de género del 30 por ciento: Oaxaca (35.7%), Chiapas (35%), Campeche (34.3%), Baja California Sur (33%), Morelos y Zacatecas (30%).
- Las legislaturas con menor representación en el país son: Puebla (14.6%), Michoacán (12.5%), así como Nayarit y Jalisco (10.3%).
Mujeres que ocuparon por primera vez puestos de elección popular o cargos públicos.
Elvia Carrillo Puerto, primera diputada local electa por el V Distrito de Yucatán en 1923. Renunció al cargo dos años después por amenazas de muerte.