Lado B
Titixe, buscando los vestigios de aquel que ya no está
La directora del documental Titixe, Tania Hernández Velasco, habló sobre el impacto en su labor como cineasta y la importancia de encontrar belleza y resistencia en la cotidianidad
Por Allison Madrid Perry @allison_madrid
22 de julio, 2021
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“La gente del pueblo de mi abuelo tiene una creencia: después de que un campesino muere, la siguiente siembra que se hace en su terreno es muy productiva. Como si de alguna manera el difunto se quedará una temporada más, a trabajar cuando nadie lo ve”. 

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Con estas palabras de la directora comienza Titixe, el primer largometraje de Tania Hernández Velasco, el cual lleva a la audiencia por un viaje íntimo y amoroso que retrata los intentos de una familia por encontrar los vestigios (el titixe) de una persona que ha muerto. 

Llena de color, sonido y ternura, Titixe es el resultado de una promesa que Hernández hizo a su abuelo antes de que este falleciera: algún día filmaría su trabajo en el campo que él tanto amaba, en el municipio de Guadalupe Victoria, Puebla. Es por eso que, armada de una cámara, una grabadora y la propuesta de su madre de hacer una última siembra con la esperanza de que la abuela no venda el terreno, la cineasta comienza su travesía llena de recuerdos y enseñanzas.

En esta travesía, Tania y su mamá piden ayuda a la abuela, a tíos y primos, quienes al mismo tiempo que asesoran y trabajan, cuentan historias del abuelo. Y es que, para Tania, Titixe es mucho más que una película, es también procesar la pérdida de un ser querido y al mismo tiempo celebrar su vida, es honrar los ciclos de la historia y regresar a un hogar en el cual nunca habitó pero que también es tuyo. 

La película destaca por sus tomas detalladas del paisaje rural y testimonios familiares que vuelven todo el documental en una experiencia sensible muy potente, y logran crear un retrato del abuelo fallecido que nos permite acompañar a la directora en su búsqueda de aquel que ya no está. 

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Titixe, comenta la directora a LADO B, “es una experiencia sensorial que transporta a quien la mira, ojalá, a los sentires que habitan una tierra en específica, la tierra de mi abuelo. En donde además hay una atmósfera, un tono, un ritmo, un tiempo que puede ser encontrado en otros lugares del mundo, en otras experiencias de trabajo de la tierra de manera tradicional y en otros espacios donde quien habitó ese espacio ya no está”.

Romper esquemas y hacernos cargo de nuestras “pequeñas” historias

Titixe, buscando los vestigios de aquel que ya no está

Foto: Cortesía

La palabra titixe significa lo que queda, y es un término usado en el centro de México que refiere a los restos de una cosecha que pueden recoger las personas sin tierras propias; de esta forma el documental muestra el camino de la familia de Hernández para tratar de reconectarse no solo con el difunto, sino también con sus propias raíces.

Para la directora, parte de la importancia de la película recae en la posibilidad de reapropiarse de su historia y de romper con los esquemas de lo que ella llama “Historia”, con mayúsculas, que generalmente solo incluye “grandes épicas de héroes, de la ciudad, desde la blanquitud y desde las clases más altas”.

“El voltearse a ver a una misma —agrega la cineasta— y a la familia propia y a las ‘historias pequeñas’, por decirlo entre comillas, también reivindica que todos, todas, todes tenemos una historia, si quieres sin mayúscula, pero que en esa historia hay mucha riqueza y que es una posibilidad que al compartirla podamos encontrar puntos en común con otras personas”.

Y es que Titixe es una historia que Tania Hernández probablemente no habría contado si hubiera seguido el camino para hacer cine que aprendió en la escuela.

“Hay esta visión de qué hace o de qué es ser un director de cine: es el que tiene las certezas, ve muy claramente hacia dónde quiere llevar un proyecto, tiene una relación jerárquica con un equipo y lleva el bastión de un proyecto, y para mí, definitivamente, yo no me vería nunca así”. 

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Continúa diciendo que se dio cuenta que debía ocupar espacios, que debía participar más, de lo contrario se quedaría desplazada como “persona incapaz de sentirse merecedora de dirigir una película”; sin embargo, tres años después de completar su película, esta está a punto de tener su estreno en la Cineteca Nacional, tras ser seleccionada en más de 40 festivales internacionales, y haber recibido múltiples premios y menciones.

Y agrega: “el lugar desde el que me enuncio hoy, desde el que me identifico y me miro a mí misma, definitivamente cambió después de haber hecho Titixe”.

Semillas que una va llevando en la bolsa

Titixe, buscando los vestigios de aquel que ya no está

Foto: Cortesía

Tania menciona que siempre tiene mucho cuidado al hablar del campo para no caer en un ejercicio de apropiación de una experiencia que no ha sido la suya, ya que ella no creció en Guadalupe Victoria ni le tocó trabajar el campo; sin embargo, comenta que las enseñanzas de su familia, en particular su madre y su abuela le permiten enunciar que existe una situación crítica en el campo mexicano y que no está tan alejada de nosotros como quisiéramos pensar. 

“Para mí es importante siempre remarcar que yo nací en la Ciudad de México —dice—, pero que de alguna manera esta película es una reconexión con ese legado, que está llena de preguntas como: ¿qué hago yo con este legado? ¿Cómo lo activo? ¿Cómo me conecto de alguna manera y lo reactivo desde mi trinchera, tal vez? Pero también tiene una amargura que yo no puedo cubrir de vuelta, digamos, tomando las riendas de un regreso, por ejemplo, al campo”.

Pese a la incertidumbre, la promesa que hizo a su abuelo sigue en pie; ella recalca que la promesa continúa y la deja pensando en otras maneras para mantener vivo el legado y el regalo que ha recibido de su familia. 

Finalmente expresa que las preguntas que han surgido a lo largo de la creación de la película continúan dentro de ella —espera que así sea para toda la vida—, y son como estas “semillas que una lleva en la bolsa y que no puede dejar de tenerlas ahí y no sabe cuándo las va a activar, (…) a plantar, pero están ahí”

***

Titixe tendrá su estreno en la Cineteca Nacional ubicada en la Ciudad de México el viernes 23 de julio.

Podrá verse muy pronto en Puebla (fechas por confirmar) en el Callejón del Gañán y en Cine Inminente.

 

*Foto de portada: Cortesía

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Allison Madrid Perry
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