Lado B
The Woman in the Window: un thriller hitchcockiano… muy a medio gas
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
03 de junio, 2021
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La fórmula de Hitchcock era perfecta. La impotencia de un hombre dedicado al mundo de la fotografía, curioso y aventurero por naturaleza, con la enorme proeza de capturar los momentos adecuados, en una silla de ruedas y con una pierna enyesada, que de la noche a la mañana es testigo de un asesinato justo en el edificio de enfrente. Matar el aburrimiento nunca fue más revelador. Y el por qué este cineasta era el maestro del suspenso nunca fue más claro.

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Rear Window (1954) es un retrato fidedigno de la naturaleza humana en su máxima expresión, pero no solo de quien mira, sino también de quien calla. Una película que nos habla de aquello que se esconde entre paredes ajenas y aguarda en silencio jamás ser encontrado, porque los secretos, a veces, pueden permanecer ocultos hasta que alguien sea capaz de observar por la ventana adecuada. 

Siendo tan poderosa y efectiva por su simpleza, ha sabido quedar entre el imaginario colectivo por tratarse quizá, de una interesante revelación a niveles narrativos. La intensa realidad del hombre curioso, del hombre voyerista que observa y que descubre, con placer desbordante, todo aquello que tal vez no debía ser observado, todo aquello que tal vez no debía ser descubierto… es, de hecho, una realidad atemporal. 

Una realidad que tanto puede funcionar de maravilla en una película de los años 50s, como también puede hacerlo sin problema en una película del siglo XXI. Y como pieza fundamental tanto del género del thriller, como del cine universal, se ha vuelto ahora una de las películas más imitadas y hasta parodiadas a través de la historia. 

El chistecillo hipertextual de aquel capítulo de Los Simpson donde Bart, en silla de ruedas y con una pierna enyesada, espía la casa de sus vecinos para darse cuenta aunque de manera errada cómo Ned Flanders asesina a su propia esposa no es gratuito. Pero vayamos más allá de las bromas y la cultura pop. 

El director español Nacho Vigalondo nos entregó en 2014 una de las reinterpretaciones más interesantes de aquella Rear Window (1954) con su película Open Windows. Esta vez, trasladando el poderoso concepto de “la ventana” de Hitchcock —aquella que sirve como una suerte de entrada a los secretos más truculentos del hombre— al digitalizado y posmodernista siglo XXI con, literalmente, las ventanas emergentes de nuestras computadoras. 

La idea de Vigalondo era hacer de nuestra realidad tecnológica una nueva versión de aquello que aguarda en silencio no ser encontrado, pero con las pantallas negras —o las “black mirrors”— que nos rodean a cada instante.

Y entregarnos, de hecho, una suerte de techno thriller bastante fresco sobre cómo un pobre diablo y friki de la programación —interpretado por Elijah Wood— cae en manos de un sádico terrorista que lo amenaza con cometer un crimen, a través de una transmisión en tiempo real, si no obedece “las reglas” de su propio juego.

No obstante, Vigalondo parece no ser el único al que le atrae la idea de trasladar ese concepto “de mirar lo que no debe ser mirado” al siglo XXI y ahora nos llega una película de nada menos que la plataforma Netflix encargada de rendir tributo al propio legado de Hitchcock.

Dirigida por nada menos que el británico Joe Wright, director de grandes clásicos y obras maestras del séptimo arte como su adaptación de Pride & Prejudice (2005) junto a Keira Knightley e incluso esa fascinante Dark Hours (2017) sobre la vida de Churchill, The Woman in the Window es algo así como su incursión al peliagudo género del thriller psicológico. 

Y aunque mucho se ha hablado de ella, entre críticas bonachonas que no dejan de recomendarla o incluso, alcanzando las engañosas tendencias de Netflix como una de las películas más vistas en estas últimas semanas, he de decirles que yo hasta la pondría en mi fabuloso artículo sobre “thrillers patateros” venidos de esta mugrosa plataforma, porque… maldita sea, qué agonizante es. 

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Convengamos que no estaba esperando la pieza maestra de los thrillers psicológicos o al nuevo maestro del suspenso ni mucho menos, pero viniendo de alguien como Joe Wright está bastante claro que esta película es tortuosa y hasta peca de decepcionante. 

Cualquiera puede caer en medio de las garras de The Woman in the Window. La trama es familiar y maliciosamente interesante. 

Una película sobre una psicóloga infantil que sufre agorafobia —interpretada por nada menos que Amy Adams— y que en medio de su tratamiento es testigo de un crimen justo en el edificio de enfrente. ¡Por Dios! Es como una declaración de amor a Hitchcock o algo así. El problema, irónicamente, es que no va más allá de eso. 

The Woman in the Window: un thriller hitchcockiano… muy a medio gas

Fotograma de The Woman in the Window (2021) / Foto: Netflix

Si ustedes me lo preguntan, Joe Wright no ha querido hacer una película como tributo sino una suerte de remake encubierto. Y ese, queridos padawans, es el grave error de esta propuesta.

La sinopsis nos remonta a Rear Window casi por obligación. La trama, aunque en algún momento se escapa hacia otros rubros, empieza y termina como Rear Window por mera autosatisfacción. Y, por si fuera poco, toda la maldita película está llena de referencias con escenas literalmente sacadas de Rear Window y otras películas de Hitchcock. ¿Alguien quiere decirme en qué maldita película está inspirada The Woman in the WIndow? ¡Cielos Watson, ni yo lo sé!

Aunque la introducción se siente muy fluida al inicio y hasta plantea todo un juego psicológico sobre esta pobre mujer que no puede salir de casa pero que debe hacerlo para afrontar los problemas. Y hasta te invita a que dudes de su capacidad mental mostrándote elementos que no cuadran con la primera versión que vimos -muy parecido incluso al tipo de cine de Brad Anderson- he de decirles que todo funciona de manera forzada. 

No hay suficiente intriga que nos empuje a apostarlo todo por una versión oficial. No hay suficiente suspenso que nos mueva a creer que las explicaciones lógicas de esta película serán importantes. Y peor aún… no hay nada lo suficientemente interesante como para “descubrir al asesino” porque el asesino de hecho, es irrelevante. 

The Woman in the Window es efectista y descafeinada porque quiere convencerte primero que su inspiración viene de Hitchcock antes que emular la grandeza de este último. Y aunque hay giros de tuerca que pueden llegar a funcionar en algún momento, la película en conjunto se cae a pedazos cuando te demuestra que carece de personalidad propia.

Aquí no importa realmente la intriga de un crimen visto por un personaje que no puede hacer mucho desde su ventana. Aquí lo que importa es confundir al espectador y hacerle dudar de la percepción de su protagonista. Y esa percepción, además de poco justificada, cuando llega la hora de la hora, tampoco es tan impactante como para quedar en la historia.

Como si la revelación final en The Sixth Sense (1999) no fuera que Bruce Willis haya estado muerto desde el inicio, sino que todo fue un sueño. 

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Fotograma de The Woman in the Window (2021) / Foto: Netflix

Maldita sea, la película de Joe Wright además de que parece no tener muy en claro qué hacer con su desenlace, tampoco se ha tomado la molestia como para hacerlo lo suficientemente redondo.

Y las actuaciones, aunque correctas, la verdad es que no han sido aprovechadas lo suficiente. Si bien Amy Adams es tan espléndida como siempre y logra transmitir ese dolor, ese sentir, ese horrible vacío que poco a poco sabremos de dónde llegó… algo en su personaje carece de suficiente desarrollo como para terminar empatizando con él. 

Mientras tanto, Gary Oldman, que de lejos entrega una actuación soberbia y hasta te crees que esconde algo truculento, no hay nada lo suficientemente icónico como para decir: ¡maldita sea, ese el sujeto que interpretó al fascinante Drácula de Coppola! ¿Qué diremos después de ver esta película? “¿Maldita sea es el mismo sujeto de The Woman in the Window que abofeteó a un niño y seguro que por eso debemos creer que es el malo?” 

No lo sé, queridos padawans, estoy demasiado sorprendido. Aquí las proezas están contadas con la palma de una mano: la fotografía, el excelso manejo de los colores e incluso algunas impactantes escenas de corte surrealista que dan una mayor profundidad del miedo, la paranoia o la inestabilidad mental derivados como homenaje, por supuesto, a las películas de Hitchcock como Vértigo (1958) o Rope (1948). 

Eleva esa calidad visual que pretende emular de manera gráfica los embrollos del argumento y de los personajes hasta hacerla visualmente majestuosa. Aunque si no existe un balance perfecto entre ambos —argumento y técnica— lo único que nos queda es una hermosa caja de regalo que vale y que sorprende muchísimo más que lo que viene adentro. 

The Woman in the Window temo admitir, solo vale por lo que se repite que es. Pero no logra convencerte en que realmente lo sea. Para infortunio de los fans de Joe Wright, un thriller hitchcockiano… muy, pero muuuy a medio gas.  

 

Sinopsis:

“La Dra. Anna Fox pasa sus días encerrada en su casa de Nueva York, bebiendo vino mientras ve viejas películas y espía a sus vecinos. Un día, mientras mira por la ventana, ve algo que sucede enfrente de su casa, en el hogar de los Russell, una familia a la que todo el barrio considera ejemplar.”

 

*Foto de portada: Netflix

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Autor Lado B
Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com
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