Lado B
The Assistant, una exaltación directa a la impunidad
The Assistant es una película que demuestra que, no se necesitan dramas tan elaborados para contar grandes temas, ni grandes historias para hablar de problemas universales
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
18 de febrero, 2021
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Fue en octubre de 2017 cuando una nota publicada en el New York Times por el periodista y escritor Ronan Farrow desatara una de las polémicas más grandes del Hollywood moderno, cuando un puñado de mujeres seguido posteriormente por cientos de ellas, incluyendo actrices famosas hicieran públicas una ola de acusaciones contra el magnate y ex productor de cine Harvey Weinstein por los delitos de abuso de poder, acoso sexual y hasta violación que cometió por casi 30 años.

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Lo que derivó en un significativo efecto dominó que no solo terminaría por destituirlo de la reconocida The Weinstein Company en 2017; a su juicio en 2018; o a su inevitable encarcelamiento en 2020. También a una serie de denuncias que vinieron posteriormente contra otras personalidades del mundo del espectáculo como Kevin Spacey o Dustin Hoffman y que no harían más que revelar que este escabroso caso, aparentemente concluido con éxito, era apenas la punta de un inmenso iceberg que seguiría igual de vigente en pleno 2021.

Las recientes acusaciones ahora por parte de Charissma Carpenter, seguido de Sarah Michelle Gellar desde la época de la serie Buffy the vampire Slayer en los 90s, y hasta Gal Gadot por la película de Justice League en 2017 contra el productor y director de cine Joss Whedon hace apenas una semana por los delitos de abuso de poder y agresión sexual, bueno… es la prueba viviente de ello. 

Lo que ha ocasionado no solo películas al respecto a manera de protesta, sino también que estos movimientos de ultra tolerancia nacidos desde el caso Weinstein, sea el nombrado #MeToo o el más reciente Time’s Up, adquieran de pronto un mayor peso hoy en día, aunque de una forma bastante ilusa. Porque lejos de ofrecer un espíritu libertador con hambre de cambiar el mundo se han vuelto más bien un refugio, alentador y utópico a las voces que jamás fueron escuchadas. O a esos gritos ahogados que parecen silenciarse por falsas promesas de justicia. 

Porque aceptémoslo, si algo nos ha enseñado este tipo de movimientos es que entre más desenmascaras villanos, o entre más combatas la impunidad, más grande e interminable se vuelve el agujero negro que se pretende cerrar. Haciendo que la ansiada “justicia” sea una ilusión demasiado vaga y a veces, para tragedia de algunos cuantos, bastante inocente. 

No obstante, es a raíz de este mismo pensamiento, pesimista para algunos o realista para otros, que nace el argumento de The Assistant, nada menos que la ópera prima de Kitty Green estrenada hasta hace apenas un año en la plataforma de Amazon Prime como una suerte de retrato a este tipo de problemáticas. Pero también, y si me permiten, como una exaltación directa a este tipo de impunidad.

En la misma tradición de películas como Bombshell (2019) de Jay Roach, aquel drama periodístico sobre la historia de denuncia contra los abusos de poder por parte del fundador de la cadena Fox News, Roger Ailes, la cinta de Green busca retratar el peliagudo caso de Harvey Weinstein, aunque de una forma completamente distinta: no desde el rubro biográfico, sino desde la ficción. Y más interesante todavía: no de forma inspiradora, sino simple, monótona y depresiva.

Como su nombre lo dice, la película está narrada desde la mera perspectiva de una asistente cualquiera dentro de la monstruosa empresa de este infame personaje. Alejándose lo más que puede a la naturaleza efectista y hollywoodense de la cinta de Roach que claramente se volvía un espectáculo emocionante más que una denuncia seria para acercarse, paradójicamente en su propia ficción, a la experiencia intimista de un conflicto real.

Así, con este drama minimalista, la directora nos cuenta con maestría un acontecimiento de naturaleza universal. Disfrazado aquí con la excusa de Harvey Weinstein a quien ni siquiera vemos en una productora de cine -de la cual poco sabemos- para que fácilmente puede llegar a ser cualquier otra persona en cualquier otro lugar. Y demostrarnos, con una simpleza tan silenciosa como fantasmal; tan rutinaria como ajetreada ese reconocido ambiente laboral de oficina que esto ocurre en cualquier parte del mundo.  

Aunque sin temor a recordar tampoco que esta no es una historia que busca ofrecer un mensaje de empoderamiento femenino vs todo un sistema heteropatriarcal. Ni mucho menos, una carta de amor a los movimientos actuales que buscan a toda costa instaurar la utopía de la sociedad perfecta. 

Es un mensaje desalentador que nos repite al igual que su silenciosa manufactura que algunos gritos honestos y desesperados, aunque mucho se intente, simplemente no se oyen. O bien, aunque mucho se luche, poco se consigue porque el mal -como nos ha demostrado la vida real- tiene raíces profundas. 

The Assistant

Fotograma de The Assistant (2020) / Foto: Movieclips Trailers

He ahí la razón por la cual me refiero a ella como una exaltación directa a la impunidad. Porque es el reflejo exacto de todo lo que se vive, pero sin la magia de Hollywood. Es la antítesis de Bombshell (2019), porque mientras esta la ataca, la reprueba y la destruye, The Assistant (2020), en cambio, la observa, la consume y la acepta. Se resigna a ella. Nos devuelve a la realidad. 

Incluso, me parece el otro lado de la moneda de la mismísima Promising Young Woman (2020) —otra película pro-feminismo del momento— de la directora Emerald Fenell, ya que pese a hablarnos de prácticamente lo mismo: dos personajes femeninos afectados por este sistema de represión masculino lleno de injusticia, en ambientes prácticamente comunes y corrientes —como puede ser un bar o una oficina— reaccionan de forma distinta a los conflictos.

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Mientras que, en la primera, Cassandra Thomas —Carey Mulligan— se vuelve una suerte de antihéroe desquiciado que busca vengarse noche tras noche de los depredadores sexuales que le arruinaron la vida, en una extraña versión alternativa de Harley Quinn; en The Assistant, tenemos a la tímida, sumisa pero eficiente Jane —magníficamente interpretada por la modelo y actriz estadounidense Julia Garner— que por el contrario busca ignorar y pasar por alto este tipo de problemas desde un punto de vista laboral.

Cuando su jefe, incuestionable e inapelable, parece recibir convenientes visitas de chicas jóvenes en horarios no comunes para audiciones como actrices, o vacantes para asistentes pese a no tener la experiencia suficiente; el abuso de poder y humillación para con sus trabajadores, sean hombres o mujeres, y la explotación y la injusticia, te hacen querer denunciarlo sin saber que la red de corrupción es tan grande que todo el mundo ignora el elefante rosa en la habitación. Más aún si de eso depende conservar tu empleo. 

Y es que el impecable trabajo actoral de Garner, a través de este apacible y silencioso personaje, es todo un acontecimiento digno de reconocer, puesto que logra convertir esta aparente historia convencional en un portentoso drama de la más alta categoría. Sea con sus impecables gestos o con su delicada forma de enfrentar el mundo que la consume día y noche, física y mentalmente, con todos estos vaivenes trágicos e injustos de la que siempre ha sido testigo. 

The Assistant

Fotograma de The Assistant (2020) / Foto: Movieclips Trailers

Convirtiendo a The Assistant en una película narrada desde una perspectiva no secundaria ni terciaria, sino hasta cuaternaria, con un personaje común, que prácticamente pasa desapercibido por “los verdaderos protagónicos” y cuya posición jerárquica no le permite hacer mucho al respecto. 

Lo que ha llevado a algunos críticos a decir que la película es casi intrascendente. Un puñado de situaciones monótonas que no llevan a nada en específico. Ni un giro inesperado o una enorme revelación. Pero queridos padawans, a mí me ha parecido todo lo contrario. Su simpleza es la vuelta de tuerca. Su atmósfera, el encanto especial. Su monotonía contemplativa… su enorme revelación.  

De hecho, esta estructura narrativa me recuerda —y creo que seré el único crítico que lo diga— a la película de Stephen Frears Mary Reilly (1996), que nos narraba el conocido cuento de Robert Louis Stevenson, El extraño caso del Dr. Jekyll and Mr. Hyde, pero desde la perspectiva lejana de una de sus sirvientas. Haciendo que los pequeños detalles inadvertidos de la historia original sean su verdadero encanto, pero no por lo que vemos sino por lo que no podemos apreciar. Y vaya que se necesita mucha paciencia para notarlo. 

Aunque la película no pretenda ser más que un simple recorrido al día cualquiera en la vida de una asistente de oficina —una asistente que tanto puede ser de Harvey Weinstein como de cualquier otro tiránico jefe a manera de metáfora—, su directora, Kitty Green es muestra irrefutable de que no necesitas dramas tan elaborados para contar grandes temas. Ni grandes historias para hablar de problemas universales. 

The Assistant es efectiva justo por su naturaleza minimalista. Y logra, aunque de forma deprimente, empatizar en los momentos de dolor y angustia; de lágrimas y desesperanza, con ese trágico protagonista. Especial; pequeña; única. Tan acorde es su manufactura con el discurso —ese oscuro, pero realista discurso— que se resume en una simple pero efectiva frase: una exaltación directa a la impunidad. Y no queda más.

Sinopsis:

“Jane (Julia Garner), acaba de graduarse en la universidad y aspira a convertirse en una productora de cine. Por el momento, ha conseguido el trabajo con el que soñaba: asistente de un poderoso magnate del mundo del entretenimiento.”

 

*Foto de portada: Nictibio | YouTube

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Autor Lado B
Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com
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