Lado B
The Craft: Legacy, ¡olvídate del horror teen!
The Craft: Legacy pretende ser un reinicio para conectar con las nuevas generaciones, replicando algunas escenas a manera de tributo a The Craft (1996), posee a su vez, ciertos personajes que la conectan directamente con su antecesora volviéndola una suerte de “secuela espiritual”. Aunque en el fondo, ni parece una cosa ni parece la otra
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
12 de noviembre, 2020
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¡Qué sorpresa, queridos padawans! Dos reinvenciones completamente nuevas de dos grandes películas de brujas de los 90… ¿quién dijo que el 2020 no podría ser peor?

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Nacida bajo la tutela de la mismísima Blumhouse Productions, responsable de exitosas franquicias como la saga The Purge o Insidious aunque esta última me chupa un huevo e incluso de aquella fantástica Get Out (2017), que la llevó a conseguir su primera estatuilla a Mejor Guión Original en los Academy Awards 2017, The Craft: Legacy de la directora Zoe Lister-Jones, lamentablemente pertenece a ese rezagado puñado de cintas que no le hacen mucho honor que digamos a la gran trayectoria de esta casa productora. 

Pese a que puede llegar a ofrecernos vistazos innovadores dentro del género fantástico, también ha dado ciertos tropezones cuando se ha atrevido a traer de vuelta clásicos emblemáticos al nuevo siglo. Haciendo que esta dinámica, si bien interesante y atractiva, se vuelva un tanto irregular. 

Aunque la espectacular Halloween (2018) de David Gordon Green e incluso la fantástica The Invisible Man (2020) de Leigh Whannell funjan como una gran excepción, también podemos toparnos con una Black Christmas (2019) de Sophia Takal que nos haga dudar mucho en su tarea a la hora de cargar con los peliagudos apelativos de lo que es un “remake” o de lo que es un “reboot”. 

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Y The Craft (1996), aquel clásico adolescente que se volvió un emblema para toda una generación, interpretada por el joven elenco que iba desde Neve Cambell nada menos que la scream queen de la década por la franquicia Scream (1995)—, Rachel True, Robin Tunney y la mismísima Fairuza Balk, en un giro inesperado a la Night Shyamalan, obtuvo, a manos de la propia Blumhouse no un remake y ni siquiera un reboot, sino una secuela directa. 

Lo que hizo de este proyecto, algo muchísimo más arriesgado que todo lo antes visto.

Porque si nos detenemos a pensar, Halloween del 2018 ni siquiera era una continuación de la franquicia, sino una secuela alternativa. Y The Invisible Man (2020) con Elisabeth Moss, lejos de ser un remake del clásico de 1933, correspondía más al inicio de un nuevo universo compartido con los monstruos clásicos de la propia Universal Studios. 

Por ello, la expectativa estaba en los cielos. Y ahora es común toparse con críticas que han dejado muy mal parada a la película de Lister-Jones. Sobre todo por parte de nuestra querida generación, millennials con crisis de los 30, que no han dejado de machacarla con todo lo que tienen en sus canales de YouTube. Aunque debo decirles una cosa… a mí me ha parecido bastante divertida. Y no lo digo porque sea entretenida o funcional, OJO AQUÍ, queridos padawans, sino porque me ha parecido tremendamente boba. 

¡Ja! Hasta hace unas semanas la película The Witches de Robert Zemeckis no solo había sido criticada por la audiencia como una reinvención horrible; también porque el “horripilante” diseño de las brujas como por ejemplo las malformadas manos en forma de garras según algunos, incitaban al odio y era ofensivo para las personas con discapacidades. Lo que llevó a la Warner Bros, e incluso a la propia Anne Hathaway a que se disculparan oficialmente. 

Qué pedazo de desenlace irónico salido de un jodido capítulo de South Park. Que la propia empresa y sus actores se disculpen por hacer una película ya que “usar malformaciones” para causar “terror”, según los defensores de lo políticamente correcto, resulta ofensivo y de mal gusto. Ya quisiera ver a Robert Englund disculparse por ofender a las personas con graves quemaduras en su cuerpo por su personaje de Freddy Krueger; o a Julian Richings por hacer de un caníbal mutante con tres dedos (Three Finger) en la franquicia Wrong Turn. ¡Cuántas disculpas nos debe el cine de terror!

Si lo de hoy son las quejas absurdas tomadas como algo serio, entonces sigue la mía: yo quiero; yo exijo que se me pida disculpas por haber visto The Craft: Legacy de la directora Zoe Lister-Jones porque me ha parecido un insulto a la inteligencia humana. 

Esta película, aunque pretende ser un reinicio para conectar con las nuevas generaciones, replicando algunas escenas a manera de tributo recuerden el “ligero como pluma, rígida como tabla” posee a su vez, ciertos personajes que la conectan directamente con su antecesora volviéndola una suerte de “secuela espiritual”. Aunque en el fondo, ni parece una cosa ni parece la otra. 

De una vez me adelanto a decirles a todos los fanáticos que no se hagan ilusiones. ¡Olvídense del horror teen! Han abusado del nombre de una película conocida para usarlo como recurso panfletario e insertarnos de una manera tan boba, tan francamente ridícula y sin maestría, ciertos discursos actuales como si de una suerte de “lavado de cerebros” se tratara. 

Es verdad, The Craft (1996) de Andrew Fleming fue una película adelantada para su época que buscaba retratar, desde una perspectiva femenina, estos mismos temas sociales: sea la homofobia, el racismo o la misoginia… aunque con una enorme diferencia. No se trataba de un panfleto viviente a la orden de oscuras agendas. Se sentía natural. Usaba todos estos temas como elementos ingeniosos a la hora de fortalecer su trama. Y lo más importante: jamás se olvidaba que también era una película de terror.

The Craft

Foto: Sony Pictures Entertainment

Por eso mismo les digo que me ha parecido tremendamente divertida. The Craft: Legacy es más una suerte de documental adolescente sobre los problemas actuales pegándole a intriga telenovelezca que a una película de terror. Ni se imaginan el dramón que tiene esta historia. ¡El dramón, queridos padawans! Creo que así voy a llamarle a esta película: ‘¡The Dramón!’

Tenemos que chutarnos todo este fucking dramón de intolerancia y misoginia por más de una hora, solo para que, en la media restante, regresemos abruptamente al factor horror de una forma tan estúpida, que la verdad ya no queda ni enojarse ni llorar. No saben cuánto me estaba riendo en cada giro pseudo dramático del argumento. En cada estratagema barata de intriga melosa. 

De repente, tenemos a un hombre que defiende a toda costa a sus hijos varones más que a su nueva hijastra porque es un machista opresor que no sabe comprender a las mujeres. Cuánta pena debemos sentir por la protagonista. ¡Cuánta pena! Y luego, nos presentan un hechizo bastante efectivo para transformar a un misógino en el hombre perfecto: sensible, considerado y que sabe hablar con lenguaje inclusivo. Yo a este punto no sabía cómo parar de reír. 

¿Dónde quedó aquel misticismo sobre los orígenes de las brujas y el retrato de deidades abstractas como Manon, que rige el universo? ¿Dónde quedaron las verdaderas lecciones que no culpaban a los hombres y castigaban incluso a la mujer que abusaba de su propio poder? ¿Dónde quedó ese balance perfecto entre drama adolescente y horror noventero? Aquí, todo brilla por su ausencia.

Quítenle el nombre y fácilmente puede pasar a ser cualquier otra película que no tenga nada que ver con The Craft (1996). Ni remake, ni secuela ni lo que mierda sea esta cosa. Otro bodriazo más que se une a la lista de las horribles reinvenciones del siglo XXI. Ya lo sentenció la crítica y ya lo sentenció El Cinemaniaco. 

En cuanto actuaciones, tampoco hay mucho que aplaudir que digamos. Pese a que la mayoría lo hace bien, quizás podamos destacar a la joven Cailee Spaeny en su papel de Lily Schechner puesto que logra transmitir esa “pena” infundida por el machismo de este mundo, o incluso a Zoey Luna como Lourdes — a quien muchos destacan por ser una mujer transgénero al fin como protagonista en una película estadounidense ya que tiene bastante chispa. De ahí, todo es un cero a la izquierda. Nada aporta y nada destaca.

Eso incluye al personaje interpretado por David Duchovny de la serie X- Files como el antagonista de esta película el padrastro maldito defensor de hijos varones que ni parece antagonista y por ende no tiene motivaciones. O al menos no muy claras. Ojo que pese a ser un spoiler, la verdad a nadie debería interesarle porque es intrascendente dentro de la trama. Eso es seguro.      

The Craft

Foto: Sony Pictures Entertainment

Además, no entiendo muy bien el argumento de la película. No va hacia ningún lado. No pretende seguir un camino. Es tan descafeinada que no tiene una historia sólida. ¿Quieres hacer un reinicio? ¡Pues haz un reinicio que funcione haciendo tus propias reglas! ¿Quieres hacer una secuela? Pues cuéntanos algo que esté a la altura para seguir el legado de la primera. El nombre The Craft le ha quedado bastante grande. Y lo peor es que ni siquiera funciona como reboot pero tampoco como secuela. No funciona como película.

Hasta el propio tráiler falso que realizó el usuario de YouTube ‘VJ4rawr2’ en 2018: The Craft 2 – Nancy’s Revenge parecía tener una mejor historia que la propia cinta de Zoe Lister-Jones. Con una Nancy escapando del hospital psiquiátrico en la que había quedado recluida para darle caza a sus antiguas compañeras de aquelarre. Eso sí que hubiera valido la pena. 

En cambio, nos quedamos con un “quiero y no puedo”. Con un “voy a ganarme a las nuevas generaciones”, pero fracasando con todas las de la ley. Una The Craft: Legacy que lo único que tiene por presumir, es una micro escena al final de la película con el cameo de Fairuza Balk repitiendo su papel de Nancy Downs para así conectarla con la primera parte. Patético. Ridículo. Una asombrosa metida de pata que nos hace cuestionarnos, una vez más, el irregular paso de la Blumhouse Productions por traer clásicos emblemáticos a este siglo.

Reitero, queridos padawans: ¡quiero disculpas públicas porque me han ofendido como audiencia! Es ofensivo que me traten como idiota vendiéndome discursos patateros con el nombre de una película pretendiendo ser secuela. Las exijo y las espero.  

No obstante, algo sí que es seguro. The Craft (1996) de Andrew Fleming fue todo un emblema para la generación noventera. The Craft: Legacy también ha conseguido serlo para esta. Un emblema rebuscado, frágil y sinsentido. Tan boba y por ello mismo tan digna para estos patéticos tiempos. ¡Olvídate del horror teen!

Sinopsis:

“Lily (Cailee Spaeny) es una adolescente que se muda a la casa de la nueva pareja de su madre. Su cambio de residencia, además de convivir con un padrastro y tres hermanastros, supone convertirse en la chica nueva del instituto. Y lo que es peor: en el centro de las burlas de uno de los chicos populares de la clase. Sin embargo, su suerte cambia cuando tres compañeras la invitan a unirse a su grupo. Sus nuevas amigas la demostrarán que, como ellas, es una bruja y la iniciarán en el mundo de la magia.”

 

*Foto de portada: Sony Pictures Entertainment

 

 

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Autor Lado B
Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com
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