La pandemia, la 4T y el Estado
Por Juan Manuel Mecinas @jmmecinas
30 de noviembre, 2020
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Después de dos años, los resultados y las políticas del gobierno de la 4T muestran más inconsistencias que fortalezas, y la pandemia provocada por el COVID-19 es una de las causas del descontrol para la administración de AMLO.

La pandemia, la 4T y el Estado

Por supuesto, nadie imaginaba que el COVID sería un factor clave para el gobierno de López Obrador y no se puede negar que será determinante para analizarlo, si se atiende a que la etapa de vacunación será larga dada la amplitud del territorio y el número de habitantes. El nuevo coronavirus trastocó los planes de AMLO y solo a final de sexenio podremos saber si será tomado como excusa o como catapulta de la transformación anhelada por el gobierno lopezobradorista.

El diagnóstico del que se parta es clave: o puede pensarse que todos los muertos que ha ocasionado el COVID son responsabilidad del gobierno (lo que se soluciona cambiando al gobierno), o se admite que, a pesar o además de las decisiones del gobierno, la situación del sector salud, el estado físico de una buena parte de la población y la infraestructura que tiene el Estado mexicano para hacer frente a situaciones de emergencia, son factores claves para entender la pandemia. No se trata de deslindar al gobierno de responsabilidad alguna, sino de rectificar los aspectos que deben mejorarse y que la pandemia ha dejado al desnudo.

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Por ejemplo, quienes claman por un nuevo confinamiento o por políticas públicas más rigurosas por parte del gobierno, a ratos pasan por alto que no existe un seguro por desempleo en México, un ingreso universal o programas que apoyen a la población que no cuenta con un empleo formal que le permita confinarse sin morirse de hambre. ¿Cómo decirles a todas las personas que trabajan en la informalidad que debemos confinarnos de manera completa, cuando precisamente su subsistencia —no solo el mantenimiento de un estatus— depende de salir a trabajar a la calle y obtener un ingreso que el Estado durante décadas no ha sabido captar y reconducir a la formalidad?

¿Cuáles son las propuestas de los partidos para dejar atrás esta incertidumbre laboral y la precariedad de los ingresos de los mexicanos? Las respuestas terminan por ser tan reduccionistas como el discurso de quienes las formulan: giran en torno a López Obrador; hay que quitarlo o hay que dejarlo y fortalecerlo. Es decir, los partidos siguen sin abordar los problemas y sin proponer nada de fondo. Todo parece que se soluciona cambiando al gobierno, a pesar de que la Historia ya nos ha demostrado una y otra vez que no es suficiente: el PRI se fue de los Pinos, pero eso no significó un mejor país o una democracia más consolidada.

La dinámica de poco crecimiento económico y grandes desigualdades está más vigente que nunca, y no existe la voluntad política para revertirla a partir de la pandemia —todo queda en señalamientos o excusas—.

La pandemia nos presenta la oportunidad de replantear todo, aunque los partidos políticos parecen no entenderlo. Están en una discusión monotemática que pasa por alto los retos del Estado que son esenciales no solo para enfrentar futuras pandemias, sino para mejorar la calidad de vida de la población. Tendríamos que comenzar por aceptar que el sistema de salud no era tan bueno ni era tan malo como unos y otros sostienen; o que los problemas de obesidad, hipertensión y diabetes de la población mexicana no son responsabilidad exclusiva de López Obrador. Aceptar que no somos un país progresista, moderno ni con los instrumentos para asegurar la cobertura digna de salud de su población o para obligarla a un confinamiento más estricto. Aceptar que la situación actual es más complicada que el señalamiento simplista que da recetas para terminar con la pandemia. Porque, en realidad, es la desigualdad el gran fantasma. Por más que les duela a algunos, habrá que dejar de lado a López Obrador; para bien y para mal. Porque, mientras todo gire en relación al tabasqueño, no se podrá fortalecer al Estado, lo que es más importante que el gobierno de la 4T.

 

*Foto de portada: Vladimir Zayas

 

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Juan Manuel Mecinas
Profesor e investigador en derecho constitucional. Ha sido docente en diversas universidades del país e investigador en centros nacionales y extranjeros en temas relacionados con democracia, internet y políticas públicas.
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