
Es lamentable y preocupante que México haya quedado totalmente fuera de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), sin alcanzar siquiera un papel de observadores, como en el caso de la Comunidad Andina de Naciones, indicó en la Universidad Iberoamericana la embajadora Roberta Lajous en la Conferencia “Una nueva política hacia América Latina y el Caribe”.

Foto tomada de impreso.milenio.com/
Esta conferencia forma parte del Seminario «Reposicionando a México en el nuevo escenario global», que la Ibero dedica a la discusión de los principales problemas de México y la búsqueda estratégica de soluciones a estos, de la mano de las principales casas de estudio del país.
La embajadora expresó su inquietud por la conformación de una estructura de libre mercado, concertación política y seguridad en Sudamérica que no involucre a México.
Y es que tras la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la relación entre México y Sudamérica se hizo tan distante que pasó de ser “cálida” a casi “declarativa”, pues se propagó la visión de que México optó por unirse al norte del continente, haciendo a un lado su relación con el resto de América Latina.
Frente a la comunidad estudiantil de la Ibero, la embajadora Lajous precisó que México no podrá conseguir un papel más importante en ningún organismo internacional sin establecer antes una relación cercana con Sudamérica, con la cual comparte dos problemas que los unen más que nunca: el narcotráfico y la migración.