Para la ciencia en México ahora el tema es redistribuir el dinero y sobrevivir con lo que se obtenga, no habrá de otra. Me pasé cinco o seis horas escuchando los foros de opinión o “reflexión” organizados por el Conacyt, en los que se buscaba justificar los lineamientos de la llamada primera ley general en materia de Humanidades, Ciencia, Tecnología e Innovación. Fue un lugar común entre algunos participantes hacer malabares demagógicos para insistir en las diferencias entre investigación pública y privada, asumiendo que la primera se hace con estándares éticos más elevados que la segunda. Me inquieta pensar que hay quienes de verdad crean en esto.
Contaron también con la participación de un periodista que defendió la desaparición de los fideicomisos de investigación en el país, que eran poco más de 100, con el pretexto de que no son transparentes en el manejo de sus finanzas. Es cierto que esto último es un problema, pero no veo por qué no pueden existir auditorías externas y otros mecanismos de control y transparencia. Y solo para recordar: cuando un periodista habla desde el poder se convierte en propagandista, lo cual implica un problema ético.
Estas son algunas noticias de la ciencia que me gustaría compartir con ustedes.