

Foto: @melyarel.
Puebla. Este sábado (5 de noviembre) el grupo de indignados que se formó a partir de la movilización del #15O -y que se autodenomina del mismo modo- fue obligado a retirarse del zócalo de la ciudad por personal que dijo ser del ayuntamiento.
En una práctica que parece ser común de esta administración municipal, dos sujetos que no quisieron identificarse se presentaron en el campamento #occupyPuebla que el 15O (@15O_ocupuebla) instala cada fin de semana –desde el 15 de octubre- para impartir diversos talleres, a exigir que se retiraran alegando que no tenían permiso para realizar sus actividades.
Después de lanzar la advertencia y darles un plazo de media hora se alejaron, aunque a distancia les tomaban fotos y video.
A los indignados les causó extrañeza que en las ocasiones anteriores no les hubieran pedido nada, y ello, sumado a la negativa para acreditarse como funcionarios y la mala actitud, les pareció sospechoso.
Cuando los supuestos funcionarios regresaron continuaron alegando hasta que finalmente dos de los integrantes del 15O decidieron acompañar a los sujetos a las oficinas del ayuntamiento para aclarar lo del permiso. Sin embargo, los condujeron con una persona que otorgaba permisos pero a comerciantes ambulantes.
De acuerdo con lo que los jóvenes indignados comentaron a Lado B, parecía haber escasa coordinación entre los “funcionarios”, por lo que nunca pudieron obtener el permiso ni llegar a algún acuerdo.

Foto: Joel Merino.
Finalmente, tras dos horas y media de discusión el 15O optó por retirarse.
Cabe mencionar que desde su conformación el 15O ha ocupado el zócalo en calidad de espacio público para llevar a cabo lo que llaman una manifestación cultural, pues acercan a la sociedad conocimientos en salud y medicina alternativa, entre otros.
Son entre 20 y 30 personas y se califican como un grupo abierto que busca una transformación social a través de acciones y actividades pacíficas, en concordancia con otros campamentos de indignados en el país como Veracruz, Aguascalientes, Tijuana y el DF.
“Se nos hizo injusto que nos llegaran a quitar con ese abuso de autoridad, para empezar no lo hicieron apegados a la ley, no llevaban documentos, ni identificación”, lamenta Marco, integrante del grupo, y agrega: “nosotros luchamos también por mejor educación, y a ellos (los funcionarios) cómo les hace falta”.
Esta semana acudirán nuevamente a las oficinas del ayuntamiento a fin de que puedan continuar con los talleres.