Quien diga que ya nada le puede sorprender es porque no se da un baño de noticias de la ciencia. Estas son algunas de mis favoritas para la semana:
Desde hace poco más de medio siglo la biología sensorial es una rama que estudia entre otras cosas el sentido de orientación de los animales. Pongamos un ejemplo sencillo: ¿Cómo encuentran su ruta las aves migratorias? ¿Cómo es que hay tortugas que saben regresar a la playa donde nacieron? La búsqueda de respuestas para este peculiar mecanismo, descrito como una de las más grandes fronteras de la especialidad, tiene ahora una nueva hipótesis: el sentido magnético de los animales se produce gracias a una relación simbiótica con bacterias magnetotáctica en su organismo, aquellas cuyo movimiento está influido por campos magnéticos, entre ellos el de la Tierra.
Con tanto cambio en los patrones del clima tristemente ya damos por un hecho el deshielo recurrente de la Antártida. Más que una evidencia de la acción de los gases de efecto invernadero en conjunto con otras variables, el rápido calentamiento de esta zona es tan solo parte de una gran transición hacia un clima completamente distinto de forma permanente. Quienes han investigado de cerca esta condición incluso le llaman el “nuevo Ártico”.