Por María Mendoza / @paablohoney
Un reciente informe por parte de Naciones Unidas (ONU) advierte sobre cómo la humanidad está por entrar en un punto de no retorno a consecuencia del cambio climático.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el aumento de la temperatura global podría sobrepasar los 1,5 grados centígrados en los próximos años, lo que elevaría los impactos climáticos a niveles cada vez más catastróficos.
La avalancha ocurrida hace tres semanas en Nepal, que a la fecha ha dejado mil 300 muertes confirmadas y más de 5 mil personas desaparecidas, es el claro ejemplo de cómo se ve el calentamiento global. Un reciente informe publicado por el World Weather Attribution (WWA) señala que este desastre sin precedentes se debió principalmente a que “el calentamiento ha provocado un retroceso considerable de los glaciares, eliminando el hielo estabilizador alrededor” del lugar donde se produjo la ruptura.
De acuerdo con el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, las y los líderes mundiales no han cumplido con aquello pactado en el Acuerdo de París, tratado internacional que pretende limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados en comparación con los niveles preindustriales; 2024 fue el primer año en el que la temperatura media global sobrepasó este límite.
El señalar a les líderes globales es necesario para entender que el calentamiento global es la consecuencia directa de un sistema que prioriza el crecimiento económico por encima de un medio ambiente sano, que a su vez es necesario para la supervivencia de todas las especies, incluides los seres humanos.
También te recomendamos: Del gas metano al abono: recolectores combaten el cambio climático con composta
Un informe de Oxfam publicado en 2023 señala que “el 1 por ciento más rico de la población mundial genera la misma cantidad de emisiones de carbono que las personas que componen los dos tercios más pobres de la humanidad”, convirtiendo al cambio climático actual en una cuestión no solo ambiental, sino también de clases sociales; en el mismo informe se calcula que cualquier persona perteneciente al 99 por ciento más pobre de la humanidad tardaría alrededor de mil 500 años en generar las emisiones que lxs más ricos producen en solamente un año.
Con el propósito de compartir conocimientos y poner el foco en los mayores responsables del cambio climático, el grupo local en Colima de Greenpeace organizó este 13 de septiembre el “Simposio por el Sobregiro de la Tierra”. El evento contó con ponencias acerca de aquellas industrias que más contribuyen al fenómeno del sobregiro por la inmensa cantidad de recursos naturales que consumen.
Se entiende por sobregiro a la fecha exacta en que la humanidad agota todos los recursos biológicos que la Tierra puede regenerar durante el año.
Este indicador es presentado anualmente por la Red Global de Huella Ecológica (Global Footprint Network), quien determinó que en 2026, el día del sobregiro tuvo lugar el 30 de julio; 1972 fue el último año en el que este día ocurrió el 31 de diciembre.
Así como cuando una tarjeta bancaria se sobregira, la especie humana ha excedido el “crédito ecológico” de este año, lo que la pone en deuda con el planeta desde hace casi dos meses.
“Muerte al capital”, “Los ricos son la única plaga” y “Su riqueza es nuestra perdición” son algunas de las frases que se podían leer en cartulinas con las caras de Elon Musk, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos y Donald Trump, cuatro de los hombres con más poder político y económico actualmente, todos billonarios, menos Musk, quien el 12 de junio de este año se convirtió en el primer trillonario de la historia.
Estas cartulinas fueron colocadas por las activistas de Greenpeace para que el público pudiera dejar mensajes, que en su mayoría consistieron en protestas contra este 1 por ciento que nos está arrastrando al límite, abonando a la idea de que el desarrollo económico no puede ir de la mano con el respeto al medio ambiente y a todas sus formas de vida.
Como ejemplo reciente está la minería submarina, industria emergente respaldada por Donald Trump, que pretende minar el lecho marino profundo en busca de nódulos polimetálicos. Estas pequeñas formaciones rocosas consisten en una amalgama de minerales, como manganeso, cobalto y níquel, todos necesarios para la producción tecnológica y armamentística.
También te recomendamos: Denuncian inicio de trabajos para el Polo de Desarrollo en Chiapa, pese a oposición
La mayor área de interés actual para la minería en aguas profundas es la Zona Clarión- Clipperton, que atraviesa el Archipiélago de Revillagigedo, considerado territorio colimense, y que sirve como corredor biológico de cientos de especies, como cetáceos, tortugas y tiburones.
Fernanda Santos, coordinadora de Greenpeace Colima, destaca que la manera más efectiva de hacerle frente al sistema es el unirnos, “formar equipo, desde nuestras comunidades, con personas con las que resonamos”, y sobre todo, demandar a nuestros gobiernos que se priorice el bienestar común antes de la destrucción para satisfacer los deseos de unos cuantos.
Esta nota fue publicada originalmente en ZonaDocs y se reproduce con autorización, como parte del acuerdo de republicación de Territorial, alianza de medios.