Lado B
La victoria
Por Marco Castillo @
06 de julio, 2021
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A mitad de la pandemia, en Nueva York, recibí la honrosa invitación del gobierno del estado de Puebla para asumir la Dirección de Mi Casa Es Puebla NJ, comprometiéndome a impulsar los esfuerzos para salir adelante de esta emergencia de salud. Fueron muchísimas horas y miles de historias de dolor, pero también de resiliencia y sobrevivencia. Hoy quiero rescatar una en especial.

Una tarde de agosto del 2020, al estar cerrando las oficinas, se me acercó Don Martín Olaya, un poblano. Me explicó que él, junto con más de 20 compañeros, también de Puebla, habían sido sorpresivamente  corridos de su empleo en una fábrica de forros y cintas elásticas luego de más de 28 años de trabajo y de ser quienes sostenían la producción prácticamente sin supervisión. Esto, a la mitad de una pandemia, era un acto inhumano que dejaba en la incertidumbre a estas personas.

Mi Casa Es Puebla NJ

Tras conversar con él, me comprometí a buscar las instancias y asesorías necesarias para agotar las vías legales y exigir sus derechos. Días más tarde, Virgilio Aran, Rosana Rodríguez y Mahoma López, co-directores del Centro de Trabajadores de Lavanderías en Nueva York y Nueva Jersey, aceptaron reunirse con los trabajadores y conocer los detalles del caso.

Mientras transcurrían estas conversaciones, Martín Olaya y  sus compañeros reconocieron que, además del despido, habían sido obligados a trabajar durante la pandemia sin precauciones y reconocieron que la muerte de uno de sus compañeros por COVID había sido a causa de esta imposición durante el periodo de emergencia. Previnieron que la empresa intentaría defenderse legalmente e incluso pondría en riesgo a quienes no tuvieran un estatus migratorio, pero todos los trabajadores aceptaron someterse a un proceso riguroso de entrenamiento legal, de educación política y tácticas de presión legal.

Durante varios meses se celebró este intenso entrenamiento como parte del “Programa Educativo y de Protección” de Mi Casa Es Puebla, que impulsamos con el apoyo y la aprobación del gobierno de Puebla. Sin embargo, durante una visita de supervisión, la entonces directora del Instituto Poblano de Atención a Migrantes me llamó para señalar como “inaceptable” y una “falta de respeto” la presencia de un “Sindicato” que estaba organizando “cosas políticas” y exigió detener esta actividad.

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Para diciembre 2020, después de miles de despensas, apoyos económicos y acompañamiento de casos durante la pandemia, se acercaba el fin de mi periodo en la Dirección y anuncié oficialmente (y en el marco de tiempo establecido para hacerlo) que nadie del equipo de Mi Casa Es Puebla NJ renovaríamos nuestro contrato. La desconexión entre la agenda del gobierno del estado de Puebla y la realidad de las personas migrantes poblanas era inmensa y las propuestas hechas por migrantes y por nosotras para cambiar el rumbo nunca fueron escuchadas con seriedad.

Sin embargo, Don Martín Olaya y los trabajadores de la empresa no dejaron de luchar. Comenzaron sus negociaciones y acciones públicas contra la discriminación de esta horrible fábrica. Hace unos días, recibí una llamada que me anunció que los trabajadores poblanos en lucha no solo habían ganado un acuerdo histórico en Nueva Jersey para compensar por los años que trabajaron, sino que además la empresa se comprometió a hacer cambios estructurales en salud y seguridad en el trabajo.

Me dio tanto gusto que pensé en compartirlo con usted, querido lector, para mantener la esperanza viva en la organización popular, y también para decir que solo el gobierno que le da confianza a la ciudadanía y se alía con ella es capaz de generar cambios estructurales.

¡Felicidades a todos los trabajadores que hoy celebran la victoria y mis mejores deseos para quienes hoy tienen la encomienda de dirigir las oficinas de Mi Casa Es Puebla!

Déjeme cerrar compartiendo que, por experiencias como esta, comprobé: 1) En cada uno de los poblanos y poblanas migrantes hay dignidad, fuerza y sueños. 2) Ser funcionario público, fungir como abogado, defensor y acompañante del derecho y las necesidades de la ciudadanía es un mandato, un deber innegociable dentro y fuera de las instituciones de gobierno.

PD. Recuerda que van nueve meses sin justicia para Victorio Hilario Guzmán, fallecido por atropellamiento en Nueva York. Al día de hoy, a pesar de que la policía de NY tiene identificado al responsable, no ha habido detenciones.

PD musical. La nueva canción de Tom Morello y The Bloody Betroots, con Ana Tijoux: Lightning over Mexico. Una colaboración interesante sin fronteras.

 

*Foto de portada: Heriberto Paredes

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Autor Lado B
Marco Castillo
Marco Castillo es antropólogo y activista poblano. Actualmente es el Co-Director de Global Exchange y fundador de la Red de Pueblos Trasnacionales. Vive, trabaja y sueña entre Puebla y Nueva York.
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