#DefendamosAlINAI: una mirada desde los estados
La desaparición del INAI y la posible adopción de sus facultades por parte de la Secretaría de la Función Pública representaría un retroceso en materia de derecho de acceso a la información en su garantía a nivel federal
Por Cuauhtémoc Cruz @cuau_cruz
13 de enero, 2021
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Lectora, lector, antes que nada, muy buen inicio de año.

La desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y la posible adopción de sus facultades por parte de la Secretaría de la Función Pública, como lo ha planteado el presidente Andrés Manuel López Obrador, no sólo representaría un retroceso en materia de derecho de acceso a la información en su garantía a nivel federal, sino también tendría un impacto a nivel estatal.

Hay que recordar —cosa que parece habérsele olvidado al presidente López Obrador— que el INAI no sólo tiene competencia, a nivel federal, sobre el Poder Ejecutivo (que quiere absorberlo) sino también, dice la Constitución, sobre los Poderes Legislativo y Judicial, órganos autónomos (si no acaban desapareciendo), partidos políticos, fideicomisos y fondos públicos (de los que sobrevivieron), así como de cualquier persona física, moral o sindicatos que reciba y ejerza recursos públicos o realice actos de autoridad. ¿Podría el Poder Ejecutivo garantizar el acceso a la información en alguno de estos otros sujetos obligados? ¿Podría exigirle la SFP al Senado, al Banxico, o al PAN, por decir algunos, que cumplan con sus obligaciones de transparencia? Seguro no, por eso es necesario contar con un organismo garante autónomo que tenga facultades sobre todos estos sujetos obligados y no que sean ellos mismos —como lo eran en un momento— juez y parte.

Aunado a ello, con la Reforma Constitucional de 2014, cuando justamente pasó de ser un Instituto Federal a un Instituto Nacional, no solo se amplió el catálogo de Sujetos Obligados, sino también se le dotó de dos facultades con implicaciones a nivel estatal. Dice la Constitución, el órgano garante (el INAI): 

  • “también conocerá de los recursos que interpongan los particulares respecto de las resoluciones de los organismos autónomos especializados de las entidades federativas que determinen la reserva, confidencialidad, inexistencia o negativa de la información, en los términos que establezca la ley” (Recurso de inconformidad).
  • “de oficio o a petición fundada del organismo garante equivalente de las entidades federativas, podrá conocer de los recursos de revisión que por su interés y trascendencia así lo ameriten” (Facultad de atracción).

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Ambas facultades representaron la posibilidad de mejorar la garantía del acceso a la información desde los espacios locales. 

A nivel estatal uno de los problemas que se viven es la cooptación, por parte de los Poderes Ejecutivos principalmente, de los organismos garantes en diferentes materias, incluida, la transparencia (en Puebla vivimos algo así con el morenovallismo). Esta cooptación permite mantener la opacidad en ciertos temas que puedan ser incómodos para el gobernante en turno, bloqueando el acceso a la información o permitiendo prácticas dilatorias. 

Previo a la Reforma Constitucional, si el órgano garante confirmaba la reserva, confidencialidad, inexistencia o negativa de la información (aún cuando en algunos casos fuera evidente su apertura), al solicitante no le quedaba de otra que conformarse con dicha resolución o, en su caso y contando con los recursos necesarios, iniciar un proceso por la vía judicial. 

La Reforma Constitucional permitió que, en caso de que sospechar un probable bloqueo intencional de la información o simplemente al no estar de acuerdo con la resolución, el solicitante pueda pedirle al INAI que revise el caso para confirmar o revocar la respuesta, en un tiempo menor y a través de un proceso más sencillo. Así, el INAI cumple con parte de su función de garantizar el acceso a la información a nivel Nacional, restringiendo en cierta medida la opacidad que puede darse a nivel estatal. 

En caso de concretarse la desaparición del INAI, ¿cómo se garantizarían estas facultades? ¿desaparecerían? ¿dirá el presidente que lo puede hacer la SFP? ¿ha considerado estas implicaciones? 

Es cierto que el INAI no es perfecto, pero sí es perfectible. El INAI es el resultado de la lucha de la sociedad civil y la academia en pro de la garantía del derecho a la información en nuestro país. Desaparecerlo bajo el argumento de “ahorrar”, sin una revisión y sobre todo un claro entendimiento de sus facultades, pone en riesgo una parte fundamental de nuestro sistema de rendición de cuentas, abriendo la puerta a la opacidad y discrecionalidad. Sin contar también, el precedente que podría dejar para los organismos estatales. Si el Nacional ya no existe, entonces pueden desaparecer también los Estatales.

La austeridad republicana nos puede salir cara en términos democráticos.

 

*Foto de portada: Gobierno de México | Facebook

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Cuauhtémoc Cruz
Cuauhtémoc Cruz Isidoro, comunicólogo por la IBERO Puebla y maestrante en Periodismo Político por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Actualmente es responsable de Comunicación del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría y es Secretario del Capítulo Puebla de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI Puebla). Se ha especializado en derecho a la información. Chiva y blaugrana de corazón.