Biden y Don Pedro Xóchitl
Por Marco Castillo @
25 de enero, 2021
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Don Pedro vio la toma de protesta del Presidente Joe Biden mientras cargaba cajas de refresco en la tienda de Queens, Nueva York donde trabajaba. Dice que vio a una pareja de rubios pararse frente al monitor y derramar algunas lágrimas y exclamar “¡Finalmente!”. Una semana atrás, en esa misma televisión, mientras cargaba cajas de refresco, Don Pedro Xóchitl, originario de Chiautzingo, Puebla, vio cómo una turba de rubios tomaba el Congreso de los Estados Unidos mientras los reporteros anunciaban una crisis sin precedentes en el país del American Dream.

Mientras la política de los güeros en Estados Unidos viaja es una montaña rusa a punto de desplomarse, para más de 6 millones de personas sin reconocimiento de estatus migratorio, todos estos días son como cualquier otro. 

Y es que mientras republicanos y demócratas libran una batalla descarada por el control del país (usando la biblia y la rudeza misógina de los unos para justificar un neo-nacionalismo corrupto y el moralismo de dos caras de los otros para justificar una vuelta al pasado neoliberal), las personas migrantes quedan en medio, como el puerquito de uno y el falso ahijado del otro. 

Al final, ninguno de los dos partidos políticos han cumplido con el compromiso de reconocer las contribuciones de millones de personas que trabajan todos los días de sol a sol para sostener la economía de los United, con o sin pandemia, con o sin crisis en el Capitolio y hasta cuando se supone que hay que festejar el fin de la guerra. 

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Esta semana, en medio de este jaloneo, el Presidente Joe Biden prometió firmar esta semana una serie de órdenes ejecutivas y presentar una iniciativa al Congreso para aprobar una reforma legal al sistema migratorio que permita el reconocimiento temporal de estatus migratorio temporal a millones de migrantes. En cinco años, dependiendo de su comportamiento y pagos puntuales de impuestos, a estos se les podría dar una residencia permanente. 

Pero las buenas intenciones de inicio de gestión de los demócratas siempre se han visto opacadas por un elefante en el cuarto que hoy es más difícil que nunca negar y en el que sí está de acuerdo el establishment estadounidense: el racismo gringo. 

Ya un sector de los propios demócratas expresó su preocupación y los republicanos rechazaron la “propuesta radical de migración de Biden”, bajo argumentos de que costaría muchísimo dinero regularizar y otorgar servicios sociales a este número de personas en un país en crisis económica. 

Pero ni Don Pedro Xóchitl ni nadie necesita un grado en Ciencia Política para concluir, como él, que es falso el argumento del costo, que la realidad es que los migrantes han demostrado que contribuyen a las arcas y solicitan pocos beneficios sociales.

“La realidad es que así, sin documentos, somos un mejor negocio, y reconocernos derechos representaría el riesgo de agarrar poder político y que los güeros ya no sean los únicos”, dice Don Pedro. 

Vienen meses de debates en el Congreso y discursos esperanzadores, pero mientras eso pasa, Don Pedro Xóchitl y 6 millones más seguirán trabajando como todos los días, seguros de que en este país sólo se trata de trabajar lo más que se pueda, antes de que los güeros terminen haciéndose pedacitos entre ellos. 

PD1: Gracias a la acción ciudadana, se logró presionar al Presidente Biden para que en el día 2 de su administración deshiciera el programa MPP que tenía a millones de familias migrantes atrapadas en la frontera México-EEUU. Súmate a NuestraRed.mx para participar de campañas digitales y sin fronteras.

 

*Foto de portada: Joe Biden Presidente de los Estados Unidos/ Foto:  @POTUS | Twitter

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Marco Castillo
Marco Castillo es antropólogo y activista poblano. Actualmente es el Co-Director de Global Exchange y fundador de la Red de Pueblos Trasnacionales. Vive, trabaja y sueña entre Puebla y Nueva York.