Uso medicinal legal de hongos neurotrópicos avanza en Norteamérica
La utilización de estos hongos para atender enfermedades terminales y trastornos mentales avanza en Estados Unidos y en Canadá, mientras que en México su uso se sigue penalizando con hasta 15 años de prisión.
Por Fernando Merino Noriega @FerMerinoN
26 de noviembre, 2020
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Mientras su uso para tratar enfermedades terminales, migrañas, trastornos mentales y para fines recreativos avanza en Norteamérica, el consumo de hongos neurotrópicos es ilegal en la mayor parte del mundo, y no se ha contemplado su despenalización. Esto se debe a que contienen psilocibina y psilocina, por lo que han sido criminalizados desde la firma, en 1971, del Convenio Sobre Sustancias Psicotrópicas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). 

Aunque se han encontrado propiedades medicinales en la psilocibina y psilocina, sustancias que contienen los hongos neurotrópicos, la Ley General de Salud prohíbe su uso porque indica que “tienen un valor terapéutico escaso o nulo y que, por ser susceptibles de uso indebido o abuso, constituyen un problema especialmente grave para la salud pública”, explicó Laura Guzmán Dávalos, profesora e investigadora de la Universidad de Guadalajara en la videoconferencia “Hongos neurotrópicos”, organizada por la organización Científicas Mexicanas. 

El Código Penal Federal estipula que una persona que comercialice hongos neurotrópicos puede ser castigada con 10 hasta 25 años de prisión, y quienes los posean o consuman pueden pasar de cinco a 15 años en la cárcel.

Despenalización del uso de hongos en América

En mayo de 2018, en Estados Unidos, el presidente Donald Trump aprobó el uso de la psilocibina para pacientes terminales, pues se han detectado mejoras en la calidad de vida de quienes los consumen, de acuerdo a diferentes estudios del Imperial London College que tiene el primer centro de Investigación Psicodélica del mundo; en mayo de 2019 Denver, Colorado, fue la primera ciudad que despenalizó su uso con fines recreativos, y un mes después en Oakland, California, se aprobó su consumo, además del peyote. 

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En enero de 2020, Santa Cruz, California, también se sumó a las ciudades en donde el consumo y portación de hongos con psilocibina no amerita prisión, y otro de los estados  de EE.UU en unirse a la lista fue Oregon, donde se votó hace tres semanas a favor de la inclusión de estas sustancias en tratamientos médicos, y además ese estado dejó de criminalizar la portación de otras drogas como metanfetamina, heroína y cocaína. 

En el caso de América Latina, el consumo de hongos neurotrópicos no está penalizado en Brasil y Perú cuando se trata de ceremonias de pueblos originarios, expuso la investigadora Laura Guzmán Dávalos, y deja claro que no se ha dado una despenalización del consumo de hongos pese a que sí hay estudios científicos en donde se ha encontrado que su uso ayuda a disminuir algunos dolores de cabeza y se ha utilizado en el tratamiento de la depresión.

De hecho, un estudio reciente de la Universidad de Yale determinó que el suministro de psilocibina en pacientes con migraña mejora significativamente su estado, aunque se aclara que los resultados aún no son concluyentes.

Hongo derrumbe. / Foto: Wikipedia

En el caso de Canadá, el Ministerio de Salud otorgó a la empresa Numinus WellNess el permiso para extraer psilocibina de los hongos neurotrópicos y estandarizar el proceso, así como patentarlos,  para que de esa forma se pueda aplicar a tratamientos médicos. 

En el caso de México, la Sociedad Mexicana de la Psilocibina A.C. se manifestó en la Ciudad de México en septiembre de este año para buscar la despenalización de los hongos con esa sustancia alucinógena, para que sea utilizada con fines médicos y más adelante con fines lúdicos. Durante esa manifestación, presentaron una iniciativa para modificar las leyes, misma que iba firmada por decenas de integrantes de ese movimiento. 

Hasta el momento ningún político mexicano se ha pronunciado a favor de la despenalización del uso de los hongos neurotrópicos de manera formal, aunque la senadora Jesusa Rodríguez dijo durante un foro en el Senado de la República llamado “La mariguana en México” que “los hongos y el peyote son plantas sagradas, y había que regresarles su lugar”, pues dijo que las drogas que han destruido a la juventud son otras como el crack, cocaína y heroína.  

La organización busca que, al igual que la marihuana, los hongos neurotrópicos sean considerados para la expedición de leyes que no criminalicen a los consumidores, y que beneficien la investigación científica para robustecer el sustento sobre sus beneficios a la salud. 

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Ya que, además del uso medicinal que se puede dar a los hongos neurotrópicos desde la ciencia, el consumo de estos productos en México han tenido un carácter cultural relacionado con ceremonias de distintos pueblos y comunidades originarias.

Los hongos y las ceremonias de los pueblos originarios de México

Hongo pajarito. / Foto: Konrads Bilderwerkstatt | Creative Commons

En México se ha considerado el factor cultural del consumo de hongos con psilocibina porque en algunos pueblos originarios, como los mazatecos y zapotecas, está relacionado con ceremonias de sanación, razón por la que su uso no está penalizado cuando se trata de usos y costumbres, explicó Guzmán Dávalos, aunque los turistas que acuden a los centros ceremoniales no están dentro de la excepción.

El hongo que se consume en las ceremonias mazatecas, en especial en Huautla de Jiménez, Oaxaca, es el psilocybe mexicana, mejor conocido por quienes habitan en la zona como pajarito, y que en mazateco se denomina Di-nize. También están el Psilocybe yungensis o pajarito del monte que crece en los bosques; Psilocybe zapotecorum o derrumbe (en mazateco di-shito) que crece en lugares donde la tierra ha sido movida; así como el Silocybe cubensis o San Isidro que se se presume es proveniente de Cuba.

La fama de estas ceremonias a nivel mundial se dio por la publicación en la revista Life de los hallazgos del padre de la etnomicología –ciencia que estudia el uso cultural de los hongos neurotrópicos– Gordon Wasson, en su visita a Huautla de Jiménez, en donde explicaba sus aprendizajes de la mano de la chamana María Sabina, durante la década de los 50, y que provocaron la visita en masa de personas del movimiento hippie que encontraron en ese lugar un espacio de espiritualidad y que con el tiempo empezaron a ser perseguidos por las autoridades.

En la actualidad, estas ceremonias continúan, pero ahora tienen un carácter más comercial y turístico porque las personas llegan a Huautla de Jiménez o San José del Pacifico, también en Oaxaca, a experimentar con los hongos, aunque eso ya tiene un costo y representa un ingreso importante para las comunidades, refiere la investigadora.    

Los efectos dependen del tamaño y número de hongos ingeridos, de la sensibilidad de la persona, la parte del hongo que se come y edad del hongo, aunque un consumo sin el acompañamiento adecuado podría provocar micetismo (intoxicación por hongos con sustancias alucinógenas). 

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La investigadora Laura Guzmán recomienda que para los usos medicinales, las personas deben de tener un acompañamiento experto  para que su uso no sea contraproducente, pues como advirtió al principio los efectos del hongo depende de cada persona 

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Para brindar información sobre estos organismos del reino fungi, la Sociedad Mexicana de la Psilocibina AC realiza de forma constante eventos para disminuir los prejuicios que se tienen sobre el consumo de estos productos, y en su página actualizan constantemente la información sobre foros respecto al tema de los hongos neurotrópicos.

*Foto de portada: Alan Rockefeller | Creative Commons

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Fernando Merino Noriega