Paternidad responsable, un concepto pendiente en las políticas públicas de Puebla
Aunque se tipificó como delito el abandono de hombres a mujeres embarazadas, ni el marco legal ni las políticas públicas del estado contemplan la paternidad responsable.
Por Fernando Merino Noriega @FerMerinoN
22 de noviembre, 2020
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El concepto de paternidad responsable cuestiona la masculinidad patriarcal que exime a los hombres de todo el trabajo de la crianza. Además, evidencia la perspectiva sexista desde la que se han construido el derecho y los roles sociales; y propone una deconstrucción para el respeto de los derechos humanos, explica la investigación “Garantías de cumplimiento de los deberes de paternidad responsable en México”.

De acuerdo con dicho documento, publicado desde 2010 por el Centro de estudios para el adelanto de las mujeres y la equidad de género, la paternidad responsable en la mayoría de los estados de México y en el Código Civil Federal “se restringe únicamente al reconocimiento de los hijos e hijas y a los deberes de asistencia económica”; mientras que los enfoques más recientes indican que se tienen que incluir responsabilidades “reproductivas, económicas, domésticas y de cumplimiento de los derechos del niño o niña” pero estas apenas se están contemplando en las entidades. 

Un ejemplo de la inclusión del concepto es Coahuila, que apenas este julio expidió la Ley de Paternidad Responsable que habla de una paternidad integral, la cual “conlleva una participación activa y afectiva en las actividades propias [del] cuidado [de las hijas e hijos], que implica el involucramiento en [su] desarrollo integral, cuidado, protección y crecimiento”. 

Además refiere que entre madres y padres debe haber un “reparto justo en la asignación de las labores, organización y control de las tareas del hogar y el cuidado de hijas e hijos”, y obliga a distintos órganos gubernamentales de Coahuila a implementar políticas públicas en favor de la responsabilidad paterna. 

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Pese a casos como el de Coahuila, en otros estados como Puebla no se ha incluido este concepto en las leyes ni en las políticas públicas. Con esta omisión se perpetúan las nociones tradicionales que se tienen de la responsabilidad paterna que sólo se relaciona con el proveer económicamente a las y los hijos, explica Yuteita Valeria Hoyos Ramos, integrante de la Red de Abogadas Feministas de Puebla, en entrevista para LADO B.

Los derechos de las infancias 

Paternidad responsable, un concepto pendiente en las políticas públicas de Puebla

Foto: Olga Valeria Hernández

La fracción I del artículo 98 de la Ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Puebla estipula que las obligaciones de los padres hacia las y los menores de edad “comprenden esencialmente la satisfacción de las necesidades de alimentación y nutrición, habitación, educación, vestido, atención médica y psicológica preventiva integrada a la salud, asistencia médica y recreación”. 

En el artículo anterior no se habla sobre la labor compartida de crianza entre madre y padre, algo que sí está incluido en tratados internacionales de los que México es partícipe, lo que evidencia una falta de voluntad política para cumplir con las obligaciones que la República adquirió al ratificar la convención, considera la abogada Hoyos Ramos.  

Ese es el caso de la Convención de los Derechos de los Niños (CDN) que privilegia el derecho superior de la niñez sobre los intereses de las y los adultos, y obliga a los estados que firmaron el pacto a asegurar la igualdad para la labores de crianza.

El artículo 18 de la CDN refiere que “Los Estados Partes pondrán el máximo empeño en garantizar el reconocimiento del principio de que ambos padres tienen obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza y el desarrollo de [la infancia]. Incumbirá a los padres o, en su caso, a los representantes legales la responsabilidad primordial de la crianza y el desarrollo del niño. Su preocupación fundamental será el interés superior del niño  [y niña]”.

La omisión de los padres para asumir sus obligaciones no solo afecta a los menores de edad, en el caso de las mujeres también se ejerce violencia psicológica y económica sobre ellas cuando un hombre incumple el ejercicio de una paternidad responsable, violencias que están reconocidas en la fracción II y III, respectivamente, del artículo 10 de la Ley Para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado.

El abandono, la primera expresión de la irresponsabilidad paterna

Paternidad responsable, un concepto pendiente en las políticas públicas de Puebla

Foto: Pixabay

El 10 de noviembre se aprobó la tipificación del abandono de las mujeres embarazadas para que los padres asuman su responsabilidad al procrear. La propuesta fue hecha por  la diputada Mónica Lara Chávez (PES) y, aunque no se hable directamente del concepto que se ha explicado a lo largo de este material si se menciona la igualdad de obligaciones en la procreación de infantes

“El embarazo es un tema de hombres y de mujeres, por lo que es necesario crear la conciencia para que tanto los hombres como las mujeres tengan la misma responsabilidad” puede leerse en el dictamen. 

El delito (que también incluye el abandono a personas ancianas y personas con discapacidad) quedó estipulado con la adición del artículo 346 Bis del Código Penal: “A quien embarace a una mujer y sin causa justificada incumpla las obligaciones de prestar asistencia y alimento, se le impondrá de nueve meses a seis años de prisión, además de la reparación del daño y el pago de alimentos para la hija o hijo. La sanción se duplicará en caso de que en ese abandono surjan lesiones a la madre como al menor [de edad] en gestación”.

El problema no es que no hubiera una sanción previa a esta reforma para castigar el abandono de las mujeres y las y los infantes desde la gestación, consideran abogadas y activistas, sino que no existe una implementación de políticas públicas sobre la responsabilidad  de los padres hacia sus hijas e hijos, y no hay ni una ley a nivel nacional que obligue a las escuelas e instituciones a cambiar la noción que se tiene del concepto. 

El castigo no abona, pues no obliga a los padres a participar en la crianza de las y los hijos, sólo se enfoca en lo económico y muchas veces no se garantiza el cumplimiento de esa responsabilidad, de acuerdo a las integrantes de la Red de Abogadas Feministas de Puebla, aunque con la penalización prevén que un mayor número de padres cumplan con esa obligación en particular porque ya no sólo será la retención del salario sino también en la privación de la libertad.  

“A través del derecho penal eso no se va a lograr, tan es así que se ha tipificado el feminicidio y no por eso ha disminuido (…) El Derecho tiene otras herramientas coercitivas a nivel administrativo (…) y ahí corresponde a las autoridades que tengan la voluntad política real de poder llevar a cabo acciones que de verdad puedan garantizar el ejercicio de la paternidad responsable”, sentenció la abogada Hoyos Ramos. 

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Por otro lado, la abogada Cynthia De los Santos Pérez comenta en entrevista que la tipificación del delito no debería ser la única herramienta para asegurar el cumplimiento de la responsabilidad paterna, pues desde los hogares se debería enseñar la importancia de asumir las obligaciones con las y los hijos, pero la idea tradicional de paternidad ha trascendido de generación en generación sin que se observan grandes cambios.

“El que se tipifique [como delito el abandono de mujeres embarazadas] no implica que en automático los hombres vayan a cumplir con sus obligaciones (…) sin duda alguna [el derecho penal] es una de las  herramientas que existen para cambiar nuestra realidad social, pero hace falta otro tipo de educación, y cambiar cómo desde casa se educa a los niños y a los adultos para ser responsables”, considera Cynthia de los Santos Pérez. 

Instrumentalización de estrategias para promover la paternidad responsable

Paternidad responsable, un concepto pendiente en las políticas públicas de Puebla

Foto: Freepikpater

La enunciación de las nuevas obligaciones que deben cumplir los padres es el primer paso para el respeto de los derechos de las infancias, pero la instrumentalización de políticas públicas enfocadas a la educación sexual y a las responsabilidades que implica la paternidad es un asunto pendiente, comenta la abogada Faviola Esquivel Alcántar, porque el concepto de crianza no se ha modificado desde un aspecto sociocultural.

“[La creación de leyes de paternidad responsable] son esfuerzos para aminorar la situación pero se tiene que resolver desde el ámbito cultural. El derecho puede amortiguar pero (…) si no hay una instrumentalización de estrategias para ampliar los deberes que tienen los padres no habrá ningún resultado”, considera Faviola Esquivel.  

La labor de crianza engloba distintos factores y, por la idea hegemónica que se tiene de la masculinidad, sólo se ha asignado esa responsabilidad a las madres, cuando debería ser “un proceso de acompañamiento, de negociación, de responsabilidad y de cargas comunes”, dice en entrevista José Gabriel Lícea Muñoz, del colectivo Equidad, Bienestar y Salud AC.

Por otro lado, Cirilo Rivera García, integrante del grupo Hombres Trabajándose, explica en entrevista para este medio que los estados tienen que promover una paternidad integral a través de la educación en las escuelas públicas para que el ser padre  también sea vista como un proyecto de vida. Ya que, con base en la experiencia en los talleres que ha impartido a otros hombres sobre masculinidades, muchos refieren que el ser padre les llegó en muchas ocasiones por la irresponsabilidad sexual.

Agrega que también se tienen que incluir programas para que los hombres vean que hay otras formas de relacionarse con las y los hijos, y aunque la pareja se encuentre separada: eso no significa que no pueda procurar el bienestar emocional de las y los hijos –siempre y cuando eso no sea un riesgo para las madres y las y los menores de edad–.

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En Puebla no se ha generado un marco jurídico que contemple la responsabilidad de crianza de los padres hacia los hijos, y un ejemplo de eso es que el permiso de paternidad en la entidad es de apenas 10 días, mientras que en otras entidades, como el Estado de México, es de hasta 45 días –para servidores–, algo que también marca un impedimento para ejercer responsablemente la paternidad, pues se convierte en un pretexto para estar ausente.

La Secretaría de Igualdad Sustantiva de Género del Gobierno de Puebla habilitó materiales sobre nuevas masculinidades en donde también se incluye la paternidad responsable, pero Cirilo Rivera menciona que pocas veces los hombres acceden voluntariamente a estrategias para repensar su masculinidad, pues casi siempre es por obligación o en un momento de crisis que requieren la intervención de los juzgados.  

Por otro lado, las abogadas entrevistadas refieren que el derecho penal poco puede hacer para cambiar la situación de la irresponsabilidad paterna, y aunque los marcos jurídicos al respecto son buena señal de que se está cambiando la concepción de paternidad responsable, agregan que lo más preocupante es que los mismos gobernantes son machistas. 

Muestra de ello son las declaraciones del gobernador Miguel Barbosa, una de ellas  evidenció la postura de muchos servidores sobre la carga absoluta que culturalmente se asigna a las mujeres sobre el cuidado de las y los hijos, pues el 17 de octubre dijo: “No están cumpliendo las mamás al no cuidarse ellas, no cuidar a sus hijos, no cuidar a sus esposos. No están cumpliendo. Háganlo señoras, por favor (sic)”, en referencia al aumento de casos por COVID-19 en la entidad.

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Fernando Merino Noriega