Hace dos años los estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (Buap), Isaías Carrera y Adrián Álvarez, empezaron con el primer prototipo de un guante que emitiera sonidos para que las personas con problemas del habla se pudieran comunicar.
El proyecto no prosperó, pero en 2015 se integraron más compañeros para hacer una herramienta tecnológica que permitiera, con base en movimientos sencillos, que las personas con problemas del habla pudieran emitir frases completas y palabras.
Alfredo Carreño Herrera, estudiante de Mecatrónica; Luis Conde Rodríguez, de Ingeniería en Ciencias de la Computación; José Roberto Hernández Lechuga, de Ingeniería Textil y Alfredo Luciano Felipe, de octavo semestre de Diseño Gráfico, crearon la agrupación “LabCode” con la cual diseñador y construyeron el guante llamado Speaking Glove, útil para todas aquellas personas con parálisis facial, trombosis, esclerosis y parkinson, entre otras enfermedades. Tanto para quienes se les dificulte el habla como para los que no puedan ejecutar el lenguaje de señas mexicano por problemas motrices.
Los jóvenes estudiantes de la Buap explican que el guante funciona con sensores colocados en los dedos que se conectan mediante Bluetooth a una App móvil que se instala en los smartphones. El guante detecta posturas que se vinculan directamente a frases que pueden ser modificadas en la app. Por ejemplo, el mover el dedo pulgar puede estar programado para que se escuche y lea la frase “hola”, y el índice “buenas tardes”. Las frases pueden ser cambiadas en cualquier momento.
Si el usuario requiere que se oiga o lea otra frase o palabra específica puede acceder a otro menú, donde se elige letra por letra hasta que se conforme la palabra que se quiere expresar. El guante tiene sensores de flexión en cada uno de los dedos y la información se guarda en los sensores, funcionando mediante un arduino.
Para la parte del diseño del guante, José Roberto Hernández, estudiante de Ingeniera Textil, explica que eligió materiales agradables y con buena portabilidad. La palma de la mano es de gamuza y tiene un cojín ergonómico. La tela del dorso tiene permeabilidad para evitar el sudor y los sensores tienen vinipiel, material antiestático.
Alfredo Luciano, diseñador gráfico, fue el encargado de hacer la identidad del la aplicación del speaking glove: una plataforma azul con blanco de fácil acceso y sencilla de comprender para que el uso sea más accesible.
El Speaking Glove ganó la medalla de oro en un concurso en Zapopan, Jalisco, y pasó a la final del Reto Zapopan. El gobierno del municipio jalisciense ayudará económicamente para la incubación del guante. Además los jóvenes de Lab-Code irán en marzo de 2017 a Barcelona, España, a una feria de proyectos a presentar el novedoso guante.
Hasta el momento han trabajado con psicólogos, fisioterapeutas y médicos y se encuentran actualmente en una fase de vinculación para que más usuarios con enfermedades del habla y movimiento puedan probarlo. El Speaking glove ya ha sido utilizado por una niña con dificultades del habla y un niño autista, con buenos resultados. Pero los jóvenes quieren contactarse con más personas para mejorar el guante para que cuando esté mejorado abran el código del software y pueda ser utilizado por cualquier persona. Aunque para ellos el uso del guante es médico, explican que puede servir también para otras cosas, como control a distancia de drones.
Los creadores del Speaking Glove hacen la invitación a través de sus redes sociales y @labcod para que personas con dificultades motrices y del habla se pongan en contacto con ellos y puedan probar el Speaking Glove.
EL PEPO
