Lado B
Sociedad personalizada, educación homogeneizante
La semana antepasada estuvo en Puebla el Dr. César Coll, prestigiado académico de la Universidad de Barcelona que es un referente entre los estudiosos de la perspectiva sociocultural del constructivismo en Educación y en el uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en la escuela desde esta visión del aprendizaje.
Por Juan Martín López Calva @m_lopezcalva
08 de septiembre, 2015
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Martín López Calva

@M_LopezCalva

“…en parte como consecuencia de la multiplicidad de escenarios y agentes educativos, y en parte debido también a las posibilidades que ofrecen las tecnologías digitales de la información y del conocimiento, se pone de manifiesto la importancia de las trayectorias personales de aprendizaje como vía de acceso al conocimiento en la sociedad de la información”.

César Coll. El currículo escolar en el marco de la nueva ecología del aprendizaje.

 

[dropcap]L[/dropcap]a semana antepasada estuvo en Puebla el Dr. César Coll, prestigiado académico de la Universidad de Barcelona que es un referente entre los estudiosos de la perspectiva sociocultural del constructivismo en Educación y en el uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en la escuela desde esta visión del aprendizaje.

En la conferencia que dictó para inaugurar el Primer Coloquio Internacional de Experiencias Educativas Mediadas por Tecnología, organizado por el GIDDET de la UNAM con la colaboración de la BUAP y la participación dentro de la organización de la UPAEP y la UDLAP, abordó el tema de las TIC y la personalización del aprendizaje.

El punto de partida del planteamiento del Dr. Coll es el hecho de que las tecnologías no solamente han cambiado los procesos de enseñanza-aprendizaje en lo instrumental o en lo práctico operativo sino que han traído consigo un cambio mucho más profundo y global: el cambio en la cultura de la educación.

Este cambio cultural en el ámbito educativo se refleja en lo que él llama una nueva ecología del aprendizaje, es decir, una transformación de todo el ambiente, clima y entorno en el que sucede el día a día de la escuela y la universidad.

Una de las características fundamentales de esta nueva ecología del aprendizaje es la personalización como tendencia irreversible y cada vez más patente en todas las actividades sociales. Respecto a este rasgo de la cultura contemporánea resulta necesaria la distinción entre personalización, individualización y diferenciación.

El paso inicial y más superficial en el tránsito hacia la personalización es el de la individualización del aprendizaje, que consiste en adaptar los procesos de enseñanza-aprendizaje al ritmo de cada aprendiz. La diferenciación hace un cambio no solamente en el sentido de adaptación al ritmo del educando sino también a los procesos distintos de cada uno de los que aprenden.

Pero la personalización va un paso más allá e implica un cambio más profundo y radical porque además de adaptar el trabajo en el aula al ritmo y a los procesos, adapta el proceso de enseñanza-aprendizaje a los intereses y las opciones de aprendizaje de los que aprenden.

Una imagen utilizada por el mismo conferencista para entender esta distinción está en la forma de vestir. Si se define la forma de vestir de la gente de acuerdo al lugar geográfico donde se vive, al clima, al tipo de trabajo que se realiza, etc. la ropa que tendrían que usar las personas pertenecientes a un grupo social puede ser muy cómoda y pertinente para las condiciones externas y sin embargo, a pesar de cumplir con estas condiciones contextuales, cabe la posibilidad de que simplemente no le guste a las personas que tendrán que usarla. Este sería un proceso de diferenciación pero no de personalización.

[pull_quote_right]El punto de partida del planteamiento del Dr. Coll es el hecho de que las tecnologías no solamente han cambiado los procesos de enseñanza-aprendizaje en lo instrumental o en lo práctico operativo sino que han traído consigo un cambio mucho más profundo y global: el cambio en la cultura de la educación.[/pull_quote_right]

En el caso de la personalización el cambio y los criterios deben responder, además de a las condiciones externas, a las preferencias internas de los sujetos. En el caso del aprendizaje la personalización implicaría dar a los educandos la posibilidad de elección sobre lo que les interesa aprender.

Esta afirmación de incluir los intereses y gustos de los alumnos en el qué y el cómo se aprende puede prestarse a confusiones o a interpretaciones simplificadoras. El Dr. Coll aclaró que este rasgo fundamental de la nueva ecología del aprendizaje no se concreta simplemente en pedir a cada alumno que diga lo que se le antoja aprender y dejarlo que aprenda solamente eso.

En efecto, el reto de la personalización es mucho más complicado puesto que requiere del profesor la habilidad para facilitar los procesos a través de los cuales los educandos puedan ir explorando y descubriendo sus intereses profundos sobre lo que pueden aprender y a conocer lo que no saben y les gustaría o necesitarían saber para estar preparados para actuar de manera eficiente, pertinente y autónoma en la sociedad de la información y la globalización en que les ha tocado vivir.

¿Por qué personalizar el aprendizaje? Se preguntaba el ponente. La razón fundamental está en el hecho de que la personalización es ya una realidad fuera de la escuela y que además las TIC han difuminado la frontera entre el aprendizaje en los espacios formales y en los espacios no formales, dando como resultado una mucho mayor porosidad de la escuela respecto de su entorno social no solamente local y nacional sino mundial.

Algunos ejemplos de la personalización en el ámbito social están en las compañías de telecomunicaciones que hoy no venden en realidad canales de televisión con programación fija sino una tecnología que posibilita ver lo que cada persona o familia quiera ver en el momento de la semana y en la hora del día o la noche que quieran hacerlo. Los jóvenes de hoy por ejemplo, ya no ven propiamente televisión –no solamente abierta sino incluso por cable- sino que eligen en los horarios que destinan al ocio qué serie o programa ver, con la posibilidad de tener acceso inmediato.

Lo mismo sucede con la música en la que empresas como Spotify hacen que no se escuche tanto la radio con programación fija o incluso que no se tenga que comprar un disco de música. Basta con tener acceso a esta aplicación y en cada momento en que se desea escuchar música se puede elegir del menú o de las listas que cada persona ha ido creando según sus propios gustos e intereses.

Ejemplos como este sobran en la realidad social cotidiana y en esta realidad viven inmersos los niños y jóvenes de hoy. ¿Cómo responde la escuela a este fenómeno?

La educación formal sigue siendo, a pesar de todos estos cambios, un espacio homogéneo y homogeneizante. Se plantea un currículo general que tienen que cursar todos los niños de determinado grado escolar y dentro de ese currículo todos van a aprender lo mismo y en los mismos horarios, sin ninguna posibilidad de personalización, es decir, de inclusión de sus gustos e intereses en el proceso de aprendizaje.

De manera que mientras el mundo ofrece a los niños y jóvenes de hoy una oferta casi infinita de posibilidades de acceso a información acorde a sus intereses personales, la escuela les exige entrar a un proceso tubular, lineal, cerrado y homogéneo que busca además homogeneizarlos a partir de perfiles de egreso a los que idealmente se tendrían que ajustar todos.

Esto nos lleva a la segunda razón para el cambio hacia la personalización en la escuela: se trata de una aspiración de los alumnos debida a que ellos perciben una separación radical, un abismo entre lo que aprenden dentro de la escuela y lo que aprenden fuera. Podríamos afirmar que en ningún momento histórico previo ha sido tan grande este abismo y ha existido este fenómeno en el que los niños y jóvenes de hoy están aparentemente aprendiendo mucho más fuera de las aulas que dentro de ellas. De ahí el desvanecimiento y la pérdida del sentido de la Educación y del aprendizaje escolar en la Sociedad de le información.

Existen sin duda riesgos derivados del proceso de personalización de la educación a través del uso de la tecnología, como por ejemplo el riesgo de que por la personalización la educación escolar se convierta en un amplificador de la desigualdad social o que se privatice totalmente la educación a través de empresas especializadas en recorridos personalizados de aprendizaje producidos bajo el principio de aprendizaje bajo demanda con la consecuente pérdida del proceso de socialización que aporta la escuela.

Sin embargo el reto está ahí: una sociedad cada vez más personalizada frente a una escuela que sigue anclada en currículos con una visión sobredimensionada de los aprendizajes básicos, con escasa o nula autonomía curricular, pedagógica y organizativa y sustentada en una visión homogénea y homogeneizante propia de la revolución industrial en que surgió pero anacrónica e incapaz de responder a los desafíos de la sociedad contemporánea.

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Autor Lado B
Juan Martín López Calva
Doctor en Educación por la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Realizó dos estancias postdoctorales en el Lonergan Institute de Boston College. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, del Consejo Mexicano de Investigación Educativa, de la Red Nacional de Investigadores en Educación y Valores y de la Asociación Latinoamericana de Filosofía de la Educación. Trabaja en las líneas de Educación humanista, Educación y valores y Ética profesional. Actualmente es actualmente es profesor-investigador en la facultad de educación de la UPAEP.