Lado B
Belo Monte, donde los pueblos indios no se rinden
 
Por Lado B @ladobemx
15 de mayo, 2013
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Imagen: Desinformémonos.

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Belo Monte, Brasil.- “Veo el peso de esta obra. No queremos que eso suceda en nuestras tierras. Nosotros no queremos que se construyan presas en nuestra casa”, afirma Saw Exebu, portavoz del cacique general de los mundurukú de las villas de Jacareacanga y Itaituba, en el oeste de Pará.

Cerca de 200 indígenas que habitan los ríos Xingu, Tapajós y Teles Pires, afectados por la construcción de plantas hidroeléctricas, ocuparon por una semana el mayor sitio de la obra de la presa Belo Monte para reivindicar la reglamentación de la consulta previa y la suspensión inmediata de todas las obras y estudios relacionados con las presas de los ríos donde viven. La autoridad ordenó su desalojo el 10 de mayo, pero ellos salieron antes.

Militares de las Rondas Ostensivas Tácticas Metropolitanas (ROTAM) ya estaban en el local cuando los indígenas llegaron. Un agrupamiento de la fuerza de choque también fue enviado al sitio. No hubo confrontación.

 “Nuestra selva y nuestro río son uno de los últimos patrimonios de Brasil. Es triste pensar: ¿Por qué tantas presas en un solo río?”, cuestiona Saw Exebu, portavoz del cacique general de los munduruku. Es la primera vez que Saw ve la construcción de una presa en persona.

Para Saw, el gobierno quiere construir esas obras como si no hubiera vida en los lugares y resalta que “en verdad, aunque pueda haber desierto, también ahí hay vida, y hay que respetarla”. El munduruku recuerda las enseñanzas de sus antepasados sobre la naturaleza: “el no indio no entiende nuestro mundo y nuestra visión. El blanco viene y dice ‘el indio ya tiene demasiada tierra, el indio es flojo, no es productivo’. Nosotros entendemos que la naturaleza no existe para que acumulemos grandes riquezas. Aprendemos con nuestros antepasados. Sabemos que tiene que ser respetada, que un árbol es útil para nosotros, que el río es importante, la naturaleza, los animales, pequeños insectos. Nosotros dependemos de ella. La selva nos da vida, nos da alimento. Por eso decimos que la naturaleza es nuestra madre”.

La sabiduría de Saw es confrontada cuando sus ojos recorren el sitio de la presa. “La sociedad del no indio no comprende, no puede entender que tenemos nuestros propios alimentos, no tenemos supermercados, centros comerciales, no tenemos universidades. Tenemos la naturaleza, ella es quien nos enseña y nos da todo”, añade.

El portavoz cree que, con la construcción de las presas, los munduruku perderán, además de la naturaleza, parte de sus tierras. “Nuestros antepasados cuentan que nuestras tierras iban de Belém hasta las cabeceras del río Tapajós. Era grande nuestro mundo. Nosotros tuvimos demasiadas pérdidas de tierras. Ya estuvo bueno”, defiende.

Continúe leyendo el reportaje de Ruy Sposati publicado en Desinformémonos en el siguiente link.

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