Eréndira Aquino | Animal Político
A una semana de haber entrado en paro de labores, los diálogos entre directivos y alumnos de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala continúan, aunque a decir de los estudiantes inconformes, aún no se han alcanzado acuerdos para que se reanuden las actividades en el plantel.
La Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala entró en paro de labores, desde el pasado 4 de octubre, ante las demandas de seguridad, mayor número de lugares para inscripción de materias y mejora de la infraestructura en el plantel.
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De acuerdo con los inconformes, aunque las autoridades de este plantel de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han estado abiertas a dialogar sobre el pliego petitorio de los estudiantes, pero hasta ahora no han conseguido llegar a acuerdos para la reanudación de las actividades.
Por su parte, la FES Iztacala afirmó en redes sociales que se ha avanzado en el alcance de acuerdos con la comunidad universitaria, que continuará participando en las mesas de diálogo de cada carrera y que se habrá una respuesta al pliego petitorio a más tardar este 11 de octubre.
Otro de los puntos del pliego es la capacitación y actualización del personal administrativo y académico para mejorar la atención de los estudiantes y que se sancione a quienes cuentan con denuncias de acoso u hostigamiento de índole sexual o con el fin de humillar a los jóvenes.
Además, los estudiantes pidieron a las autoridades el compromiso de no represalias de ningún tipo “ante la libre discusión de ideas, libertad de asociación y expresión, puesto que los fines últimos de estos medios son la obtención y protección de una educación digna, de calidad”.
A estas peticiones, se sumarán las peticiones incluidas en los pliegos petitorios que actualmente se encuentran conformando los estudiantes de cada carrera, con los que buscarán que se atiendan las problemáticas que afectan a cada una en particular.
En entrevista, representantes de las carreras de la FES Iztacala señalaron que, aunque la dirección de la Facultad de Estudios Superiores de la UNAM firmó un compromiso de no represalias contra quienes participan en la protesta estudiantil, temen que existan repercusiones una vez que se reanuden las actividades.
“Los directivos firmaron una carta de no represalias, pero se han dado casos en los que se está buscando información, fotos e información de quienes forman parte del movimiento, entonces ¿dónde está la promesa de que no se nos iba a perseguir?”, cuestionó uno de los jóvenes.
Otra estudiante reclamó que, desde el 4 de octubre que inició el paro, las autoridades universitarias “han presionado para que demos agilidad a los procesos de las mesas de negociación de los pliegos particulares de cada carrera, pero ha sido muy a fuerza y eso dificulta que haya tiempo para pensar en comunidad las solicitudes”.
Para los jóvenes, esta presión para concretar los pliegos petitorios y avanzar hacia la reanudación de las actividades resulta preocupante, debido a que, dicen, podría implicar un descontento por parte de sus compañeros, porque algunas de las inquietudes y solicitudes por problemáticas específicas puedan quedar fuera.
“El hecho de que presionen tanto nos hace ver como si estuviéramos apartados de la comunidad, cuando no es así, y ellos (los directivos) no están tomando en cuenta que estos conflictos nos afectan como movimiento y en la salud mental”, explicó una de las representantes estudiantiles.