Lado B
Con exceso de azúcares y calorías los desayunos escolares del gobierno de Puebla
Millones de galletas y barras de cereales con exceso de azúcares y calorías fueron la elección del gobierno de Puebla para dar como desayuno a miles de estudiantes de las zonas más marginadas de la entidad.
Por Itzel Ramírez @itzzzramirez
29 de agosto, 2021
Comparte

Millones de galletas y barras de cereales con exceso de azúcares y calorías fueron la elección del gobierno de Puebla para dar como desayuno a miles de estudiantes de las zonas más marginadas de la entidad.

Lunes.png

En los empaques de las galletas y barras de avena y amaranto que entrega el DIF de Puebla como parte del programa Desayunos Escolares, en su modalidad fría, se pueden observar dos sellos: uno advierte del exceso de azúcares y otro del exceso de calorías.

Por un pago promedio de 30 pesos de cuota de recuperación, más tres pesos de gastos de traslado, las y los beneficiarios del programa obtienen: una caja con 24 paquetes de leche, junto con la misma cantidad de barras o galletas y de bolsitas de pasas con cacahuates.

Los precios varían de acuerdo con la determinación de cada comité escolar, compuesto por madres y padres de familia, aunque el costo sugerido por el DIF es de un peso con cincuenta centavos por desayuno (esto es, 36 pesos por un paquete con 24 productos de cada alimento). 

Este alimento alto en azúcares es para muchos y muchas estudiantes el único al que pueden acceder. Martha, que lleva más de 15 años siendo profesora de preescolar en el sistema estatal poblano, ha sido testigo de esta situación.

“Hay niños [y niñas] que con eso los mandan a la escuela: su lechita y su barrita, o su lechita y su galleta, y con eso se activan. Incluso a [las y] los alumnos más grandes, esas galletas les ‘matan’ el hambre”, aseguró la educadora.

Para una parte de quienes se benefician de este programa, la compra de otros alimentos dentro de la tienda o cooperativa escolar es, simplemente, inaccesible —afirmó—, por lo que con estos productos azucarados el desayuno está asegurado.

“Estos niños [y niñas] son quienes más festejan cuando llega la leche. A veces desde antes del recreo piden permiso para comerse el desayuno, nos dicen: ‘mira, maestra, hoy sí traigo mi lechita o mi barrita’”, contó la educadora. 

Tres veces al año, los comités encargados del reparto de desayunos avisan a las y los beneficiarios que han llegado las cajas, de las que pueden adquirir entre una y tres, dependiendo de la disponibilidad y cantidad que se distribuye en cada una de las 21 delegaciones donde hay bodegas regionales del DIF (Xicotepec de Juárez, Huauchinango, Zacatlán, Teziutlán, Tetela de Ocampo, Zacapoaxtla, Tlatlauquitepec, San Martín Texmelucan, San Pedro Cholula, Puebla, Tepeaca, Acatzingo, Ciudad Serdán, Atlixco, Izúcar de Matamoros, Tepexi de Rodríguez, Tecamachalco, Chiautla de Tapia, Acatlán de Osorio, Tehuacán y Ajalpan).

En teoría, estos alimentos deberían contribuir a “disminuir la problemática de la mala alimentación en la población escolar”, según establecen las Reglas de Operación del programa, publicadas en abril de 2020 en el Periódico Oficial del Estado.

Las Reglas de Operación también indican que la entrega de los desayunos escolares fríos debe privilegiarse a escuelas ubicadas en localidades de alta y muy alta marginación;  como segundo criterio, se elegirán a las escuelas que tengan más del 40 por ciento de estudiantes con sobrepeso u obesidad, o bien, más del 20 por ciento de alumnos y alumnas con desnutrición.

En los informes disponibles públicamente no se detalla el número ni ubicación de las escuelas beneficiadas; hasta el cierre de edición, el DIF de Puebla no concedió dicha información requerida en la solicitud de datos ni la entrevista requerida.

Azúcar para atender desnutrición, sobrepeso y obesidad

La galleta integral de amaranto de 30 gramos que se entrega actualmente en los desayunos escolares contiene 5.6 gramos de azúcares añadidos, que dan un total de 21.6 gramos de hidratos de carbono disponibles por pieza; mientras que la barra de amaranto y avena contiene 7 gramos de azúcares añadidos, para un total de 24.6 gramos de carbohidratos por pieza, de acuerdo con los cálculos hechos partir de la información nutrimental.

El máximo de azúcar que puede contener una barra o galleta de 30 gramos de las que se entregan en el programa de Desayunos Escolares es de 5.5 gramos y de 111 kilocalorías, según los Lineamientos de la Estrategia Integral de Asistencia Social Alimentaria 2020 (EIASADC).

Galletas-de-amaranto-3.jpeg

Foto: Itzel Ramírez

De acuerdo con Vania Brito, nutrióloga especialista en población infantil, estas cantidades de azúcares hacen de estas galletas y barras alimentos no saludables. 

“Definitivamente [estos productos] no se encuentran dentro del rango saludable. Son alimentos que siguen siendo altos en azúcares; un alimento se considera bajo [en azúcares] cuando estamos hablando de 5 gramos [de azúcar] por porción, tiene que ser entre 10 gramos hacia abajo para considerarlo tolerable”, explicó Brito en entrevista. 

Y agregó: “Hay que dar prioridad a los alimentos que nutran realmente, no que llenen, como lo hacen las galletas”. 

Los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018 mostraron que en Puebla hay 14.7 por ciento de prevalencia de sobrepeso y un 11.9 por ciento de obesidad en la población infantil en edad escolar (de 5 a 11 años), lo que representa a 116 mil niñas y niños en total. En el caso de la anemia, los datos son de 25.1 por ciento entre la misma población, es decir, es un problema que afecta a 157 mil 165 infantes en edad escolar. 

Con estos datos, es todavía más preocupante la ingesta de productos con exceso de azúcares y calorías, puntualizó Brito. 

Gracias a la nueva legislación mexicana, desde el 1 de octubre de 2020, la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010 establece que los alimentos y bebidas preenvasados que rebasan los límites de azúcar, grasas, calorías y sodio deben informar de esas condiciones en los sellos visibles en la etiqueta. 

Por ello, fue a partir de la primera entrega de 2021 que las barras y galletas entregadas por el DIF de Puebla se sometieron a los criterios de la NOM y, al superar los límites permitidos, tuvieron que poner los sellos de calorías y azúcares en exceso.

Entregas de desayunos escolares en pandemia

El año pasado, en plena pandemia, el DIF poblano entregó 62 millones 28 mil 348 desayunos fríos a 82 mil beneficiarios, según el Informe de cierre 2020 del Sistema Nacional de Información en Materia de Asistencia Social. Las cifras convirtieron a la entidad en la segunda con más desayunos entregados en el año, solamente detrás de Veracruz.

Durante 2020, el Sistema DIF Nacional recomendó a las entidades federativas aumentar la entrega de desayunos fríos, aun a pesar de no haber clases presenciales, como una medida para atender la vulnerabilidad de niñas, niños y adolescentes durante la contingencia.

La Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), instó a los gobiernos estatales a “intensificar los programas y servicios para apoyar la alimentación, generando mecanismos para que niñas, niños y adolescentes de los hogares más pobres, en las zonas de mayor afectación por COVID-19 y beneficiarias/os de los programas de desayuno escolar y servicios de alimentos de escuelas de tiempo completo, puedan recibir raciones de los alimentos equivalentes para ser preparados en los hogares”, como parte de las acciones para la protección de esta población.

El año pasado, el ganador de la partida de desayunos escolares fríos fue Proveedor de Productos Mexicanos JACE SA de CV, a quien se le adjudicó un mínimo de 90 millones 486 mil 117 pesos y un máximo de 220 millones 422 mil 517 pesos, por la compra de entre 39 millones y 16 millones de envases de leche descremada, y entre 18.9 y 45.9 millones de barras, galletas y paquetes de frutas deshidratadas. 

La Secretaría de Administración estatal no contestó a la petición de información para conocer los montos de las facturas pagadas por los desayunos fríos de 2020.

Para este año, el gobierno de Miguel Barbosa proyectó la entrega de un máximo de 25 millones 158 mil 435 paquetes de desayunos escolares, de acuerdo con la licitación GESAL-033-109/2021. 

Hasta la fecha, la Secretaría de Administración no ha informado del resultado del procedimiento a través de ningún medio, aunque el fallo tendría que haberse conocido el 21 de abril. 

Sin embargo, en las etiquetas disponibles de los alimentos que ya se entregaron este año se advierte que los productos están hechos por la empresa La Italiana, productora de pastas y galletas, proveedora también del gobierno federal, de quien ha recibido contratos que ascienden a más de 900 millones de pesos solamente de 2010 a la fecha, según el concentrador de contratos públicos Todos los Contratos.

*Foto de portada: Itzel Ramírez

Comparte
Autor Lado B
Itzel Ramírez
Suscripcion