Lado B
Enviado el 03/03/2021 El autopago de Lozoya
Por Lado B @ladobemx
03 de marzo, 2021
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  Hoy toca, de nuevo, hablar de corrupción. 

 

En 2016, en los estertores del morenovallismo, el entonces titular del Consejo para la Cultura y las Artes de Puebla (Cecap) — esa invención que se creó en el sexenio del panista tras desaparecer la Secretaría de Cultura, que luego se transformó en la Secretaría de Cultura y Turismo, para luego separarse de nuevo en dos dependencia, en el círculo de los inventos sexenales… su entonces titular Jorge Alberto Lozoya Legorreta decidió autopagarse 133 mil pesos por ayudar al proyecto del Museo Barroco

Insistiré por si quedo duda (y si no quedó déjenme entonces subrayar el tema) Lozoya Legorreta era la cabeza del organismo que tenía a su cargo el MIB, su trabajo era, entre muchas otras cosas, que el proyecto funcionara, y para eso no halló mejor estímulo que autopagarse sus servicios por ir a conseguir obra barroca a España y Filipinas (eso dijo en su momento la dependencia). Vaya cosa.

El pago fue tan irregular que Legorreta tuvo que devolver el dinero (y acá déjenme decirles que la devolución fue posible luego de las solicitudes de información que se presentaron indagando sobre el asunto), eso fue lo que LADO B pudo documentar tras varias solicitudes de información y rastreo de los documentos que comprobaran el autopago.

 

 

Tras lograr trazar la ruta documental del pago y la devolución del recurso quedó la duda, ¿esos 133 mil pesos fue el único pago que Lozoya recibió como extra por su trabajo de coyote gestor de obra?

Una duda alimentada por la información de la Cuenta Pública del Cecap de ese año. De acuerdo con esos documentos la partida de gasto 3800 llamada “Servicios oficiales” y que incluye las “asignaciones destinadas a cubrir los gastos relacionados con la celebración de actos, ceremonias y actividades oficiales”, incluye la subpartida 3850, “gastos de representación”. En esa subpartida se encuentran los gastos de “servidores públicos con motivo de atenciones a actividades institucionales, originadas por el desempeño de las funciones”.

(Por cierto, bajo esa partida quedó registrado el pago de 133 mil pesos a Lozoya, y de nuevo ¿por qué le pagaron extra un servicio que debió ser parte de sus funciones? Y si la secretaría intentó justificar que fue un pago por viáticos, ¿Por qué no se registró en la partida 3700, la partida en donde se registran los pagos de pasajes?)

De acuerdo con los datos de la página cuentapublica.puebla.gob.mx en 2016 al Cecap el Congreso le presupuestó 156 mil pesos para la partida 3800, pero luego Finanzas le autorizó una ampliación presupuestal de 43 millones de pesos. Un pequeño salto financiero. Aunque sólo se gastó 39 millones (todos las cifras en números cerrados).

Va de nuevo: de 156 mil pesos a 33 millones. Me marea pensar en el crecimiento porcentual, creció 2 mil 57 veces.

 

 

Hablamos de la partida 3800, el reporte de la Cuenta Pública no ofrece mayor detalle. Es decir, no se puede saber cuánto de ese dinero fue de la subpartida 3850. 

Imaginen mi sorpresa cuando en la Secretaría de Cultura y Turismo me respondió en 2019 en tiempo de Gali Fayad como gobernador, la extensión del morenovallato que no tenían registrado ningún gasto en la subpartida 3850, ni un peso según ellos.

 

 

Para no hacerles más largo el cuento me fui a recurso, la Secretaría de Cultura y Turismo quiso salirse por la tangente al notificar que como la dependencia se conformó a principios del 2017 pues no tenían gasto registrado en 2016 hágame usted el favor, pero que como son bien transparentes si buscaron en la Secretaría de Turismo y no, tampoco hallaron nada. Curioso asunto, se les olvidó buscar en el Cecap.

Bueno, después del recurso de revisión correspondiente el ITAI resolvió a favor del solicitante aunque usted no lo crea y les dijo que no se hicieran y buscaran bien. La Secretaría de Turismo y Cultura volvió a insistir en que no, que deveritas deveritas no tenían ni un peso registrado en esa subpartida o olvidemos que los 133 mil pesos se registraron esa subpartida, y hasta mandaron su declaración de inexistencia.

El caso es que ayer recibí una nueva resolución del ITAIP que parece acá sí hizo su chambaque revisó esa respuesta de la Secretaría y confirmó que se hicieron y les dijo que o se ponen a buscar bien y en cinco días entregan la información o les impondrán sanciones. 

¿Entregarán la información? ¿Será que ahora que el gobernador Barbosa se dice tan interesado en castigar los excesos del pasado reciente, entonces conoceremos los detalles de la subpartida 3850? ¿Podrá este recurrente recurrente llegar al final del laberinto burocrático?

No se pierdan el próximo episodio de esta su newsletternovela…

 

 

Ellas investigan.

Seguimos con la lista de las reporteras de investigación mexicanas cuyo trabajo admiro.

  • Ana Lilia Pérez Mendoza (@AnaLilia_PerezM). Autora de varias investigaciones vueltas libro del sexenio de Felipe Calderón como: “Camisas azules, manos negras: el saqueo de Pemex desde Los Pinos”, investigación por la que recibió el Premio Nacional de Periodismo en 2010; y su, digamos, continuación: “El Cártel Negro. Cómo el crimen organizado se ha apoderado de Pemex”.

 

 

  • Zo Gallegos (@zogallegos). Sonorense de origen, esta joven mujer ha pasado por espacios periodísticos de investigación como los laboratorios Quinto Elemento Lab y Mexicanos Contra la Corrupción, y periódicos de mucho prestigio. Bajo el brazo carga grandes investigaciones de corrupción y desvío de recursos en instituciones como el Ejército, o el fallido trabajo del Estado Mexicano en la lucha contra el lavado de dinero, trabajo, este último, por el que la Relatoría Especial para la Libertad Expresión de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos le otorgó un reconocimiento.

 

 

  • Nayeli Roldán (@nayaroldan). Una de las autoras de la investigación “La Estafa Maestra”, de la que ya hablamos párrafos arriba. La ASF alertó sobre lo que estaba pasando, y el trabajo periodístico de Naya (y de Manu) le puso los nombres y apellidos de las personas a la que les robaron su identidad. Le dio dimensión humana al desfalco. (leído así puede sonar a que el trabajo fue mínimo, y créame que no lo fue).  

 

 

Notas que no deberías perderte:

 

 

 

 

  • Desaparecer en Puebla… Desde hace algunos años el monstruo ya estaba ahí, y avanzaba, y nada se hizo para detenerlo.

 

 

Para leer completo el boletín que todos los miércoles realiza Ernesto Aroche para hablar sobre corrupción regístrate aquí.

 

 

 

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