Fue en 2007 cuando Andrés Roemer llegó a Puebla avenderle al gobierno una idea: un festival de ideas, del pensamiento, un espacio en personas de todos los saberes presentaran sus ideas en discursos breves, porque ya se sabe que la atención de las personas se pierde rápido, es efímera. Se llamaría Ciudad de las Ideas.
Me cuenta un exfuncionario de alto nivel en el sexenio de Mario Marín que Roemer presentó su proyecto ante los empresarios que formaban parte del extinto Consejo para el Desarrollo Industrial, Comercial y de Servicios, un organismo que fue creado como concesión de Mario Marín a la iniciativa privada poblana, para evitar protestas por la imposición de un impuesto a la nómina.
“No sé –me dice– si ya venía palomeado por Marín o por algún secretario, pero cuando llegó al Consejo se valoró el impacto mediático del evento”, para nadie era un secreto en ese momento, como no lo es ahora, que Roemer trabajaba para Salinas Pliego. “Lo vendieron junto con la fuerza del conglomerado de medios de TV Azteca, y en términos de impactos y proyección para el estado no era un mal negocio, claro, los números que pusieron en la mesa era de horarios y costos premium”.
Para no hacerles el cuento largo diremos que en 2008 se realizó la primera edición del festival y 13 años se sigue haciendo. “Yo creo –me dice mi fuente– que el gobernador Barbosa encontró una buena rentabilidad política en el acuerdo, pues lo sigue haciendo, y ya tienen presupuesto para el siguiente año”.
Esas 13 ediciones le han permitido a Roemer obtener un abultado financiamiento público y privado, incluso donaciones de personas de a pie, casi mil millones de pesos. Repito la cifra, casi mil millones de pesos. Cosa curiosa, desde el año uno a la fecha Roemer ha declarado que la organización que preside y con la que recibe los recursos, Poder Cívico AC, no tiene ni un solo empleado, todo lo resuelve con voluntarios y voluntarias.
Pero Roemer además de ofrecer una pasarela de la inteligencia y la intelectualidad mundial, también ha aprovechado el festival como cebo para acosar, agredir y violentar a una decena de mujeres al menos, así lo han denunciado en redes.
Así como los millones a Roemer se le comienza a acumular las denuncias y señalamientos de depredador sexual.
El cinismo de los diputados. Ayer José Juan Espinosa dijo en plena sesión del Congreso (y no es la primera vez que lo dice) que siendo presidente de San Pedro Cholula le dio a Gabriel Biestro los papeles de reconocimiento de vecindad para que pudiera ser candidato a diputado plurinominal de Morena, cuando sabía que Biestro no vivía en Cholula.
El tema ya lo había ventilado Rodolfo Ruiz en su columna La corte de los milagros en noviembre de 2019 cuando escribió: “Gabriel Biestro le mintió al ayuntamiento de Cholula sobre su lugar de residencia, pues los documentos que entregó para demostrar que vivía desde hace cinco años de manera continua y comprobable en la junta auxiliar de San Cristóbal Tepontla no corresponden a su domicilio, sino al del diputado José Juan Espinosa Torres”.
“El ex dirigente estatal de Morena jamás ha residido en la prolongación de la 15 Sur 1310 de esa junta auxiliar, como lo declaró ante la Secretaría del ayuntamiento de San Pedro Cholula y ante el Consejo General del Instituto Electoral del Estado”.
En fin, la mentira y el cinismo.
Ellas investigan.
Hace algunos años una colega de un estado del norte del país me decía que el periodismo de investigación era un club de Toby. O que al menos eran los hombres los que tenían los foros y los reflectores. Y mucho de razón tenía, aunque para cuando hablamos del tema ya había una cantidad importante de mujeres reporteras haciendo investigación, levantando el tapete para sacar a la luz pública la basura que esconden los hombres y mujeres del poder.
Pensé en esperar a marzo para hablar del tema, pero qué diablos, porqué esperar hasta entonces para hacer una lista de las reporteras de investigación mexicanas cuyo trabajo admiro cuando puedo hacerla hoy. Así, sin más preámbulo, acá una primera parte de lista.
Alejandra Xanic. La actual directora de El Quinto Elemento Lab ganó en 2013 un premio Pulitzer por una investigación que realizó en conjunto con el reportero David Barstow publicada en The New York Times sobre la política de sobornos de Walmart de México para instalar sus tiendas y conseguir permisos.
Thelma Gómez. Reportera freelance que encabezó y coordinó el equipo que produjo el reportaje Los explotadores del Agua, que fue finalista en el premio de periodismo con más renombre en iberoamérica, el que otorga la fundación Gabo; y ganó el premio de periodismo de investigación latinoamericando, el que entrega el Instituto Prensa y Sociedad de Perú.
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