¿Qué chingaos pasa con el transporte público en Puebla?

Mientras las rutas con más quejas siguen por las calles, la nueva RUTA lejos de ser solución es, como se veía venir, un problema más

Foto: Marlene Martínez

Jerónimo Villa

@Jerome_Vil

Son las nueve y media de la noche, estoy parado a la mitad de la diagonal Defensores de la República en un paradero de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA). Tengo que llegar al Paseo Bravo, quedé de verme con alguien. Todos los camiones que pasan van atascados, tal vez si no tuviera una mochila tan grande me hubiera metido en alguno. Dejo pasar varios, todos se desbordan de gente. Mi idea es tomar la línea 1 y transbordar a la línea 2 recién inaugurada para llegar al Paseo. Le pregunto a dos señores que están esperando si hay otra forma de llegar, me sugieren que tome la alimentadora aunque tarda un poco. Me arriesgo, salgo del paradero y atravieso la calle hasta la parada de camiones. Pasan unos minutos, llega una alimentadora pero va a la CAPU. Espero más de 25 minutos y nada, de momento pienso de nuevo en tomar la troncal, siguen llenos. ¡Maldita sea!

Mientras camino a la calzada Ignacio Zaragoza, donde a fuerza pasa algún otro camión que me saque de aquí, maldigo una y otra vez a la RUTA. Me acuerdo del meme donde aparece un camión amarillo con azul de la inconfundible ruta Agua Azul-Mayorazgo con la frase: «¿Me extrañan culeros?». Me río solo. Pero luego me acuerdo que cuando recién estaban colocando el carril confinado de la RUTA en la 11 norte-sur vi a un ciclista ocuparlo, en ese momento un camión azul con amarillo se pasó a ese carril y casi se lo lleva. El chavo de la bici se tuvo que subir al camellón para que el autobús pasara a toda velocidad, rebasando al resto de coches atorados en el tráfico, y no lo arrollara.

Me detengo unos minutos. ¿Qué chingaos pasa con el transporte público en Puebla? ¿En serio todas las rutas convencionales son tan malas? ¿Valió la pena sacar los camiones de la Diagonal y la 11 norte-sur para que entrara la RUTA?

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Más allá de percepciones personales y para tener certeza, le pregunté a la Secretaría de la Contraloría y a la Subsecretaría de Transportes, que ahora forma parte de la Secretaría de Infraestructura: «¿Cuántas revisiones se hicieron a las concesiones de transporte público? ¿Qué anomalías o irregularidades se encontraron en dichas revisiones? ¿En cuáles rutas se encontraron más anomalías? ¿Qué sanciones se interpusieron? ¿Se aplicó algún retiro de concesión?”

Foto tomada de intoleranciadiario.com/

En respuesta a la solicitud de información folio 00106015 la Contraloría, que a partir de la reforma a la Ley de Transportes publicada el 20 de diciembre de 2013 se encarga de revisar el transporte público, respondió que a la fecha realizó 11 mil 738 inspecciones.

Las irregularidades más frecuentes son:

  • No portar la póliza del seguro del viajero o se encuentre vencida.
  • Circular con vehículos en mal estado de presentación, seguridad o de funcionamiento.
  • No portar el tarjetón de concesión o permiso.
  • Circular con cristales, medallón y parabrisas que no estén en óptimo estado, no contar con limpiadores, circular con vidrios polarizados.
  • Falta de tarjeta de circulación.
  • Llantas en mal estado, con objetos que sobresalgan al rin o tapón.
  • Circular sin una o ambas placas de circulación vigente.
  • Prestar el servicio público de transporte sin la concesión correspondiente.
  • Prestar el servicio con vehículos que excedan la antigüedad establecida.
  • Realizar paradas de ascenso y descenso de pasaje en lugares no autorizados.
  • Llevar pasajeros sentados en lugares no destinados para ese fin o acompañarse por persona que distraiga la operación del vehículo.
  • Ascender o descender pasaje fuera de las zonas de seguridad.
  • No portar la licencia vigente que corresponda al tipo de vehículo y servicio de que se trate.
  • Que el personal no trate correctamente al usuario.
  • Circular sin hacer alto total cuando así lo marquen los señalamientos viales.
  • Por llevar las puertas abiertas cuando el vehículo se encuentre circulando.

Con respecto a cuáles son las rutas donde se encontraron más anomalías (cha – cha – cha – chaaaán) la dependencia menciona las siguientes:

  • CU Boulevard
  • Rápidos de San Antonio
  • UTP (ésta no la ubico)
  • Ruta 3
  • Ruta 10
  • Azteca
  • Ruta 33
  • JBS (ésta tampoco)
  • Ruta 52
  • Ruta 76

Con respecto a la revocación de concesión, la Contraloría pone de manera textual: “le informo que de acuerdo al artículo 131 de la Ley en comento, la revocación o suspensión de concesiones, resulta ser un asunto competencia de la Secretaría de Infraestructura y Transportes”.

Y la Secretaría de Infraestructura y Transportes contestó a la solicitud de información folio 00106115 que: “conforme con lo señalado por los artículos 106 de la Ley del Transporte para el Estado de Puebla, 102 y 214 Bis de su Reglamento, no se prevé el retiro de concesiones, solo (sic) de suspensión, revocación y terminación”. (¡¿¿WTF??!)

Con respecto a las otras preguntas la subsecretaría respondió:

Tomada de poblanerias.com

“Con fundamento en el artículo 54 fracción I y IV de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de Puebla, atentamente se le comunica que, con relación a sus preguntas relativas a ¿Cuántas revisiones se hicieron a las concesiones de transporte público?, ¿Qué anomalías o irregularidades se encontraron en dichas revisiones? y ¿En cuáles rutas se encontraron más anomalías?, esta Secretaría no es competente para dar respuesta respecto de la información solicitada por Usted, por lo que se sugiere realice su petición al siguiente Sujeto Obligado, denominado Secretaría de la Contraloría».

Sin embargo, el año pasado hice una solicitud de información folio 00367014 y allí sí me contestaron cuáles eran las rutas con más quejas ciudadanas desde 2011 hasta agosto de 2014, además, que para sancionar a estas unidades o para dar respuesta a las quejas de los ciudadanos “se programaron operativos en contra de las rutas que registran el mayor índice de quejas o denuncias por parte de la ciudadanía de manera mensual” y se aplicaron multas o apercibimiento sin detallar cuántas y cuáles.

En fin, la reina de las quejas entonces es la Ruta 10 con mil 262 en 46 meses y el segundo lugar se lo lleva la Ruta Loma Bella con mil quejas en ese mismo lapso. (Sí me checa)

Otras de las que también tienen bastantes quejas son: la Cree Madero (941), Ruta 2000 (856) y Ruta Cholula (687).

A ver, momento, durante estos últimos cuatros años han salido varias rutas: la 32 y 32A por la línea 1 de la RUTA; las Agua Azul-Mayorazgo y la Galgos del Sur por la línea 2; y la Bicentenario A por un choque el 2 de octubre de 2013, donde falleciera una persona.

En los casos de la 32, 32A, Mayorazgo y Galgos del Sur el argumento para que salieran fue la entrada de los camiones articulados del metrobús; la Bicentenario A, de acuerdo a un comunicado de la entonces Secretaría de Transportes (ST), “ante diversas irregularidades, como el exceso de velocidad, que hoy derivaron en un trágico accidente”.

¿Qué tantas quejas tenían estas rutas?

Las rutas 32 tenían pocas quejas, al menos según lo que dio a conocer la ST, la 32A acumula 18 quejas en casi cuatro años y la 32 tiene 20. A pesar de mi anécdota con el ciclista, la Mayorazgo tenía 57 quejas de 2011 a agosto de 2014 y la Galgos del Sur registró 84 en ese mismo periodo. La Bicentenario A tenía 415 (también en el top ten de las más gachas y sin contar con que ya no estaba operando en 2014).

Y me vuelvo a preguntar: ¿Qué chingaos pasa con el transporte público en Puebla?

Mientras rutas como la 10, que repite en la lista de Contraloría y Transportes, o Loma Bella siguen volándose las señales de tránsito, manejando de manera imprudente, maltratando a las personas con discapacidad o de la tercera edad y no respetando la parada solicitada, también agrediendo a sus pasajeros (todo esto no me lo invento, lo dice la ST en las 103 hojas que me mandó). Otras rutas que no eran tan malas (en término de quejas) ya no circulan.

¿Qué concluyo de todo esto?

Primero, que las quejas ciudadanas y hasta las revisiones de las autoridades valen queso, las rutas de las cuales más se quejan los poblanos y que tiene más anomalías operan como si nada.

Con excepción de la Bicentenario A, el gobierno del estado no ha desaparecido rutas con base en el servicio que brindan a los ciudadanos y hasta tengo mis dudas de que no haya algún otro motivo de fondo, sino ya no hubiera camiones amarillos correteándose a toda velocidad por la 31 poniente-oriente.

Segundo, ateniéndonos a las quejas ciudadanas, las rutas que salieron para que entraran las líneas 1 y 2 de la RUTA no eran tan malas, y en todo caso podrían haber complementado el proyecto del metrobús, sobre todo ahora que no hay abasto con los camiones que brindan el servicio. El mismo estudio “Análisis Costo Beneficio del Proyecto de: Transporte Masivo de la Cuenca Norte-Sur de la Zona Metropolitana de Puebla” dice que para el proyecto son necesarios 78 autobuses articulados con capacidad para 160 pasajeros, 44 autobuses para cien pasajeros y otros 40 camiones para rutas auxiliares con capacidad de 40 pasajeros.

De acuerdo a los concesionarios circulaban 240 camiones de Agua Azul-Mayorazgo y Galgos del Sur (que transportaban a unas 14 mil personas). Para la línea 2 de la RUTA están operando 65 unidades, 27 autobuses articulados, con capacidad para 160 personas, y 38 camiones para cien pasajeros (que en total transportan a unas 8 mil almas).

Tercero, es urgente que el gobierno implemente acciones para mejorar el transporte público, más allá de meter un metrobús, más allá de exigir que las unidades no tengan más de diez años de antigüedad. Los poblanos nos merecemos un transporte de calidad y que se nos tome en cuenta para decidir esas acciones, como más ciclovías (mi sueño dorado) o un reordenamiento de las rutas tradicionales.

Y para no dejarles con la duda sobre qué pasó con mi cita: bueno, llegué 35 minutos tarde, tomé la ruta 72 y luego en el bulevar 5 de mayo otra que llevara al Paseo Bravo. La persona con la que me quedé de ver me hizo comprarle un molote para que me perdonara la impuntualidad. Me gasté 32 pesos más de lo que tenía pensado.

Acá las respuestas que ofrecieron la Secretaría de Transportes y la Secretaría de la Contraloría a las solicitudes que se hicieron

Quejas reportadas por usuarios a la Secretaría del transporte

Rutas de Puebla y sus quejas

Revisiones de la Contraloría al transporte público

Contraloria Rutas

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Ver comentarios (4)

  • yo estoy a favor de un sistema de transporte articulado como el metro bus, sin irme a considerar si las rutas existentes eran malas o buenas (que las considero malas), un sistema como el propuesto siempre es mejor opción por sus características, ya que brinda un servicio de mejor calidad, más confiable y digno (enumero abajo) que rutas aisladas como las que cubrían el servicio sobre esa zona de la ciudad todos sabemos eran suficientes y ese era su acierto ) siendo ésto el error de la RUTA 2 del metro bus, tan fácil como el conteo de pasajeros que arrojan las cifras, de 14 mil pasajeros a 8 mil cubriendo apenas poco más de la mitad.
    Puntos a favor para el metrobus:
    1. NOS PRIORIZA. el carril confinado genera rapidez y desahogo exclusivamente a los camiones públicos, priorizando así a la mayoría, es decir, si en un camión van 160 personas que no te están generando 160 espacios de carro en una vía, es justo que éste tenga prioridad.
    2. UN SISTEMA contra camiones aislados. siempre he creído que cada camión es un mundo y que te irá de acuerdo al ánimo del chófer, es decir, dependes si el chofer necesita más pasaje, o incluso si va echando novi@ y le vale el mundo exterior, yendo a velocidades sumamente lentas o rápidas y/o echando carreras con sus compañeros (donde además de generar un servicio de mala calidad, no a fin a tus tiempos, ponen en riesgo la vida de todos los que estén alrededor de estos choferes que llevan prisas.
    mientras que un metro bus bien gestionado lo ideal es que de acuerdo a la cantidad de personas y la hora del día se determinaría cada cuanto pasa cada unidad, siendo un servicio más uniforme, donde sabes que cada tantos minutos va a pasar la unidad y el tiempo de nuestro traslado lo prodríamos administrar mejor.
    3. seguridad: un sistema de metro bus, cuenta con cámaras, policias y ademas torniquetes en cada paradero, que el filtro para acceder a cada unidad es mayor y con ello es menos probable sufras un asalto dentro de estos, en lo personal a mi nunca me han asaltado en la línea 1 (e incluso me siento segura que siempre saco mi celular sin ningún miedo,) que es la que cubre lo que antes era la ruta 36 donde 2 veces me robaron mi celular o los típicos asaltos.
    Ademas el metro bus tiene sus propias reglas, es decir, nunca iras colgando de la puerta de este, porque no está permitido una que avancen con la puerta abierta por lo tanto no te dejan poner en riesgo tu vida.
    4. calidad. las unidades aun siendo austeras son de mejor calidad, más limpias, sin vidrios rotos, polarizados, no llevan música a todo volumen, o luces neon que te hacen alucinar, el servicio lo siento más digno y uniforme.
    5. conexiones. sé que eso no sucede en Puebla, apenas hay dos lineas y ambas paralelas una a otra, pero si se hiciera una malla mínima de reparto de pasajeros, es decir una que cubriera necesidades de norte a sur y otra de este a oeste (por poner un ejemplo) podrías transbordar, y en ese caso gastar un sólo pasaje, llegando así a destinos más lejanos con menos.
    6. el metro bus, (aunque en Puebla igual tampoco pasa, jaja) tiene la posibilidad de ser más INCLUYENTE en todos los paraderos tiene lineas táctiles en el piso para discapacitados visuales, y contemplan rampas para personas en sillas de ruedas, facilitando así el transporte a las personas más vulnerables, mientras que en un camión incluso aunque no vayas en silla de ruedas corres riesgo al subir si el chofer no se fija y arranca antes, digo, a quien no le ha pasado?
    Creo que todos los poblanos estamos satanizando una forma muchísimo más viable de trasladarnos, más digna, que si es de mejor calidad y sobre todo más democrática para con la ciudad, si, porque nos da preferencia por primera vez a la mayoría que tomamos el transporte público ante las minorías que cuentan con un carro, nos han dejado un carril exclusivo, otra cosa, como es posible que en ciudades que nos duplican en población este sistema funcione y aquí no, pues fácil, no se esta cubriendo la demanda.
    Por lo tanto, que pasaría si esta linea 2 tuviera los suficientes camiones y ademas en las partes de la ciudad que no cubre se apoyara de las rutas que existían complementándose, no sé, que se hiciera lo necesario para la demanda real existente, considero sería una buena opción de transporte a la que podríamos estar abiertos, claro, siempre y cuando cubriera nuestra necesidad de movilidad con eficiencia.

    • Gracias por leer el texto. A mí también me parece que el metrobús no es mala idea, el problema es la forma en que se implementó, sobretodo por la falta de camiones. En mismo estudio que pagó el gobierno del estado se menciona que para la línea 2 se necesitan 78 autobuses articulados con capacidad para 160 pasajeros, 44 autobuses para cien pasajeros y otros 40 camiones para rutas auxiliares con capacidad de 40 pasajeros, pero sólo hay 27 autobuses articulados y 38 camiones para cien pasajeros.
      En cuanto a las rutas normales, creo que sí es necesario que ordenen haya o no más líneas de la RUTA y también que se tomen en cuenta las quejas ciudadanas, porque como mencionas el servicio de muchas de ellas es muuuuuy malo.

  • Diana, está bien padre tu copy paste, neta, el metrobus sería un buen proyecto si fuera barato o de igual costo que una ruta convencional, no andes chingando con que mejora y la chingada, en bosques pasó a chingar a usuarios de la línea 32, con las estaciones en mal estado, torniquetes que se tragan tu varo, falta de unidades.... si tan solo lo hubieran planeado con más precisión y el costo no fuera exagerado pensaría que fue un buen proyecto, la infraestructura quedó bien, se ve moderna y la chingada, pero eso no justifica el despido de cientos de trabajadores, o nuevamente, los costos expresados en materiales, cemento hidráulico que se agrieta cada 3 mese,etc...

  • Solo veo una mesa de cafetería con gente arreglando el mundo. Tratando de convencer al interlocutor y de paso quedar convencido.