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Creo que Rubén es la muestra. Solo, sin recursos, únicamente con su sentido común, ha hecho el trabajo que ni las policías, ni las comisiones de Derechos Humanos han podido hacer: Leonardo Herrera
Xavier Rosas
@wachangel
“Esta noche emprendo vuelo con mochila al hombro, en el camino decido para dónde ir, espero encontrármelos en algún lugar”, escribió en su muro de Facebook, el pasado 25 de febrero, el defensor de Derechos Humanos Rubén Figueroa.
Oriundo de Tabasco, el activista realiza un trabajo que algunas organizaciones como Movimiento Migrante Mesoamericano, el Albergue La 72, Amnistía Internacional, entre otras, han desarrollado en la defensa de los derechos humanos de los migrantes centroamericanos en su paso por México, debido a que hasta el momento los altos índices de violencia e inseguridad para este sector no han disminuido, y al parecer, las autoridades continúan sin atender.
Ante las cifras de alrededor de 70 mil migrantes centro y sudamericanos desaparecidos en su tránsito por México, que ha denunciado Movimiento Migrante Mesoamericano, la labor de búsqueda de estas personas continúa, al menos para los defensores de migrantes, quienes continuamente han denunciado la colusión de las autoridades con el crimen organizado, o los secuestros y extorsiones de los que son presa. Sin embargo, la búsqueda de los desaparecidos, así como su protección han sido relegados por el gobierno mexicano.
“Realmente las autoridades mexicanas ni siquiera tienen el interés de encontrar a las personas desaparecidas, incluso las mexicanas; tenemos una lista que acaba de publicar la Secretaría de Gobernación de miles de personas desaparecidas y al parecer no hay un trabajo para tratar de encontrarlas”, señaló en entrevista para Lado B, Leonardo Herrera, investigador del fenómeno migratorio.
Organizaciones de defensores de derechos humanos han llevado a cabo un trabajo de visibilización de los migrantes centroamericanos ante la violencia y los delitos que enfrentan en su paso por México. Sin embargo, su trabajo también conlleva un riesgo inminente: “porque las denuncias que presentan, obviamente sí incomodan a muchas autoridades. Pero también algo de mucho riesgo es estar incomodando al crimen organizado, y los defensores han recibido amenazas por teléfono, han llegado incluso personas a los albergues a amenazarlos. También el acoso contra ellos en los retenes, con las policías, es continuo”, denunció Leonardo Herrera.
Cabe recordar que en el estudio “Transformar dolor en esperanza: Defensoras y defensores de derechos humanos en América”, realizado por Amnistía Internacional (AI), señaló que los defensores de los derechos humanos en México “sufren hostigamiento judicial, son detenidos sobre la base de pruebas deficientes y se enfrentan durante años a cargos falsos contra ellos porque se dictan órdenes de detención que luego no se ejecutan”.
“Únicamente con su sentido común”
Con mochila al hombro, Rubén Figueroa inició un trabajo de búsqueda de migrantes centroamericanos desaparecidos desde hace más de un año. Gracias a ello muchas familias de centroamericanos han logrado reencontrarse.
A los 15 años cuando decidió migrar a Estados Unidos, lugar en el que encontró la labor que quería desarrollar en su país: “conviví con los migrantes de todas partes del mundo, pero sobre todo con los centroamericanos. Reí, lloré al lado de ellos, entendí, escuché qué estaba pasando con ellos cuando transitaban por mi país, y después de 5 años uno logra comprender a América Latina desde otra perspectiva”, relató en una entrevista a este medio en 2011.
“Creo que Rubén es la muestra. Solo, sin recursos, únicamente con su sentido común, ha hecho el trabajo que ni las policías, ni las comisiones de Derechos Humanos, han podido hacer”, consideró Leonardo Herrera, quien también señaló que visibilizar la condición que enfrentan los centroamericanos es trabajo de muchas organizaciones como Movimiento Migrante Mesoamericano, La 72, entre otras, lo que ha permitido que se escuchen las voces de los migrantes; aunque sigue siendo necesario que los medios de comunicación involucren en sus agendas este fenómeno.
“Él es una muestra de que es un trabajo que está abandonado, un trabajo que nadie quiere hacer, y creo que lo que él está mostrando es que sí se puede”, aseveró.
Defensores y el desinterés de las autoridades
Para Leonardo Herrera se pueden distinguir dos acciones que llevan a cabo los defensores de derechos humanos de migrantes centroamericanos: “unos son los que desde hace muchos años se han dedicado a brindar ayuda humanitaria, quienes han hecho trabajo para construir los albergues para darles alojamiento, los que les proporcionan alimentación, agua, ocasionalmente servicios médicos, y que obviamente han sido de un trabajo vital para la supervivencia de los migrantes”.
Y agrega: “los otros son los que, a partir de ahí, han hecho el trabajo de visibilización tanto de los migrantes, como de los abusos que se cometen en su contra. Es decir, son ellos los que hacen las denuncias de los secuestros, de las extorsiones, de los asaltos, de todas las violaciones que se cometen en contra de los migrantes”.
Su trabajo se ha dado a conocer en mayor medida desde hace tres años, debido al incremento en la violencia por la política en Seguridad Pública impulsada por Felipe Calderón Hinojosa. Asaltos, extorsiones, secuestros, el hallazgo de fosas comunes como la de San Fernando, llamaron la atención de los medios internacionales; sin embargo, la acción de la autoridad pareciera no existir.
“Si no hay complicidad, aunque en algunos casos las autoridades han resultado coludidas con el crimen organizado, en muchos casos ha sido la omisión para dejar pasar eso por alto. Con las denuncias que se han dado a conocer desde hace tres años a la fecha, ha hecho que muchas autoridades volteen a este problema, aunque siguen sin hacer algo al respecto”, consideró.
Y agregó: «hasta el momento no hay un trabajo que se haya realizado buscando detener a delincuentes que estén en las vías del tren, por ejemplo; no han hecho su trabajo las autoridades para detener a los secuestradores. O sea, sí hacen operativos, pero éstos son para detener a los migrantes, pero no hay un trabajo policíaco para detener a quienes están cometiendo ilícitos contra los migrantes. Desde las autoridades, en los niveles más bajos, ni las Federales, ni a las de las dependencias, a nadie le interesa hacer frente a esto. Y es algo muy grave porque esto ha provocado que se incrementen estos delitos”.
Cabe recordar que con la designación de Ardelio Vargas Fosado como nuevo delegado del Instituto Nacional de Migración, activistas y defensores de derechos humanos, consideraron que con su nombramiento “el INM pasa a ser una instancia policial más, en manos de un personaje que dirigió operativos policíacos que resultaron en torturas, asesinatos y detenciones arbitrarias”.
Días después de haber ocupado el cargo, aseguró que el enfoque de la política migratoria sería la “seguridad nacional”. Ante ello, Leonardo Herrera consideró que “realmente pensar que los migrantes ponen en riesgo la Seguridad Nacional, no le encuentro lógica. El riesgo no está en ellos, sino en todos los lugares en donde hay personas que secuestran, que violan, que asaltan, lugares muy focalizados en la zona de paso, en la ruta del tren. Realmente no hay acciones concretas para tratar de erradicar esto. Tienen que existir otro tipo de políticas, tiene que haber reformas de ley”.
Y agregó: “el problema de los migrantes es que realmente son invisibles, nadie sabe que entraron al país salvo sus familiares que saben que iban a Estados Unidos. Los secuestran, los matan, los avientan en cualquier lado y nunca hay un seguimiento para saber quiénes eran, y peor, no hay una prevención para este tipo de delitos. En las vías vas a encontrar operativos contra los migrantes, pero no para identificar a gente armada que los robe o los secuestre. Las zonas donde ya se conoce que son secuestrados, no son zonas que estén vigiladas”.