@ericdmontero
«Cuando le pregunta uno a un niño a qué quiere dedicarse, es muy triste que dé como respuesta ‘minero'», dice María Guadalupe Meléndez Yáñez, docente de educación primara en el municipio de San Juan Sabines, región donde la mayoría de los hombres ejercen este oficio.
«Aquí sólo muy pocos niños dependen de padres profesionistas: de 35 niños, 30 son hijos de mineros», afirma la maestra en entrevista para Lado B, y refiere que en el caso de los que ya los han perdido se encuentran ausentes en el salón de clase, sin querer jugar con sus compañeros y pensativos.
“El trabajo educativo corresponde a tres: al alumno, al maestro y al padre de familia, cada quien hace su parte. Pero nuestra realidad en San Juan Sabines es muy deplorable, los padres tienen que trabajar muchísimas horas para poder vivir un poquito, y las madres también. No se cumple, no se puede dar ese avance que nosotros queremos”.
Mineros y familiares de las víctimas en Pasta de Conchos que se dieron cita en el Senado de la República afirman que un trabajador de este sector gana de 600 a mil pesos a la semana y que si llegan a tener un accidente no está cotizado, les pagan en bonos. Es demasiado el esfuerzo y el peligro a que se exponen.
El senador por el Partido de la Revolución Democrática, Alejandro Encinas, refirió que él y sus compañeras Silvia Garza, del PAN, y Angélica de la Peña trabajarán en una propuesta de ley para el sector minero.
EL PEPO