A través de un comunicado, la Alianza contra el Fracking advirtió que el pozo de gas Krem-1, operado por Petróleos Mexicanos (Pemex) en el municipio de Las Choapas, Veracruz, cumple más de 130 días sin control tras registrar una explosión e incendio el pasado 5 de marzo. De acuerdo con la información, la empresa paraestatal manifestó su incapacidad para contener la fuga durante los próximos meses, situación que incrementó las afectaciones en las comunidades locales, sus medios de subsistencia y el entorno natural.
El hijo de un ganadero del ejido Constitución Mexicana, donde se encuentra el pozo Krem. En ese terreno hay 27 vacas muertas, la mayoría de los árboles secos y todo el pasto quemado. Foto: Pablo E. Piovano
María Alegría Palma, 63 años, ejido Ignacio López Rayón. “Cae ‘la sal’ y destruye todo. Se mueren los animales, los frutales, la siembra de maíz se acabó. A mí nunca me agarraba gripa y ahora estoy con gripa desde marzo. Pemex dice que el aire no está contaminado pero esto es la peste”. Foto: Pablo E. Piovano
Habitantes de las zonas aledañas reportan complicaciones de salud que incluyen dificultades respiratorias, náuseas, vómitos, dolores de cabeza y problemas para conciliar el sueño debido al ruido. La población afectada señala que la atención médica en la región es precaria y padece desabasto de medicamentos básicos esenciales para el tratamiento de los síntomas.
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El impacto económico y ambiental incluye la pérdida de cultivos de milpa, árboles frutales y pastizales, así como el deceso de ganado y animales de traspatio de las familias locales. Estos daños contrastan con la evaluación de riesgo de la Manifestación de Impacto Ambiental, la cual catalogó el descontrol del pozo como un riesgo tolerable que no dañaría a la población ni al ecosistema.
Una de las 27 vacas muertas del terreno contiguo al pozo Krem 1. En otras parcelas también se encontraron decenas de animales muertos. Foto: Pablo E. Piovano
Reina Torres Sánchez vive en Ignacio López Rayón, a unos 3 kilómetros del pozo y es uno de los ejidos más afectados. “Se me murieron 60 pollos, y todos los pájaros aparecen muertos. Los peces también. El agua era clarita acá y ahora lleva un aceite encima”. Foto: Pablo E. Piovano
«Este desastre —señala el comunicado— muestra claramente los riesgos que conlleva la extracción de combustibles fósiles en la víspera de la aprobación del fracking por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum. No hay razones para afirmar que se puede utilizar la técnica de fracking sin provocar daños graves a la población, al medio ambiente y a la economía de las comunidades».
Por su parte, las autoridades oficiales sostienen que los niveles de contaminación se mantienen dentro de los parámetros permitidos y aseguran brindar atención adecuada a los pobladores. Pemex indicó que el Instituto Mexicano del Petróleo realiza mediciones de la calidad del aire, aunque los datos sobre horarios, vientos, ubicaciones y límites de detección no se han publicado de forma transparente.
Cruz Pérez es atendida por un médico particular, en la comunidad Ignacio López Rayón. “El pozo comenzó a zumbar y zumbar. El olor no se soporta. Hace unos días me empezó a faltar la respiración y sentí que me moría”. Foto: Pablo E. Piovano
Aquí puedes consultar el comunicado íntegro.