La publicación fue actualizada a las 22:15 hrs del 18 de diciembre, tras recibir una puntualización sobre el tema por parte del equipo de comunicación del gobierno del estado. El texto se incluye íntegro al final de esta entrada.
A menos de una semana de iniciar, la gubernatura de Alejandro Armenta Mier empieza a oler mal, como a basura. Apenas ayer, Alejandro Armenta Mier dijo, refiriéndose al basurero criminal de PRO-FAJ en Cholula, que»… el relleno sanitario se va a transformar en un Centro de Transformación de Desechos Orgánicos e Inorgánicos, y así vamos a apoyar a todos los municipios.”
Despreciando el decreto democrático que los Pueblos Cholultecas hicieron en toda forma el 14 de mayo de este año para formalizar el cierre del basurero intermunicipal, desestimando sus preocupaciones, ofendiendo su dolor y su lucha por evitar que esa monstruosidad ecocida siga contaminando el agua, el aire y la tierra de la región, Armenta aseguró que está tratando de hacer gestiones con la PROFEPA y la empresa PRO-FAJ Hidrolimpieza para reabrir el basurero con un nuevo nombre. No es raro que en los relevos caciquiles gubernamentales haya intentos por reactivar proyectos y negocios que fueron detenidos por movimientos de resistencia, pero reactivar esa fuente de devastación del agua, la tierra y el aire que además presenta riesgos enormes a la salud de las poblaciones de toda la región es un nuevo nivel de absurdo. La pregunta inevitable es ¿Por qué el énfasis en ese proyecto ecocida y criminal?
Tal vez te interese leer: América Latina: el depósito final de la basura ajena
En nuestro reporte ¿El cártel de la basura? Relaciones de poder y laberintos legales en el basurero de las Cholulas ya habíamos establecido la estrecha relación entre la empresa PRO-FAJ Hidrolimpieza, encargada de construir y administrar el basurero intermunicipal de Cholula durante el gobierno de Rafael Moreno Valle, que está estrechamente relacionada con Cuauhtémoc Ochoa, ahora senador por MORENA en Hidalgo, que el 14 de diciembre felicitaba públicamente en Facebook a su “estimado amigo” Alejandro Armenta, por el inicio de su mandato.
Tal vez ahora la felicitación y la “amistad” se entienda un poco mejor si tomamos en cuenta que Ochoa fue funcionario de SEMARNAT durante la administración de Enrique Peña Nieto mientras Armenta era director del RENAPO, después de coordinar la campaña del ex-presidente en Puebla en 2012. Tal vez tampoco es casualidad que ahora Ochoa presida la comisión de Hacienda y Crédito Público en el Senado, la misma comisión que presidía Armenta siendo senador, la comisión encargada del presupuesto, entre ellos el de Puebla. Tal vez así, el énfasis en reabrir el basurero criminal con la etiqueta de “transformación” también suene menos a casualidad.
Llamar centro de transformación de residuos a una reapertura en el mismo centro ecocida, que tras su clausura por parte de PROFEPA ni si quiera ha sido desmantelado apropiadamente, no se puede entender de muchas formas más que como la intención de seguir lucrando con el ecocidio, llamándole cuidado al medioambiente, desarrollo sustentable, ordenamiento ecológico. Es cambiar de nombre para seguir protegiendo al cartel de la basura y sus crímenes socioambientales. Su declaración y el gesto que implica para Ochoa, también conocido como “el Rey de la Basura” parece un anuncio de que su administración fortalecerá las redes criminales empresariales, algo que nos hace recordar a otros sexenios poblanos y otros reyes, de la mezclilla, por ejemplo.
Ya huele, como la basura, a que la nueva administración tratará de fabricar “acuerdos” con las comunidades afectadas, a tratar de pervertir la democracia autónoma que crece en los pueblos cholultecas, con reuniones privadas y acuerdos ocultos. Huele también a que empieza el proceso de reciclaje de prestanombres para hacer el mismo negocio, para los mismos, pero con un nuevo nombre y razón social.
Falta ver si el gobernador Armenta sigue adelante con esto, lo que haría explícito su vínculo al cártel de la basura. Por lo pronto parece que en Puebla la vocación de MORENA es acumular la misma basura de los sexenios anteriores del PRI y del PAN, del morenovallismo, del marinismo, y hacernos creer que es una transformación… de residuos.
Sea como sea, sabemos que los Pueblos Cholultecas seguirán defendiendo la tierra, el agua, el aire y la vida, así como sabemos que en todo el mundo hay gente honesta y de buen corazón que se mantiene atenta y alerta ante la amenaza que acaba de lanzar el gobernador de Puebla y ante la provocación que implica tratar de reestablecer el servicio de energía eléctrica en el basurero con presencia de la policía y que parece que puede ocurrir en los próximos días. El gobernador Armenta será responsable de lo que pueda ocurrir las próximas horas y días a las y los defensores del medioambiente que digna y ejemplarmente clausuraron ese basurero de muerte.
***
Puntualización del gobierno del estado sobre el tema:
- En reunión con la procuradora de Profepa, el gobernador le comentó de la problemática de ese relleno sanitario, en respuesta la procuradora señalo que se va a cerrar el relleno sanitario de manera definitiva por el término de su vida útil, se le requirió a la empresa su plan para realizar labores del cierre definitivo de acuerdo a la normatividad .
- La gestión de residuos es una facultad de los municipios y el estado solo dictamina la viabilidad de los predios según la normativa.
- Sobre restablecer la energía eléctrica, con el propósito del trabajo de maquinaria para hacer las labores propias del tratamiento de los residuos para el cierre definitivo.
- La clausura y saneamiento de rellenos sanitarios implica el cierre seguro de los sitios de disposición de residuos sólidos, asegurando la protección ambiental a largo plazo.
- Este proceso incluye la cobertura del área con capas impermeables y vegetación, la instalación de sistemas de control y tratamiento de lixiviados, y la captura de gases generados por la descomposición de los residuos. Además, de realizar acciones de monitoreo y mantenimiento continuo para prevenir cualquier impacto ambiental negativo, restaurando el área para posibles usos futuros y asegurando la integridad del entorno natural.