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Bitcoin: una realidad en El Salvador
Empezó a regir el bitcoin como divisa de curso legal en El Salvador. ¿Qué implica esto realmente para la gente? ¿Qué intenciones hay detrás? ¿Es el comienzo del futuro, o más bien un fracaso anunciado?
Por Connectas . @
09 de septiembre, 2021
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Fabiola Chambi

Pocas veces El Salvador había atraído tantas miradas como el martes 7 de septiembre, pues ese día comenzó allí una nueva realidad en el mundo: la del bitcoin como moneda de curso legal en un país. Luego de una aprobación exprés del Parlamento, controlado por el presidente Nayib Bukele, el primer experimento mundial de las criptomonedas comenzó entre fallas técnicas y muchas dudas.

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Los salvadoreños se enteraron de una forma insólita: Next week I will send to Congress a bill that will make bitcoin a legal tender in El Salvador. Con este mensaje en inglés y en un video pregrabado, el 5 de junio de 2021 Bukele anunciaba en una conferencia mundial en Miami que esta moneda tendría curso legal en su país. Como era de esperarse los fanáticos de esta tecnología, eufóricos, colmaron el escenario con sus aplausos. Pero al mismo tiempo sus compatriotas recibían desconcertados la noticia a cientos de kilómetros.

La medida llegó en un clima político efervescente, dividido entre quienes respaldan casi a ciegas al mandatario en todos los temas y quienes lo rechazan porque empiezan a ver  cada vez más señales de autoritarismo. Una sensación agudizada tras el fallo de la Sala de lo Constitucional del Supremo, controlado por Bukele, que habilitó la reelección presidencial y le dio pie a un segundo mandato en 2024. Un manual ya practicado por varios gobiernos en la región.

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En el país de Bukele no hay mucho lugar para las opiniones disidentes. Hace algunos días el especialista informático Mario Gómez, conocido por cuestionar abiertamente al bitcoin como moneda de curso legal, fue arrestado de manera irregular  por unas horas y sus celulares decomisados sin mayor explicación. Desde ese día Gómez no se ha vuelto a expresar públicamente.

Esa polémica ley, que el gobierno no socializó con la población, ya rige en el país centroamericano. La redactó el propio Bukele con ayuda de Jack Mallers, el director de la plataforma de pagos Strike. La normativa tiene 16 artículos, de los cuales el séptimo genera el mayor desconcierto: “Todo agente económico deberá aceptar bitcoin como forma de pago cuando así le sea ofrecido por quien adquiere un producto o servicio”. Al respecto, el presidente enredó aún más las cosas al tratar de explicarlo: “No hay obligación en recibir los bitcoins, solo se hace que se tiene que aceptar”. ¿Cómo es eso?

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Para la economista salvadoreña Tatiana Marroquín, el problema es que desde el inicio el gobierno manejó todo sin transparencia. “El rechazo no creo que sea tanto a la criptomoneda o al criptoactivo sino a la forma en que se está implementando (…) No hay claridad legal ni comunicacional por parte del Ejecutivo respecto a cuál es el objetivo de política económica que persigue esta acción”, indica.

Y se acumulan las preguntas sin respuestas, desde las de los expertos hasta las de la gente en sus actividades cotidianas: ¿Cómo afectará la reserva de dólares del país? ¿Se perderá dinero al momento de convertir de dólares a bitcoins? ¿De dónde sale la plata para esto? ¿Por cuánto tiempo no se cobrará comisión? ¿Es seguro? ¿Y si me estafan a quién reclamo? 

Bitcoin es una moneda virtual basada en la tecnología blockchain, que sirve como medio de pago de productos y servicios y para inversión, pues su precio varía constantemente. Fue creada en 2008, supuestamente por un japonés llamado Satoshi Nakamoto, aunque nadie sabe con claridad quién es o si existe realmente, si es una persona o un grupo.

Según los evangelizadores de esta tecnología, circulan más de 10.000 criptomonedas en el mundo y el bitcoin es la más popular. Lo que las vuelve atractivas es justamente que no dependen de un ente de control, autoridad o bancos que se responsabilicen de las emisiones o registros de los movimientos, y funcionan con una clave criptográfica asociada a una billetera virtual. “El control lo tiene el código, él es el que manda y determina las reglas, es básicamente un programa descentralizado que tiene un alto nivel de seguridad. Es prácticamente imposible de hackear porque se tendría que hackear un millón de computadoras en cinco minutos”, explica Eddy Sánchez, experto en blockchain y CTO de Banipay, una empresa especializada en pagos digitales.

Los salvadoreños manejarán sus transacciones a través del ‘Chivo’ (que significa lindo o cool), la billetera digital oficial que el gobierno diseñó para convertir dólares a bitcoins, que además no viene sola, pues incluye un incentivo de 30 dólares en consumo para quienes descarguen la app desde iOS o Android. Sin embargo, varios usuarios expresan su desconfianza sobre la información que deben entregar al hacer el registro, administrado en forma centralizada por el Gobierno.

El bitcoin no es del todo nuevo en El Salvador. De hecho el gobierno de Bukele comenzó en 2019 un programa experimental en el pueblo costero de Zonte. En esta localidad de tres mil habitantes, las transacciones cotidianas no requieren de entidades bancarias y los salarios son en esta criptomoneda. Solo hay un cajero que entrega dólares y cobra el cinco por ciento de la transacción, como reporta el diario español ABC.

 

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*Foto de portada: Connectas

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