¿Y si los animales salvajes se contagiaran de coronavirus?
En plena segunda ola de COVID-19 están surgiendo nuevos retos como la transmisión del virus de animales domésticos, como los visones, a humanos y la aparición de nuevas variantes del SARS-CoV-2. Aunque la incidencia en mascotas había sido hasta el momento irrelevante, la comunidad científica está empezando a cuestionar ahora no solo el riesgo de reinfección en humanos, sino también la posibilidad de que el virus alcance la fauna silvestre
Por Agencia SINC @
10 de noviembre, 2020
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Adeline Marcos

Los casos de contagio de COVID-19 en gatos, visones para la industria peletera o tigres de zoológico hicieron saltar las alarmas en los primeros meses de la epidemia ante el miedo de que estos se convirtieran en reservorios del virus y volvieran a contagiar a los humanos. Pero la incidencia fue más bien anecdótica y careció de evidencias científicas.

Sin embargo, la decisión la semana pasada del gobierno de Dinamarca de sacrificar a más de 15 millones de visones en todo el país por el contagio de estos mustélidos criados en más de 200 granjas a personas vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que supone que el SARS-CoV-2 salte a los animales. En total, el Statens Serum Institut, la agencia de salud pública danesa, ha identificado decenas de personas infectadas con una nueva variante del virus transmitido de animales a personas.

Las autoridades danesas temen que, en un momento en que los contagios por SARS-CoV-2 han superado la barrera de los 50 millones de personas y más de 1,2 millones defunciones en todo el mundo, esta nueva variante, menos receptiva a anticuerpos en las pruebas de laboratorio, disminuya la efectividad de las vacunas candidatas que se están desarrollando.

Pero aún faltan evidencias científicas para confirmar que esto pueda realmente suceder, y por lo tanto, el sacrificio de estos animales podría no producirse finalmente al considerarse “ilegal”, según las últimas informaciones.

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“Un reservorio debe cumplir tres condiciones: ser capaz de infectarse y mantener la circulación del virus; ser capaz de transmitirlo a la especie diana, en este caso, a personas; y ser suficientemente numeroso como para resultar epidemiológicamente relevante”, explica a SINC Christian Gortázar Schmidt, jefe del grupo SaBio (Sanidad y Biotecnología) del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC).

Pero, por ahora, la transmisión animal-persona solo se ha encontrado en visones americanos de granja. “Es evidente que hay pocas granjas de visones en España, por lo que no se cumpliría la tercera condición”, añade el investigador español.

Sin embargo, mientras la transmisión entre personas está suponiendo un auténtico reto científico, social y político en la mayoría de los países, existe una preocupación creciente entre la comunidad científica sobre el riesgo de contagio ya no solo a animales domésticos, sino también a la fauna salvaje.

Posibles reservorios animales

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Recomendaciones de la Organización Mundial de Sanidad Animal junto a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza para evitar el contagio a animales salvajes/ Foto: UICN

Según un artículo en perspectiva, publicado en la revista Mammal Review, existe un riesgo considerable de que las personas transmitan el SARS-CoV-2 a la vida silvestre. “Para muchas especies de mamíferos, no parece haber una barrera biológica para que se contagien de SARS-CoV-2. Se ha demostrado que mamíferos como huroneshámstersmacacos y algunos otros son tan susceptibles al virus como los humanos”, señala a SINC Sophie Gryseels, autora principal del trabajo e investigadora en el departamento de Microbiología, Inmunología y Trasplantes de la Universidad KU Leuven (Bélgica).

Cuando a estos animales –mustélidos (hurones y visiones), los félidos (gatos y tigres), los roedores cricétidos (hámsteres) y los primates del viejo mundo (macacos)– se les ha inoculado experimentalmente el virus o cuando se han contagiado de manera accidental por sus cuidadores (como en el caso de los visones en Dinamarca, Países Bajos y España), la infección se ha propagado fácilmente y han podido transmitir el virus a otros animales con los que conviven.

Sin embargo, existen otras especies que probablemente no sean susceptibles, como cerdospollosratones domésticos y ratas grises, según un estudio publicado recientemente en la revista Lancet Microbe. “Cuando se les inocula experimentalmente el virus, no pasa nada, el virus simplemente muere”, subraya Gryseels.

La animales son por tanto más vulnerables al SARS-CoV-2 en función de la susceptibilidad de cada especie animal, que está determinada biológicamente. Ante la falta de datos que aún se dispone al respecto, los científicos cautelosos con todas las especies para las que aún no hay evidencia disponible sobre su susceptibilidad y/o resistencia al virus.

“Un grupo a vigilar serían los primates superiores, pues es de esperar que dispongan de receptores celulares muy similares a los nuestros y que, en consecuencia, puedan ser vulnerables”, recalca Gortázar Schmidt.

Pero hay ciertos límites: los primates del nuevo mundo, a pesar de estar más relacionados con los humanos que, por ejemplo, con los hurones, probablemente sean menos susceptibles que los hurones al SARS-CoV-2, certifica la investigadora belga. “El riesgo para los animales estaría en que el virus afectase clínicamente a especies muy amenazadas, algo de lo que, por ahora, no hay evidencias”, dice el experto español.

Distancia física también con los animales

Además de la disposición biológica de cada familia de mamífero, entra otro factor en juego: la probabilidad de que los humanos tengan encuentros con estos animales. Por eso, para la experta, no hay razón para suponer que los humanos no puedan transmitir este virus a los mamíferos salvajes cuando entren en contacto cercano con ellos.

“Hay más de 6.500 especies de mamíferos en el mundo y no podemos predecir cuáles de estas especies son susceptibles y cuáles no. Es posible que también haya algunas especies que son resistentes o solo levemente susceptibles, como ratones domésticos y perros, respectivamente”, continúa.

Pero ¿cómo se produce el contagio de humanos a animales? Igual que entre personas. “Por contacto cercano, mediado por gotículas, aerosoles o sustratos contaminados”, detalla Gortázar Schmidt. Es por ello que personas expertas recomiendan mantener la distancia física también con la fauna.

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*Foto de portada: Hay un riesgo considerable de que el SARS-CoV-2 salte a la fauna salvaje. Los grandes simios podrían ser vulnerables / Foto: Sophie Gryseels

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