Derrames petroleros en mar Caribe movilizan a científicos venezolanos
Tres derrames detectados entre el 1 y el 11 de agosto han impactado en dos áreas protegidas del norte costero de Venezuela
Por Mongabay Latam @
20 de agosto, 2020
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Jeanfreddy Gutiérrez Torres

El pasado 1 de agosto una inmensa mancha aceitosa llegó a las aguas caribeñas del Golfo Triste, ubicado entre las poblaciones de Boca de Aroa, Tucacas y Chichiriviche, en el estado Falcón, en el occidente de Venezuela. La versión oficial responsabiliza a un buque carguero, mientras que académicos señalan a una planta refinadora estatal que ha tenido varios incidentes y derrames durante los últimos años.

 

La acción del viento y las mareas llevaron el petróleo hasta el Parque Nacional Morrocoy y luego hasta el Refugio de Fauna Silvestre de Cuare, poniendo en peligro los manglares y corales donde se alimentan y reproducen miles de peces y cientos de tortugas y aves marinas.

En medio de un silencio oficial, la Sociedad Venezolana de Ecología (SVE) organizó un foro virtual el pasado viernes 7 de agosto para coordinar esfuerzos con académicos, ONG y sociedad civil con el fin de divulgar lo sucedido y exigir las medidas necesarias para atender el problema.

El evento también se enfocó en coordinar las acciones de voluntarios, pescadores y activistas que denunciaron la llegada de hidrocarburos en el mar. Junto al sindicato de Inparques, quienes han manifestado la falta de equipos e insumos de los guardaparques para cuidar las áreas protegidas, la SVE publicó un comunicado en el que exigen se dé a conocer el estado actual de los ecosistemas impactados.

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Y aunque los derrames petroleros se han hecho frecuentes durante los últimos años cerca de instalaciones petroleras costeras, este derrame ha causado mucha preocupación. “¿Qué podemos hacer? Ahora mismo no mucho, hay que pensar a futuro, hacer estudios que nos permitan conocer los impactos”, detalla Deborah Bigio, directora ejecutiva de Fudena, una ONG dedicada a la conservación de recursos naturales y del medio ambiente. Bigio asegura que está en conversaciones con la SVE para conformar un fondo que reciba donaciones para hacer ese trabajo a largo plazo.

Miles de especies en peligro

Derrame petrolero en mar Caribe

Hidrocarburo aglutinado en Chichiriviche | Foto: Morrocoy Online 

El profesor de la Universidad del Zulia y doctor en Ecología, Héctor Barrios-Garrido, está al frente del Grupo de Trabajo de Tortugas Marinas del Golfo de Venezuela y advierte sobre el impacto de este derrame en las zonas de anidación de estos reptiles.

“Se causaría una disminución drástica del oxígeno disponible para los embriones, lo que sería altamente fatal, pero también se podrían obstruir las vías respiratorias y mucosas de adultos, justo en la época de anidación de las tortugas verde, caguama y carey”, detalla. Estas tres especies anidan en Cayo Sal y Cayo Borracho, entre los más afectados al norte del Parque Morrocoy.

Para Barrios-Garrido, la principal preocupación es establecer el impacto a largo plazo pues se deben analizar la dinámica de vientos, las corrientes y los fondos marinos del área. Coincide en la importancia de estudios a futuro para comparar lo que se sabe ahora —línea de base— con lo que se encontrará. Algo similar se hizo para el derrame del buque griego Nisson Amorgos en el Lago de Maracaibo en 2003, donde finalmente se determinó no solo la muerte de cinco millones de moluscos y crustáceos, sino la ruta para hacer una biorremediación detallada del área, más allá de la primera remoción física del hidrocarburo.

En el foro organizado por la SVE se advierte del impacto sobre miles de especies y ecosistemas como los pastizales marinos, los bosques de manglares, los arrecifes de coral y los litorales arenosos, así como de las aves marinas, que con las alas embarradas de petróleo pierden su aislamiento natural y pueden morir de hipotermia.

De acuerdo con la SVE, los pastizales son delicadas áreas de refugio de juveniles de especies marinas, los hidrocarburos no solo permean sus raíces sino que pueden afectarse gravemente en caso que se intente remover el crudo de ellos. El problema también es para los manglares, que rápidamente absorben el petróleo, afectando el hábitat de esponjas, peces, crustáceos y moluscos. Otro de los impactos es la asfixia de animales marinos que habitan en la arena de las playas: el petróleo se filtra y permanece allí durante años.

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En un intento por visibilizar los efectos de este desastre ambiental, la SVE ha creado varias piezas gráficas para redes sociales. Por su parte, la bióloga Vilisa Morón, presidenta de la SVE, detalla la necesidad de un cambio de liderazgo. “Cuando en 2017 llegó crudo a Los Roques, proveniente de Trinidad, hubo mucho movimiento de ONG y articulación con la comunidad científica para denunciar y exigir que se cumplieran los tratados internacionales, pero no hubo necesidad de liderar la movilización porque había proyectos andando en la zona. Ahora el problema llegó a un área protegida pero todo el mundo está en sus casas”, dice.

La académica asegura que decidieron activar a los miembros de la Sociedad Venezolana de Ecología (SVE) “para pensar cómo actuar en medio de la cuarentena y la carencia de gasolina. Nos vimos obligados a pensar aún más en el capital humano local como pieza clave para la toma de muestras y seguimiento, lo que nos ha permitido diseñar un diagnóstico de impacto apoyado en la ciudadanía”.

Un ejemplo de lo anterior fueron los videos y fotos que denunciaron este derrame en la cuenta MorrocoyOnline en Instagram, y que rápidamente se replicaron en redes sociales y mensajería de Whatsapp.

Esta movilización ayudó a que, tras 48 horas de silencio por parte de las autoridades, el 4 de agosto el Ministerio de Ecosocialismo emitiera un comunicado. “Accionamos de forma inmediata ante la contingencia, porque proteger la naturaleza es defender la patria”, rezaba el texto, que detalla el envío de un equipo técnico para la evaluación y saneamiento. Así mismo, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) anunció la instalación de mantas y barreras oleolíficas para evitar la expansión del derrame “de hidrocarburos y otros derivados aún por determinar”.

El comunicado oficial, que establecía que “no hubo daños en la flora y fauna”, no ofrecía información alguna sobre el origen del hecho ni mencionaba a posibles responsables. Desde ese día, el ministro de Ecosocialismo, Oswaldo Barbera, solo publica videos y fotografías de labores de limpieza en el mar pero no informa si esos esfuerzos han llegado a los cayos de Morrocoy y los manglares de Cuare. Tampoco ha ofrecido declaraciones a ningún medio ni ha respondido a las peticiones hechas por Mongabay Latam.

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*Foto de portada: Morrocoy Online 

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