Sobre los escáneres de Iris o los lectores de huellas todavía hay mucho que mejorar. Mediante el uso de auriculares y el eco que cada canal auditivo produce, el reconocimiento de oído tiene mucho que decir
Hipertextual
Actualmente estamos atravesando un momento crucial para la seguridad móvil. Existe una pugna entre organismos gubernamentales y compañías tecnológicas sobre el acceso a los contenidos de los dispositivos. Una de las grandes claves en ese sentido en la actualidad, son los lectores de huellas o incluso escáneres de Iris, que aseguran, con gran probabilidad, que no se va a comprometer el acceso, en conjunción con aspectos como el cifrado. Para mejorar todo esto, y matar las contraseñas, se siguen buscando nuevos métodos de reconocimiento, y según leemos, el reconocimiento de oídopuede ser una nueva gran aportación a la seguridad. El oído, como el iris o la huella dactilar, también tiene la característica de ser único en cada ser humano. Cada agujero tiene su propio canal auditivo con un eco distinto a los demás. El funcionamiento que proponen desde la investigación es emitir un sonido mediante un altavoz, y grabar la secuencia del eco. Al ser distinto en cada persona, es un buen identificador. Como herramienta, se propone un auricular que incluye el micrófono y el minúsculo altavoz.
Frente a eso, el oído podría suministrar incluso sistemas de seguridad en tiempo real, en el sentido de que puede haber servicios o aplicaciones que requieran que sólo una persona identificada pueda usarlos, más allá de un código de varios dígitos. Se espera que el reconocimiento de oído pueda integrarse en soluciones comerciales a partir de 2018, aunque probablemente pasen más años hasta que lo veamos.