Eduardo Montagner Anguiano
Una curiosa noticia me llegó hace días a través de Facebook: la llamada Osteria senza oste (‘taberna sin tabernero’), fue cateada por el fisco y multada con 62 mil euros por evasión, asignándole una partida IVA y una razón social pese a tratarse de una casa privada, en realidad una casa de labranza abandonada que mira hacia hileras de viñas donde, al lado de la estancia de 10 metros cuadrados, hay además un establo con una vaca, un becerro recién nacido y un burro. ¿Por qué la multa?
El lugar ha sido escenario incluso de una novela de Alberto Raffaelli, aparecida apenas en 2013 y que lleva por título el nombre de esta casa ahora polémica; fue publicada por la editorial trevisana Santi Quaranta. En el primer párrafo de su cuarta de forros es descrita como sigue: La taberna se yergue discreta pero visible sobre el Col Vetoraz, cercano a Valdobbiadene, entre las viñas del célebre Cartizze. Sin embargo, poco a poco, pierde su fisicidad, deviene otra cosa: es símbolo del mundo y de la vida. El tabernero está, aunque no se ve, y en el silencio repara, laborioso y preciso, en nuestros desórdenes. La Taberna sin tabernero enarbola la libertad responsable al vértice de los valores, transmitiendo el exigente mensaje de que la conciencia no tiene necesidad de un guardián para ser justa.
De Stefani, el propietario, en entrevistas tras el suceso, explica que varias veces le ha sucedido llegar a su propia casa y escuchar el mecanismo de funcionamiento del lugar en labios de algún desconocido que allí conversa y consume.
La reacción de la gente es polémica en las redes, pero la gran mayoría es favorable a lo que el dueño emprendió como innovación. Se han expresado al respecto incluso el presidente del véneto, Luca Zaia, y el presidente de la provincia de Treviso, Leonardo Muraro, ambos criticando la decisión de la Oficina de Ingresos del Municipio. Opina Zaia: «El nuestro es un país donde el sentido común, en vez de ser norma, es un ilustre desconocido», y luego habla del fracaso del país, que lejos de elogiar iniciativas de ciudadanos basadas en la confianza en el prójimo, las veja. Remata Zaia: «Ese inmueble podría ser vendido a la brevedad por su propietario, gracias a su privilegiada posición». Muraro, en cambio, calificó de ‘aberrante’ esta decisión gubernamental, y opina que tal acción vulnera el concepto de honestidad, solidaridad y amistad de los trevisanos, sobre todo tomando en cuenta que hasta hace poco tiempo en Treviso se solía ir a la cama sin cerrar las puertas de las
Arrigo Cipriani, hijo del fundador del Harry’s Bar de Venecia, comentó el asunto confiando en que De Stefani sabrá defenderse del Erario mostrando la verdadera naturaleza del lugar, la esencia de la filosofía por la cual surgió.
Valdobbiadene es uno de los pueblos de origen de por lo menos cuatro familias de Chipilo (en Francisco Javier Mina, municipio de Puebla): los Vanzini, los Sevenello, los Bronca y los Crivelli. Muy cerca están Segusino y Quero, de donde provienen casi todos los restantes apellidos chipileños. Vi arrobado el
Artículo escrito a partir de notas de Il Gazzettino di Treviso, Oggi Treviso, Il Corriere del Veneto y Edictrie Santi Quaranta.
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