Miahuichán, Guerrero. La ola de comunidades indígenas decididas a organizar su autodefensa contra la delincuencia organizada, crece a lo largo y ancho del territorio nacional. Luego de un levantamiento ocurrido en el municipio de Olinalá, en el que el poblado expuso su hartazgo por los secuestros, robos, extorsiones y asesinatos que tienen lugar en su región, sin que las autoridades hagan nada por detener a los culpables, se dio a conocer el nacimiento de una nueva Policía Ciudadana y Popular (PCP), que se suma a los esfuerzos autónomos de la Policía Comunitaria de Guerrero, así como a las experiencias que se registran en las comunidades de Cherán, Urapicho y otras de la meseta purhépecha de Michoacán, en las que los pueblos indios están asumiendo la defensa de su territorio y población.
Sitlali Pérez, coordinadora de la nueva PCP, advirtió durante los festejos del 17 aniversario de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) de Guerrero, celebrados en Miahuichán, que los pueblos indígenas del país han dicho “basta de que nos sigan manipulando y utilizando ante los medios de difusión diciendo que todas las acciones que los gobiernos han realizado son por el bienestar de los mexicanos, cuando está claro que no han hecho nada para mejorar el bienestar social. Los programas populistas como Oportunidades, están convirtiendo a la población en mendigos, y muchos hermanos creen que así es como deben vivir y hasta agradecen la burla que les hacen. No hay programas de desarrollo sustentable ni apoyo a la producción y, cuando hay proyectos, son aprovechados por los caciquillos políticos de los pueblos. Los pobres siguen siendo pobres económicamente”.
Por eso, señaló Sitlali, quien participó en la ceremonia del a CRAC como represente de la nueva policía de su comunidad, “los pueblos nahuas y mestizos de la Montaña Baja y fundamentalmente Huamuxtitlan, Cualac, Olinalá y Ahuacuotzingo, entre otros, hemos decidido tomar en nuestras manos el rumbo de nuestro destino y defender nuestras vidas y la de nuestros hijos para poner orden y solución a los múltiples problemas sociales que impiden el desarrollo de nuestras comunidades, que durante mucho tiempo han sido violentadas en su dignidad, cultura y tradiciones”.
EL PEPO