Clínicas privadas del Reino Unido aceptan realizar abortos a mujeres que deciden recurrir a esta práctica tras conocer el sexo del bebe, en su mayoría femenino, reveló una investigación realizada por el diario inglés The Daily Telegraph.
Realizar un aborto motivado únicamente por el género del feto constituye una práctica ilegal en Inglaterra, por lo que el ministro de sanidad, Andrew Lansley, indicó que se realizará una investigación.
Una ley, promulgada en 1967, permite interrumpir el embarazo siempre que este no pase de 24 semanas, si la salud física de la madre está en peligro.
Un estudio de la Universidad de Oxford, realizado en 2007, reveló que entre 1969 y 2005 habían aumentado los casos de abortos por el sexo del bebe, en especial entre mujeres de la comunidad hindú residente en el Reino Unido.