Amnistía Internacional llevó a cabo un informe sobre la situación que podría vivir países de Oriente Medio y Norte de África en caso que los gobiernos de estos países y las potencias internacionales no “abran los ojos” ante los cambios que demandan; por lo que en caso de no lograr trasformaciones en beneficio de estos lugares, la represión y la violencia a manos del Estado continuará en 2012.
En el informe, titulado “Año de rebelión: El estado de los derechos humanos en Oriente Medio y el Norte de África”, Amnistía Internacional describe la manera en que, en 2011, los gobiernos de la región se mostraron dispuestos a desplegar una violencia extrema en su intento de resistirse al clamor sin precedentes por una reforma fundamental.
Sin embargo, según manifiesta esta organización, los movimientos de protesta apenas daban señal de tener intención de renunciar a sus ambiciosos objetivos o aceptar unas reformas esporádicas: “salvo escasas excepciones, los gobiernos se han negado a reconocer que todo ha cambiado. Los movimientos de protesta de toda la región, encabezados en muchos casos por jóvenes y en los que las mujeres ocuparon un lugar central, han demostrado una asombrosa resistencia ante una represión en ocasiones alarmante”, ha manifestado Philip Luther, director provisional del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.
Leer informe completo aquí.
EL PEPO
