Foto tomada de publimetro.com.mx
Activistas y autoridades de la Sierra de Tarahumara han confirmado un hecho inédito entre los rarámuris: debido a la hambruna que azota la región, agravada por la presencia de grupos criminales, por la sequía, la falta de ayuda oficial y el frío, muchos indígenas se han quitado la vida, desesperados.
Jesús Antonio Quiñonez Rodríguez, secretario del Ayuntamiento de Carichí, en el estado de Chihuahua, denunció que debido a la gran hambruna que azota la Sierra Tarahumara algunos jefes de familia rarámuris se han quitado la vida.
Ramón Gardea, miembro del Frente Organizado de Campesinos indígenas, coincidió con la versión del funcionario. Dijo que mujeres y hombres se están tirando a los barrancos o colgándose.
Habló de suicidios colectivos frente al Canal 28 local. “Las mujeres indígenas, cuando llevan 4 o 5 días sin poder darle de comer a sus hijos se ponen tristes; y es tanta su tristeza que hasta el 10 de diciembre (2011) 50 hombres y mujeres, pensando que no tienen que darle a sus hijos, se arrojaron al barranco”, expresó.
Martín Solís, de El Barzón, una de las organizaciones que el pasado 23 de octubre de 2011 se movilizó para exigir un programa de atención a la crisis alimentaria, también confirmó a la revista Proceso los suicidios.
“También nos están contando que ha habido suicidios de padres de familia que salen de su casa a buscar alimentos y por la desesperación de no encontrarlos se tiran al vacío”, dijo.
“Se usarán los 115 millones de pesos del seguro catastrófico con el que indemnizarán las aseguradoras, pero la pérdida es de 3 mil 600 millones de pesos, estamos pidiendo que ese dinero se destine al problema del hambre que empezó en noviembre y acabará hasta octubre, si es que llueve; si no, otra vez no habrá cosecha”, dice el barzonista.
En varios estados de la República ya se organizaron colectas para llevar alimentos, cobijo y medicina a la Sierra Tarahumara.
En Puebla a partir de este lunes se recibirán donaciones en el CCU, CU y el Carolino; también se recibirán en la Ibero y probablemente a partir del martes la Udlap se una como centro de acopio.
Con información de Sin Embargo.
Ver comentarios (1)
50 padres y madres de familia se han suicidado en México por hambre... por no poder dar de comer a sus hijos. ¿Podemos imaginarnos vivir en tal situación?
El comentario del periodista es implacable: se cuenta con la información y no se hace nada. La omisión es ilicitud, es crimen. Crimen perpetrado por quienes solicitaron el voto para administrar los recursos públicos; por quienes desde la opulencia alcanzada con el escamoteo del presupuesto (es decir, con tu dinero y el mío) traman intrigas y compran votos para acceder al poder. Por quienes desde la indolencia cobijada por la insensibilidad que se cuece en la ignorancia en que se regodean asumen que su posición es privilegio y no responsabilidad. (Los únicos que andan en trocas del año en la sierra son los narcos, los caciques, los políticos, los curas y los coyotes).
Como nación podemos asignar enormes recursos a mantener una burocracia política inútil, ladrona y criminal; a enriquecer con el pretexto de una obra monumental plagada de ilícitos a funcionarios afines al poder; pero no podemos rescatar de la miseria a nuestros hermanos. Y sí, son prole, estúpida niña; son nuestra prole. Que la pendeja "Estela de Luz que iluminará el siglo XXI mexicano" dé luz a los cadáveres descompuestos de esos hombres y mujeres, Felipillo.